La unidad vuelve a ser el eje principal de la estrategia política en la precampaña electoral en Cataluña, sin que haya aún una fecha concreta para las urnas. El catalanismo no independentista, huérfano por la polarización, prepara sus movimientos de cara a estos comicios. 

Son varios los partidos políticos inmersos en este hueco electoral y prácticamente con los mismos objetivos, pero la amalgama de siglas diluiría sus opciones reales de entrar en el Parlament. Por esta razón, la agrupación Converses de Catalunya y el colectivo Treva i Pau han propuesto la vía unitaria ante dirigentes de Units per Avançar (socios del PSC en la actualidad), a Lliga Democràtica y al grupo de Poblet.

Josep Miró, Eugeni Gay, Miquel Vilanova y Josep María Prat han sido los ponentes en la presentación de esta nueva propuesta, realizada este lunes en el Cercle d'Economia.

El objetivo no es mostrar un nuevo partido, sino crear una alianza que aglutine a estas formaciones, algunas de ellas como la Lliga nunca han concurrido a unas elecciones. Se trata de formaciones claramente no independentistas, pero que defienden la catalanidad. Entre sus miembros también hay soberanistas no independentistas, que han roto con la antigua Convergència y su deriva en el procés. En este sentido, piden más autonomía y un mayor nivel de autogobierno, en defensa de la lengua y la cultura catalanas. 

Superar la polarización

Así, han considerado necesario superar la polarización y el enrocamiento de las posiciones, al tiempo que se muestran leales al marco legal establecido, pero con una lectura flexible, frente al excluyente dogma independentista basado ahora en la "voluntad popular" por encima de la ley. Entre sus objetivos se encuentra dar un mayor protagonismo a Cataluña en la toma de decisiones de La Moncloa, con un gran peso específico en proporción a la realidad histórica, potencia económica, tejido cultural y su voluntad de ser.

Los promotores de esta nueva lista centran sus prioridades en la recuperación de la estabilidad y el buen gobierno en Cataluña y España. Para ello, exigen la "creación de una opción electoral amplia y fuerte", con una actuación en el marco de la Constitución.

Según los mismos, el "conflicto social, económico y político generado por el procés", así como las reacciones que ha provocado, tienen su origen "en una opción independentista radical, que fractura a la sociedad catalana, erosiona la economía y provoca pérdida de oportunidades", al tiempo que las formaciones políticas han abandonado la centralidad. 

Arrancar el voto a los partidos independentistas

También han considerado que "las instituciones catalanas han dejado de representar a todos para convertirse en una instrumento degradado en manos de algunos partidos", sin mencionar ningún nombre.

A su juicio, para estimular el reagrupamiento de fuerzas es necesario un catalizador: una fuerza no partidista, surgida de la sociedad civil y formada por miembros independientes. Que sea numerosa y con "voluntad de hacer" y advierten que esta alternativa de gobierno solo será "real" si consigue atraer a parte del electorado que ha votado por opciones independentistas. En este sentido, han señalado que es necesario no pedir excusas a quienes hasta ahora han votado a estas formaciones.