Cambio de nombre. La ley de ruptura de Cataluña se llamará oficialmente "Ley de Transitoriedad jurídica y fundacional de la República", según se ha señalado en la presentación oficial de la norma, que habrá de ser aprobada en el Parlamento catalán antes de la celebración del referéndum. Cede pues el PDeCAT ante las presiones de la CUP y ERC. La ley de ruptura de Cataluña, presentada este lunes en el Parlamento de Cataluña, tendría carácter de transición desde el referéndum hasta la celebración de las elecciones constituyentes.

Consta de 89 artículos, tres disposiciones finales, una suspensiva si gana el 'no', y serán las líneas generales que marcarán la actuación del Gobierno hasta las elecciones constituyentes. Lluís Corominas del PDeCAT, Benet Salellas, de la CUP oficiaron de maestros de ceremonias de la Ley de Transitoriedad definida como la base de la futura república catalana, se adoptará en el momento en el que se sepa el resultado del referéndum. Entraría en vigor en el momento en que se conozca si ha habido más 'síes' que 'noes' en el 1-0. 

La presentación de la ley es una exhortación a la participación de la sociedad en el referéndum, que tendrá un carácter vinculante, "no habrá debate ni duda" tras la consulta y la ley pone el fin al 'proceso', de modo que estaremos preparados y sabremos lo que ha de hacerse una vez celebrado el plebiscito. Los ponentes no han querido entrar en detalles sobre el sistema de aprobación de esta ley ni cómo habrá de ser el trámite parlamentario. Tampoco hubo aclaraciones sobre cuándo se aprobará la ley del referéndum, que podría recibir el visto bueno en el pleno del 6 de septiembre. 

De acuerdo con los trascendidos conocidos hasta ahora, la norma incluye medidas como insistía para los condenados por la causa secesionista, asunción de todos los bienes del Estado, edificios, terrenos, instalaciones..), control de los jueces, creación de un Tribunal Supremo y un tribunal de Garantías, el catalán lengua única, control de la ciudadanía, y, finalmente, proclamación de la república de Cataluña son algunos de los jalones de la Ley de ruptura con la que los secesionistas pretenden culminar la 'desconexión' de España.

Hasta ahora mantenida en secreto, Puigdemont ha desvelado su contenido antes incluso de que se apruebe la ley del Referéndum. El calendario se acelera. La fecha del 1-0 se acerca. Los independentistas pretenden arrancar ahora una campaña de difusión y propaganda del texto de la desconexión, una especie de manual detallado sobre los principales aspectos que asumirá la administración catalana tras la independencia. 

Puigdemont ignora las palabras de Rajoy quien este domingo le exigió que abandone su proyecto de ruptura y le insistió en que el Estado no va a permitir la celebración del referéndum ilegal. Moncloa mantiene prudente silencio respecto a sus líneas de actuación para el momento en el que la Generalitat decida desoír las decisiones de los Tribunales y pretenda sacar las urnas a la calle el próximo 1-0.