La vicepresidenta Segunda y ministra de Economía ha justificado los indultos a los líderes del 'procés' porque a cambio se conseguirá una estabilidad política, que servirá como un activo económico. Así lo ha reconocido este lunes en unas jornadas financieras organizadas por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en colaboración BBVA, que ha tenido lugar en Santander.

"Es un tema al que le he dedicado bastante tiempo y pensamientos. La confianza y estabilidad política es un activo económico y todo lo que pueda contribuir a esa estabilidad en principio es positivo para la evolución económica", ha destacado Calviño.

La vicepresidenta ha recordado que Cataluña ha sido a lo largo de la historia uno de los motores de crecimiento y prosperidad del país y bajo su criterio, dicha comunidad ha perdido ese papel en los últimos años. No obstante, Calviño espera que "Cataluña y Barcelona recuperen ese papel" ahora que se realizarán los indultos.

Fracaso de la política

"Lo que vivimos hace tres años fue un fracaso, un choque de trenes improductivo que llevó a una quiebra de la convivencia de Cataluña", ha señalado, a la vez que ha recalcado que no se "debe volver ahí" si se quiere "construir un futuro mejor para hijos y nietos".

"Hay que apostar por el reencuentro, la convivencia y el diálogo", ha recalcado la vicepresidenta que también ha enfatizado que ella siempre estará de lado de la "vía de la concordia". "Son los valores en los que quiero que se construya la sociedad del futuro".

Dardo a Caixabank

Calviño ha celebrado que entidades como BBVA hayan llegado a un acuerdo con los sindicatos de los trabajadores para reducir el número de despidos en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE). No obstante, la vicepresidenta ha puesto en un aprieto a Caixabank, ya que espera que la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri también lo haga.

Y es que la ministra ha pedido que todas las salidas sean voluntarias. Y este es precisamente el punto en el que Caixabank no quiere ceder. La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri ya ha bajado el número de afectados en 866 y ha mejorado ciertas condiciones, pero lo que no está dispuesto a cambiar es en el hecho de que una parte del ERE se cubra con "meritocracia", tal y como ha señalado la propia entidad desde el comienzo de las negociaciones.

Nadia Calviño, que ha reconocido que la banca está en un proceso de reestructuración, ha aseverado que "no es positivo" plantear el futuro del sector sólo sobre la base de reducir su tamaño, capacidad, plantilla y oficinas.

"Hay que desarrollar un agenda positiva donde se descubran, exploten y se expandan estas nuevas oportunidades de negocio, porque si queremos que el sector recupere una senda de rentabilidad, necesitamos entidades financieras que tengan una perspectiva también positiva de desarrollo y despliegue de nuevos ámbitos de negocios que sean rentables", ha explicado.