El turismo espera cerrar el verano con una caída del PIB turístico del 34,9% respecto a 2019, generando en este trimestre casi 38.000 millones de euros de actividad turística, según las perspectivas que ha hecho públicas este miércoles la patronal Exceltur, que aglutina a las empresas más importantes del sector.

De esta forma, las previsiones para este negocio superan los 24.000 millones del verano de 2020 pero todavía se encuentran por debajo de los 58.300 millones que se generaron antes de la covid. El principal elemento motor de este año serán los españoles, mientras el turismo internacional tardará más en llegar; aunque las empresas esperan que el verano se alargue hasta finales de septiembre y principios de octubre.

Los rebrotes y tasas de contagio crecientes han truncado los planes de recuperación que tenía el turismo, con una "ralentización" notable y un "súbito frenazo de reservas" en los mercados extranjeros, según ha comentado el vicepresidente de Exceltur, José Luis Zoreda. No tanto en el turista nacional, que está generando una "potente demanda" en los destinos españoles.

En este sentido, las previsiones para este verano caen un punto porcentual respecto a lo esperado en el mes de abril, lo que se traduce en 600 millones de euros; aunque apuntan que son "aventuradas" por la "volatilidad" de la situación y la falta de visibilidad de los empresarios.

El turismo acumula 150.000 millones en pérdidas

Con todo, el año se podrá cerrar con 81.800 millones de actividad, un 45% menos que los 154.500 millones de la actividad turística prepandémica de 2019. "Lo que más nos preocupa es la demanda externa", ha destacado Zoreda. De esta forma, el sector turístico ha destacado que ya ha perdido 150.000 millones en términos de ingresos, lo mismo que generó en 2019.

Exceltur destaca que el turismo lleva quince trimestres consecutivos con caídas. En el segundo trimestre de este año, la actividad empezó a reactivarse lentamente, con una caída del 58% en el PIB turístico (actividad directa e indirecta) en junio. Esto se ha trasladado al empleo, con 527.000 trabajadores del sector afectados (bien por los ERTE o por haber perdido su puesto de trabajo).

Los viajeros de larga distancia todavía "no han llegado" y eso está afectando especialmente a destinos urbanos como Madrid o Barcelona. Además, la lenta demanda británica sitúa destinos vacacionales como Baleares con caídas cercanas al 70%. "El turismo inglés vendrá desde el 19 de julio y cada semana que deje de venir, son 540 millones menos", ha sentenciado Zoreda.

"No se percibe una gran euforia de turistas británicos a partir de la declaración de Boris Johnson de que podían venir. Sí están creciendo, pero no con el ímpetu que se esperaba", ha lamentado Zoreda. Ya en otoño, con niveles de vacunación más elevados, el cuarto trimestre "se comportará mejor de lo previsto", ha sentenciado.