UGT, el sindicato mayoritario en Telefónica, tiene previsto llevar a la negociación del próximo convenio la semana laboral de cuatro días, tal y como ha podido saber Vozpópuli. El convenio se negociará a lo largo de 2023 -el actual se acaba de prorrogar un año-. La propuesta inicial se centrará en estirar las jornadas diarias hasta las nueve horas -en la actualidad son de 7,5 horas- durante cuatro días a la semana, tal y como avanzó este diario.

El objetivo de UGT es instaurar para siempre esta modalidad laboral en la compañía de telecomunicaciones española. El sindicato pretende sentarse sobre la mesa de negociación con Telefónica convencida de que es una buena opción.

El sindicato cree que Telefónica se convencerá de las ventajas de las semanas de cuatro días laborales una vez finalicen las pruebas piloto que el operador arrancará en octubre con un número indeterminado -de momento- de trabajadores. Del éxito en términos de operativa laboral y ahorro de costes dependerá en gran medida la predisposición de Telefónica un formato que la convertiría en la primera gran empresa española en asumir esta modalidad de trabajo.

"UGT quiere instaurar para siempre este formato. Creen que aporta muchas ventajas. Considera que es una opción interesante a la hora de captar talento y mantener el que se tiene. Los profesionales de especialidades como el Big Data o el IoT tienen una tasa de migración laboral muy alta. Este tipo de condiciones convertirían al operador en una corporación atractiva para trabajar", explican fuentes del sector.

Las mismas fuentes añaden que "todos aquellos empleados que no están atendiendo al cliente, ni a equipos directos, aquellos que trabajan por proyectos, pueden trabajar perfectamente cuatro días a la semana sin que esto afecte en modo alguno a Telefónica".

Telefónica Tech, el modelo a seguir

De todas las divisiones del operador, los sindicatos ponen a Telefónica Tech como ejemplo de modernidad y agilidad en términos de condiciones laborales, si hablamos de teletrabajo. "A Telefónica Tech no le importa desde qué lugar realice el trabajo su plantilla, lo que le interesa es que esté hecho bien y en los plazos establecidos", aseguran.

Según otras fuentes cercanas al operador, 4.000 empleados del total de los 19.000 trabajadores sobre los que aplica el convenio quieren trabajar en otro sitio distinto en términos geográficos. "Telefónica cuenta con oficinas en todas las provincias. Si se aplicara el modelo de teletrabajo generalizado que existe en Telefónica Tech los empleados del operador podrían trabajar desde donde quisiesen, y en oficina", aseguran.

Aunque el objetivo inicial de UGT es poner sobre la mesa la propuesta de nueve horas diarias por cuatro días de trabajo a la semana (36 horas semanales), la intención del sindicato es adaptarse a las necesidades de la compañía de telecomunicaciones, siempre y cuando la semana laboral de cuatro días acabe convirtiéndose en una realidad. "Si el escenario más interesante es el de 32 horas semanales que se va a establecer en modo piloto de octubre a diciembre, los sindicatos estarían también alineados para sacar la propuesta adelante en este formato".

El modelo que Telefónica probará supone la pérdida de 5,5 horas semanales. Con la jornada de nueve horas diarias la reducción sería de tan sólo 1,5 horas a la semana. Esas horas serán sufragadas por ambas partes -empleado y empresa-. En concreto, el proyecto piloto de semana laboral de 4 días supone una rebaja de un 14% de la reducción de la nómina de los empleados. Telefónica asumirá un 2,8% de ese porcentaje, mientras el resto (11,2%) será repercutido al trabajador. La propuesta de 9 horas diarias sería menos costosa para ambas partes, porque el recorte en tiempo es también menor (como decimos 5,5 horas frente a 1,5 horas).

Además, la semana laboral de cuatro días supondrá el recorte de la factura de la luz y los gastos en mobiliario para Telefónica, por citar solo dos derivadas. Es precisamente esta variable la que tendrá que analizar el operador para aprobar o no la propuesta de forma definitiva.