La productividad por hora trabajada de los españoles empeoró en 2018 frente a los años anteriores, hasta restar 9 décimas al crecimiento del PIB por persona en edad de trabajar, a pesar del incremento del empleo y la subida de salarios, según se desprende del Observatorio del Ciclo Económico en España del servicio de estudios de BBVA y Fedea.

"Esta evolución negativa de la productividad constata con el crecimiento de la remuneración de asalariados, que a finales de 2018 crecía a una tasa interanual nominal del 4,7% frente al 3,2% del PIB a precios de mercado", apunta el estudio.

La caída de la productividad es contraria también al aumento del número total de horas trabajadas sobre la población en edad de trabajar, que ha aportado 1,6 puntos porcentuales al crecimiento del PIB por persona en edad de trabajar, lo que se debe al aumento del empleo a tiempo completo.

Este indicador, el PIB por persona en edad de trabajar, que mide la capacidad de una economía para generar renta y producción, siguió creciendo en 2018 hasta casi cerrar la brecha con su producción tendencial después de 32 trimestres consecutivos con una posición negativa.

Mejora el cociente vacantes/paro

"Que la economía española continúe en el futuro creciendo sobre su senda de producción tendencial dependerá de su capacidad de crear empleo y reducir el desempleo sin presiones sobre la inflación o los costes laborales unitarios, sin un deterioro de la balanza por cuenta corriente y sin la generación de desequilibrios", concluyen.

En este sentido, los autores del estudio consideran que España está cerca de una situación "neutral" en la relación entre vacantes y tasa de desempleo o incluso que podría haberla superado, ya que en 2018 se situó ligeramente por encima del promedio observado en el anterior ciclo expansivo (1994-2007).

Por ello, creen que "debería intensificarse de nuevo el ritmo de adopción de reformas estructurales para mejorar permanentemente el funcionamiento del mercado de trabajo".