Si alguien sabe en España cómo funciona internet, ese es Genís Roca. Arqueólogo, licenciado en Historia y MBA por ESADE, es presidente de Roca Salvatella y ha sido escogido en dos ocasiones como uno de los 25 españoles más influyentes en la red. De ahí que su visión de lo que esconde la cancelación del Mobile World Congress (MWC) tenga un gran interés. En un hilo de Twitter, Roca ha explicado qué cree que ha pasado realmente y ha advertido de que no tiene nada que ver ni con hoteleros ni con taxistas.

Roca considera que la cancelación del MWC está directamente relacionada con "el futuro de internet". La red era hasta hace nada el "equivalente al espacio Schengen", es decir, "un área de libre circulación de personas, ideas y mercancías". Pero eso comienza a cambiar y "los gobiernos empiezan a trabajar para aumentar su control". En el caso de España, por ejemplo, el Gobierno de Pedro Sánchez aprobó el pasado noviembre un decreto ley que le permite intervenir la red cuando lo considere oportuno.

Control tecnológico

Este control, que según Roca afectará a la ciudadanía, a los negocios y a la sociedad, debe ser paralelo al de la tecnología. Una tecnología por la que, advierte el experto, "circula toda la información, toda la actividad y todo el futuro". Es en este punto donde Roca se hace eco de la guerra fría que mantienen USA y China en lo referente a la tecnología. Y es ahí donde entra en juego Barcelona como sede del MWC. Una sede que Roca califica de "neutral", frente a las otras dos en las que se celebran eventos similares: Shanghai y Los Ángeles. 

Vista del MWC de 2019.

A juicio de Genís Roca, lo sucedido este año en Barcelona ha sido "un cúmulo de mala suerte". La crisis del coronavirus ha generado "incertidumbre" y algunas compañías han hecho "cálculos de riesgo laboral", frente a otras que han primado el "riesgo reputacional". El resultado ha sido la cancelación: "Se opta por ella antes que mostrar pabellones con centenares de metros cuadrados vacíos, una debacle en el número de asistentes y, además, el riesgo de que, efectivamente, se produzca ni que sea un solo caso de contagio".

Roca considera que el regreso a Barcelona del MWC dependerá de cómo afronte GSMA las indemnizaciones. Pero va más allá al alertar del riesgo de que USA y China "aprovechen el accidente en Barcelona para debilitar el espacio neutral y polarizar la situación". En este punto, se corre el riesgo, asegura, de que GSMA se debilite o caiga en uno de los dos bloques. Considera, además, que, si Barcelona quiere seguir siendo la sede del MWC, será necesaria la intervención de la UE, que deberá actuar "en términos de defensa de la neutralidad de la red".

"No es una cuestión de si se hará un congreso", alerta, "sino de si aceptamos los bloques que se están configurando". Y es que, concluye, lo sucedido en Barcelona es "un tema de alta política, no de hoteleros y taxistas".