Restaurants Brands Iberia (RBI), matriz de Burger King, Tim Hortons y Popeyes en España, está centrando sus esfuerzos en la expansión de esta última cadena, con la que pretende competir con KFC. En concreto, Popeyes abrió nueve locales en España durante el año pasado, que se sumaban a los tres con los que dio sus primeros pasos en el país a finales de 2019.

Este año, la empresa ha abierto un local más en Cartagena (Murcia), el primero de los veinticinco que, según sus planes, levantarán la persiana antes de que acabe 2021. Así, por el momento Popeyes cuenta con 12 locales en España, la mayoría propios, ubicados en Madrid y Valencia; a estos se suman dos franquiciados en Badajoz y Guadalajara, los primeros de la marca en Europa.

"El objetivo de RB Iberia es convertir la marca en la primera opción de restauración a la hora de consumir pollo en nuestro país en los dos próximos años", insisten a Vozpópuli fuentes de la empresa, que apuntan a que su plan es continuar con la expansión de la marca en España, a través de la apertura de nuevos restaurantes propios e incorporando nuevos franquiciados.

Una expansión notable que contrasta con el repliegue de la que fuera otra de sus grandes apuestas, Tim Hortons. Tras aterrizar hace tres años en España de la mano de RBI, para "hacer la competencia a Starbucks", la cadena de cafeterías canadienses solo cuenta hoy en el país con siete locales, de los 14 con los que empezó 2020. En su mejor momento, llegó a contar con veinte locales en el país.

RBI mantendrá Tim Hortons en locales pequeños

De hecho, alguno de los locales cerrados de Tim Hortons han pasado a Popeyes, como el ubicado en la zona de Cuatro Caminos (Madrid), uno de los establecimientos insignia de la compañía. "Ser un grupo multimarca nos ha permitido hacer reubicaciones puntuales", argumentan desde la empresa. Según explican, Tim Hortons está llevando a cabo "un plan de adaptación de la marca, apostando por locales más pequeños, lo que nos ha permitido aprovechar algunas ubicaciones para el plan de expansión de Popeyes".

Así, según sus planes continuarán "implantando" la marca en España, "adecuando" el producto al consumidor español. "El objetivo es seguir creciendo, una vez finalice el plan de adaptación en el que estamos inmersos", apuntan desde el grupo.

Un local de Tim Hortons (RBI) cerrado tras la pandemia en la madrileña calle Alcalá.

De las siete cafeterías Tim Hortons que mantiene abiertas, cuatro son propias y están en Madrid y tres son franquiciadas (dos en Alicante -estación de tren y aeropuerto- y una en Málaga -aeropuerto-). En su expansión, la cadena de cafeterías llegó a firmar con Cepsa para poner en marcha un proyecto piloto de Tim Hortons en las estaciones de servicio. No obstante, la cafetería con la que empezó el proyecto, ubicada en Campo de las Naciones (Madrid), también bajó la persiana. "Pese a ello, no descartamos futuros acuerdos", explican desde RBI.

Ampliación de capital en tres millones

Con todo, el pasado septiembre RBI amplió capital en 3 millones de euros, como contó Vozpópuli, para seguir creciendo en España. En concreto, la compañía aprobó su transformación de sociedad limitada a sociedad anónima, por lo que ha inyectado capital a la compañía.

Un cambio a sociedad anónima y una millonaria ampliación de capital que deja la puerta de la compañía abierta a otras operaciones corporativas futuras, en un momento en el que el sector de la restauración se encuentra muy tocado por la crisis del coronavirus.

Según constaba entonces en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme), tras la reestructuración de capital social la compañía seguirá estando presidida y dirigida por Gregorio Jiménez, que ocupa este cargo desde 2017.