En las últimas semanas se ha producido un incesante goteo de bajas en Ciudadanos. En un número significativo de casos, los que se van, optan por quedarse con el acta de concejal, diputado o senador, según cada caso. Y acto seguido, el equipo de Inés Arrimadas carga contra estos 'díscolos' por no cumplir con la carta ética que firmaron para ser candidatos y dejar así que su puesto lo ocupe el siguiente en la lista.

La citada carta de principios éticos exige en su punto 16 al cargo elegido o designado por Ciudadanos, que devuelva su acta "en el supuesto de que cese en la militancia del partido por cualquier causa o si en el futuro no estuviera moralmente dispuesto a cumplir alguno de los compromisos antes descritos".

Sin embargo, Arrimadas hace una excepción muy llamativa en la figura del eurodiputado Javier Nart, al que se ha rehabilitado para la campaña del 4-M sin pedirle ningún acto de contrición por su portazo a Albert Rivera en septiembre de 2019, cuando faltaban apenas dos meses para el 10-N.

Un exdirigente crítico con Arrimadas subraya a Vozpópuli la "indulgencia" con la que se trata ahora a Nart cuando el propio Rivera hizo todo lo posible hace un año y medio para que entregase el acta de eurodiputado.

Al "hacer la vista gorda" en este caso, se resquebraja -a su juicio- la estrategia de la dirección actual con aquellos que deciden romper el carné naranja y mantener su cargo público, sobre todo desde la fallida moción de censura de Murcia con la que se incrementaron las bajas sensibles. La última, la del número dos para las últimas elecciones gallegas y exsecretario de Organización de Cs Galicia, Laureano Bermejo.

"Si Nart se quedó con el escaño en Estrasburgo y ahora da mítines junto a la presidenta. ¿Quién no les dice que les pasará lo mismo de aquí al final de la legislatura con otro líder diferente a Arrimadas?", se pregunta esta persona en referencia a los que se han dado de baja en Cs, pero han preferido mantener su cargo público.

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El eurodiputado Javier Nart en la Plaza de Chamberí durante un la campaña del 4-M. EP

El eurodiputado 'díscolo' reapareció a principios de mayo en los principales mítines electorales de la campaña madrileña de Edmundo Bal, justo cuando en unos meses se van a cumplir dos años de su polémico portazo a Ciudadanos.

Nart estuvo primero en el mitin de la formación centrista en la plaza de Chamberí con varios de los eurodiputados que tiene Ciudadanos en Estrasburgo. La propia Arrimadas le dio las gracias por ello en las redes sociales tras colocarle en la primera fila de intervinientes. Y al día siguiente apareció en Hortaleza como telonero de Begoña Villacís en un acto con militantes de la Comunidad de Madrid.

El eurodiputado dimitió de la Ejecutiva nacional de Cs en junio de 2019. Fue el mismo día que Toni Roldán y tras una votación interna en la que el partido se fracturó entre los que querían mantener el 'no es no' a Pedro Sánchez y varios dirigentes, entre ellos Nart, que abogaban por abrirse a negociar una investidura con los socialistas pues la suma de ambos partidos daba 180 escaños.

Tras el verano, Nart decidió abandonar Ciudadanos cuando el país se encaminaba a una repetición de elecciones, pero se quedó el acta de eurodiputado que acababa de conseguir. Este hecho enfadó a Rivera pues suponía un incumplimiento de la carta ética, el documento que firman todos los candidatos que concurren a elecciones con Cs y que fue suscrito Nart al entrar en la lista para las elecciones del pasado 26-M.

La dirección nacional de Rivera hizo un cálculo aquellos días de las ventajas económicos de aquel paso dado por Nart. En este sentido, subrayó que el eurodiputado 'díscolo' recibirá casi un millón de euros del Parlamento Europeo en los cinco años de legislatura tras abandonar la delegación de Ciudadanos en Bruselas. La cifra resultaba de la suma del sueldo, las dietas y una partida fija para gastos en su país de origen -España- que la Eurocámara ingresa en su cuenta bancaria desde entonces.

Cada eurodiputado tiene un sueldo base mensual de 7.956,87 € brutos al mes, lo que suponen 6.200,72 euros netos. A ello se añade una dieta diaria de 304 euros para alojamiento y otros gastos, por ejemplo asistir a una actividad oficial, cuando hay período de sesiones. Dicha dieta aumenta en 152 € en el caso de que sean reuniones fuera de la UE. Las facturas de hotel se abonan aparte.

La cuantía de las dietas varía cada mes, en función de la actividad parlamentaria que haya en Bruselas y Estrasburgo, pero, por norma, si un eurodiputado asiste sin falta a los plenos y comisiones que le corresponden se embolsa una media de 4.000 euros al mes, según explicaron entonces fuentes europarlamentarias a Vozpópuli

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Javier Nart y Begoña Villacís en otro acto previo al 4-M en Hortaleza. EP

A esos 10.000 euros netos, entre sueldo y dietas por asistencia que Nart ha recibido por su actividad diaria de la Eurocámara, se unió a partir de darse de baja de Cs la llamada "dieta mensual fija para gastos generales en el país de origen", que asciende a 4.299 € netos.

En el caso de Ciudadanos, esta partida se destina en exclusiva para gastos de oficina, comidas de trabajo e intendencia, pero al quedar Nart fuera de la órbita naranja, dicha cuantía mensual llega íntegra a su cuenta corriente y él puede gastarla -o no- en lo que estima oportuno. Asimismo, cada eurodiputado tiene una dieta anual de viaje -con un máximo de 4.243 euros- para "actividades especiales" como asistir a conferencias o reuniones parlamentarias.

Por tanto, el Parlamento Europeo abona casi 15.000 euros netos al mes a Nart hasta 2024, lo que equivale a más de 180.000 euros al año -haciendo la suma de las 12 mensualidades- y, en consecuencia, alrededor de un millón de euros cuando concluya la actual legislatura dentro de tres años.

El duro reproche de Rivera a Nart

Rivera fue muy duro con Nart por su actitud. "Cuando uno firma una carta ética donde dice que si se marcha del partido deja el escaño y el sueldo, pues deja el escaño y sueldo. No lo ha querido hacer y no estoy de acuerdo", afirmó dos meses antes del 10-N que le llevó a retirarse de la política.

En su opinión, en un partido es respetable "discrepar de algo, no estar de acuerdo y dar un portazo, cambiar de opinión y votar una cosa distinta en la Ejecutiva" de lo que se votó anteriormente. Lo que no puede ser, sentenció Rivera, es que alguien que se da de baja como afiliado diga "me quedo el sueldo cinco años y me quedo el escaño y lo que conlleva". Pero Arrimadas ahora ha indultado a Nart.