Estados Unidos no considera que la dictadura de Nicolás Maduro pueda aprovechar la posición de Repsol en Venezuela para presionar al Gobierno español, y confía en que la petrolera española no se deje achantar por el régimen venezolano teniendo en cuenta los intereses que la multinacional española tiene también en Estados Unidos.

Elliott Abrams, el representante de la Administración Trump para Venezuela, ha ofrecido este viernes a las 21.15 horas en España una rueda de prensa en la que los medios, entre ellos Vozpópuli, han podido participar telefónicamente. 

"Qué puedo decir sobre Repsol", ha empezado diciendo Abrams cuando ha sido preguntado sobre la compañía española. "Tenemos muy buenas relaciones con el Gobierno de España y también con Repsol, la compañía tiene inversiones en Estados Unidos y en otros países, hablamos con frecuencia", ha indicado. "Repsol nunca ha querido situarse en contra de las sanciones y siempre ha respetado la posición de Estados Unidos" ha afirmado. "Si las condiciones cambiaran, hablaríamos".

Elliot ha avanzado que en las próximas semanas Estados Unidos activará medidas contra el régimen de Maduro

"¿Puede Maduro presionar al Gobierno español vía Repsol?", se ha preguntado el representante de Trump para Venezuela. "Pueden tratar de hacerlo pero, con franqueza, Repsol es una gran compañía con muchos intereses en Estados Unidos, y es lógico que Maduro trate de presionar por Repsol, pero no diría que tendrá éxito", ha explicado. "Repsol tiene muchos más intereses fuera de Venezuela que dentro", ha recordado Elliot Abrams.

El pasado día 27 de enero, la agencia Bloomberg publicó que ante el colapso económico y rígidas sanciones, el Gobierno de Nicolás Maduro analiza la privatización de la petrolera estatal, Petróleos de Venezuela (PVDSA). Y que representantes gubernamentales habían mantenido ya conversaciones con la rusa Rosneft, la española Repsol y la italiana Eni.

La Administración Trump no tardó en advertir que cualquier tipo de colaboración internacional con el sistema de Maduro sería castigado, en referencia al posible interés de las petroleras mencionadas, entre ellas Repsol, en la privatización de PVDSA.

"Hemos hablado del rol de Rosneft en Venezuela, que ha crecido bastante y estamos estudiando su papel y tomaremos en las próximas semanas una decisión", ha señalado Elliott Abrams. En la rueda de prensa Elliot ha advertido que "en las próximas semanas" Estados Unidos llevará a cabo acciones que mostrarán la seriedad con la que están siguiendo los acontecimientos en el país. "Rusia verá que su apoyo a Maduro no es gratuito", ha subrayado.

Mercado prioritario para Repsol

Repsol tiene en Venezuela uno de sus principales mercados, del que obtiene aproximadamente el 10% de su producción anual.

La compañía que preside Antonio Brufau participa en el país en dos empresas mixtas de petróleo (que operan en total cuatro bloques, con concesiones que vencen entre los años 2031 y 2035) y dos empresas mixtas de gas (la última de sus concesiones vigentes finaliza en 2036.

En sus últimas conferencias con analistas, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha insistido en lanzar un mensaje positivo sobre Venezuela, "un país al que miramos con optimismo". 

No obstante, la grave situación de Venezuela ha llevado a Repsol a acelerar la reducción de su exposición patrimonial al país, en el que está presente desde 1993. Al cierre de 2018, esta exposición era de 456 millones de euros, un 70% inferior a la del ejercicio anterior, y muy alejada de los más de 2.200 millones de euros que presentaba en 2016.

La producción media de Repsol en el país latinoamericano en 2018 fue de 62.000 barriles equivalentes de petróleo al día, del total de los 705.000 barriles de todo el grupo.