Malestar contenido, en espera de acontecimientos, porque la situación podría agravarse más. Así se podría definir el estado actual del todavía portavoz adjunto de Ciudadanos en el Parlamento de Andalucía, Fran Carrillo, a falta de concluir la reunión que mantienen los parlamentarios naranjas con el vicepresidente de la Junta y coordinador regional, Juan Marín, y que comenzaba al filo de las 20:00

En declaraciones a Vozpópuli, nada más finalizar la sesión plenaria de este jueves, pasadas las 19:45, Carrillo no ha podido ser más claro: "Cuando a uno le quitan una responsabilidad por la que cree que hace un buen trabajo no está contento", ha dicho de forma apresurada, grabadora de por medio, cuando enfilaba la importante reunión en la que conocerá la decisión oficial sobre su cese.

"Poco más puedo hacer, respeto la decisión que haya tomado la dirección nacional o el coordinador (Juan Marín), la respeto y estoy contento con la labor desempeñada. Estoy orgulloso de haber defendido los valores liberales de Ciudadanos, como portavoz adjunto, y ahora a apoyar al máximo a la nueva dirección", ha expuesto el diputado por Córdoba, visiblemente apesadumbrado al convertirse en "diputado raso" a partir de ahora.

Sobre cómo ha conocido la decisión que aborta su proyección política, Carrillo no ha precisado el modo, en relación con una actuación de Inés Arrimadas, en sintonía con Marín, conocida a primeras horas de esta tarde y de la que ha informado Vozpópuli.

Fran Carrillo, uno de los diputados andaluces de Cs más afines al exsecretario de Organización del partido Fran Hervías, ahora enrolado en el PP, es uno de los parlamentarios liberales con mayor proyección pública en esta comunidad autónoma. No en vano, sus intervenciones, cuidadosamente preparadas y no exentas de cierta grandilocuencia, por el tono empleado, suelen viralizarse. Es también uno de los cargos electos naranjas más beligerantes con las políticas de Sánchez y, además, llegó a ser incluso socio de Hervías en una empresa. Se les define como "uña y carne" y han seguido teniendo hilo directo, tras la marcha a Génova del llamado 'Señor Lobo'.

"Nadie me ha destituido"

El otro cargo que es relevado, en este caso de forma consensuada con Marín, es Sergio Romero. Se trata del hasta ahora portavoz parlamentario. Él mismo ha asegurado en Twitter que había pedido dejar dicha portavocía para asumir responsabilidades en la Mesa del Parlamento.

Romero pasará a ocupar el cargo de vicepresidente tercero de la Mesa del Parlamento en sustitución de Julio Díaz, quien sustituirá a Carrillo como portavoz adjunto. Además, Enrique Moreno se colocará al frente de la Secretaría General del grupo, cargo que ocupaba Teresa Pardo, que ahora pasa a ser portavoz. Se trata de una diputada muy fiel a Marín en los últimos tiempos.

Si hay un denominador común en los cambios acometidos por Juan Marín, con el respaldo de la presidenta nacional, es que fulmina a dos pesos pesados muy críticos con él, como son Romero y Carrrillo. De forma paralela, sitúa como relevo a diputado de bajo perfil hasta ahora y, salvo Teresa Pardo, bastante crítica con el Gobierno central , el resto están ubicados en el ala de centroizquierda de la formación naranja en Andalucía.

Otras fuentes parlamentarias han asegurado a Vozpópuli tener constancia del acercamiento, en los últimos tiempos, de Sergio Romero a la consejera de Igualdad Rocío Ruiz. Se trata del máximo exponente de los críticos a Marín. De hecho, llegó a postularse a unas primarias para enfrentarse al vicepresidente de la Junta. Sin embargo, tal y como adelantó este medio digital, el pasado mes de julio, Ruiz ha tirado la toalla. Así pues, el líder de Cs en Andalucía se blinda en el Grupo Parlamentario con cargos afines y tiene allanado el camino en su partido para revalidar por tercera vez consecutiva su candidatura a la presidencia de la Junta.