Mahou San Miguel ha adquirido el 70% de la marca Brutus, complementando así su portafolio con el objetivo de seguir impulsando su premiumización en España. Una operación de la que no se ha desvelado el coste económico. 

De esta forma, Mahou refuerza su presencia en establecimientos de hostelería de tendencia a través de una marca moderna y cosmopolita que apela a la diferenciación desde una estética muy cuidada y un posicionamiento Premium en el mercado.

Brutus pasará a elaborarse en la microcervecería de Mahou ubicada en el centro de producción de Mahou San Miguel en Alovera (Guadalajara). Esta cerveza fundada en 2015 por Jordi Calvet y Carlo Pozzali ha logrado posicionarse, según explica Mahou, en ciudades como Madrid, Barcelona, Tarifa e Ibiza, con presencia en más de 350 puntos de venta muy selectivos. 

"Reto apasionante"

Por su parte, Jordi Calvet, socio fundador de Brutus asegura que “Brutus es una marca pensada para estar con el número uno y ese es Mahou San Miguel, no solo por su cuota de mercado sino por sus valores y visión estratégica. Por eso ha entendido perfectamente lo que Brutus quiere aportar al mercado. Es un honor y un reto apasionante formar parte de esta gran familia y de este gran proyecto”.

La marca tiene unas expectativas de crecimiento importante en cinco años, gracias a la inversión relevante fruto del acuerdo con Mahou San Miguel. Calvet liderará el plan estratégico de Brutus a nivel nacional e internacional, conservando su independencia creativa y comercial.

Peio Arbeloa, Director General de la Unidad España de Mahou San Miguel, asegura que "Brutus es la marca ideal para seguir creciendo en un segmento mayoritario de consumidores que demandan marcas diferentes. Esta cerveza es un soplo de aire fresco para la categoría; con una personalidad única que complementa a la perfección nuestro portafolio y que va a ayudarnos mucho en nuestra estrategia de premiumización".