IAG, el holding que engloba Iberia, British Airways (BA), Vueling y Aer Lingus, ha perdido 1.067 millones de euros durante el primer trimestre de este año, lo que supone un descenso del 36,6% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, cuando el grupo de aerolíneas ya había sufrido el batacazo de la crisis sanitaria de la covid-19.

De esta forma, IAG ha moderado su desplome, aunque sigue sufriendo los efectos que el coronavirus ha tenido en la movilidad aérea, con restricciones y medidas de cuarentena. En concreto, la capacidad de transporte de pasajeros entre enero y marzo fue un 19,6% respecto a los datos precovid de 2019, según ha informado este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El resultado después de impuestos antes de partidas excepcionales fue también negativo con 1.124 millones de euros, frente a los 'números rojos' de 556 millones de euros de un año antes. En cuanto a los ingresos, se situaron en 968 millones, lo que supone un descenso del 78,9%.

Luis Gallego, consejero delegado de IAG, ha asegurado que la compañía está tomando todas las medidas necesarias para garantizar la salud financiera del negocio a largo plazo, incluida una "exitosa" ampliación de capital de 2.700 millones de euros realizada el año anterior. También sigue entre sus objetivos reducir la base de costes y aumentar la eficiencia.

"Estamos plenamente convencidos de que una reactivación de los viajes de manera segura es posible"

A 31 de marzo, la liquidez del grupo aumentó hasta los 10.500 millones de euros (8.000 millones de efectivo y depósitos remunerados y 2.500 de líneas de crédito concedidas y no dispuestas). Además, el negocio de carga, con 1.306 vuelos operados, ha generado unos ingresos de 350 millones de euros, un récord para el primer trimestre, según detalla el holding.

"Estamos haciendo todo lo que está en nuestro poder para emerger en una posición competitiva más fuerte. Estamos plenamente convencidos de que una reactivación de los viajes de manera segura es posible, como lo demuestran las evidencias científicas", ha añadido.

Pide corredores para volver a volar

Gallego ha afirmado que la compañía está preparada para volar, pero ha añadido que la acción de los gobiernos es necesaria a través de cuatro medidas clave.

La primera de ellas, establecer corredores de viaje sin restricciones entre países con programas de vacunación exitosos y protocolos de prueba eficaces, como Reino Unido y Estados Unidos. Para hacerlo, IAG propone la fórmula del semáforo, determinando a los países por colores (rojo, ámbar y verde) en base a unos criterios comunes.

También ha solicitado tests asequibles, simples y proporcionados para reemplazar las cuarentenas y costosas y numerosas pruebas; fronteras dotadas con el suficiente número de personal y que utilicen tecnología contactless, incluidas e-gates, para garantizar un flujo de personas seguro y una experiencia de viaje fluida; y certificados digitales para la documentación de test y vacunación con el fin de facilitar los viajes internacionales.

Actualmente, IAG sólo opera uno de cada cuatro vuelos

Los planes de capacidad de transporte de pasajeros actuales para el segundo trimestre son alrededor del 25% de la capacidad de 2019, pero siguen siendo inciertos y estando sujetos a revisión.

De hecho, la compañía aérea no ha dado previsiones para los próximos meses. "Dada la incertidumbre relativa a cuando se producirá la eliminación de las restricciones a los viajes impuestas por los gobiernos y al continuo impacto y duración de la pandemia, IAG no va a proporcionar previsiones de beneficios para 2021", ha sentenciado.

Critica la subida de las tasas aeroportuarias

Además, en línea con las exigencias de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), Luis Gallego ha calificado de "sinsentido" la subida de las tarifas aeroportuarias un 5,5% en cinco años que ha propuesto el gestor aeroportuario español, Aena.

IATA ha advertido que esta subida puede dañar la recuperación económica y laboral del país tras la crisis del coronavirus. Las aerolíneas creen que el operador aeroportuario podría reducir sus tarifas en un 4% y pasar la carga de la recuperación económica a los clientes con un aumento del 5,5% es "irresponsable". 

"Todos tenemos grandes deudas y hemos accedido al mercado de capitales, Aena también puede hacerlo. Las tasas acaban repercutiendo al cliente, así que si lo que queremos es tener una recuperación más lenta, es la forma adecuada de conseguirlo". ha criticado. "En un año en el que se debe recuperar la confianza de los clientes, es un error y un sinsentido subir las tasas", ha concluido.