Las ayudas directas han sido el principal caballo de batalla de los hosteleros durante la pandemia. Tanto a nivel autonómico como estatal, los dueños de bares y restaurantes han solicitado durante estos meses la inyección de dinero directo que les permitiera, según su reclamación, "salvar a las empresas". Una reclamación que no surtió efecto cuando el Gobierno presentó su plan de choque para el sector, donde no incluyó esta demanda, pero que empieza ahora a tomar forma tanto en las comunidades autónomas como en el seno del Ejecutivo, donde se debate ya cómo insuflar oxígeno de esta manera sobre todo a pymes y autónomos.

"Después de meses de reclamación de ayudas directas para la supervivencia de las empresas de hostelería, parece que hemos conmovido a los diferentes gobiernos, tanto central como autonómicos", comenta el secretario general de la patronal Hostelería de España, Emilio Gallego, en conversación con Vozpópuli.

Desde el principio, para los representantes de los bares y restaurantes españoles no había otra opción: "Vienen con mucho retraso pero esperamos salvar las muchas miles de empresas que en estos momentos se encuentran en una situación grave y en riesgo de supervivencia. Si no llegan rápido, no tendremos tejido productivo cuando podamos volver a la normalidad", insiste.

Esperamos salvar las muchas miles de empresas que en estos momentos se encuentran en una situación grave y en riesgo de supervivencia

De hecho, la patronal siempre ha puesto sobre la mesa el ejemplo de países europeos como Alemania o Francia, que anunciaron sus paquetes de ayudas de manera simultánea a las restricciones impuestas al sector, algo que no ha ocurrido en España. Ahora, confían en el último anuncio realizado hace unos días por el ministerio de Economía, que dirige Nadia Calviño, que apuntaba a que “reformará el marco legal para poder aumentar las ayudas directas a autónomos y pymes para reforzar la solvencia de empresas y negocios viables”.

Por el momento, solo las comunidades autónomas han puesto ayudas directas sobre la mesa. Y, entre todos los anuncios, solo seis han inyectado ya el dinero a los bares y restaurantes, total o parcialmente. Es el caso de Baleares, que ha ingresado 1.500 euros a las empresas de menos de 20 empleados; Cataluña, que ha inyectado los 1.500 euros primeros y otros 2.000 están a la espera; La Rioja, que ha otorgado ayudas entre 1.500 y 4.000 euros, según los casos; Murcia, entre 4.000 y 10.500 euros; y País Vasco, que ya pagó los entre 3.000 y 4.000 euros de la primera parte de su plan de rescate.

Entre todas las demás comunidades, la mayoría han anunciado su intención de otorgar ayudas directas como las mencionadas a los hosteleros. Es el caso de la Comunidad Valenciana, que ha puesto sobre la mesa 2.000 euros para autónomos o microempresas; Extremadura, con un mínimo de 3.000 euros; Castilla-La Mancha, entre 2.100 y 10.000 euros; o Galicia, entre 2.200 y 7.000 euros. A día de hoy, estas comunidades no han entregado las ayudas al completo, según los datos que maneja Hostelería de España, facilitados por las patronales autonómicas. En el caso de Galicia, por ejemplo, comenzaron a pagar en enero la primera parte de su plan de rescate, que todavía no ha llegado a todos los beneficiarios, mientras que Castilla- La Mancha pagó en junio también la primera parte (de 1.500 a 3.000 euros) pero "no cubrió a todos los que la solicitaron", según la patronal de la comunidad manchega.

Unas ayudas "insuficientes"

La media de las ayudas anunciadas y registradas, reseña la patronal, se sitúa en 1.500 euros. Una cantidad que, a juicio de los empresarios, tiene que ser complementada con nuevas inyecciones, bien autonómicas, bien estatales o incluso europeas.

“La ayuda es absolutamente insuficiente comparada con los gastos fijos que tiene cualquier local aunque permanezca cerrado o al 50% de su capacidad”, insisten fuentes de la patronal, que reseñan: “Es una ayuda que puede ser puntual en un mes pero no para casi un año que vamos a hacer con restricciones”.

Por eso, sus reclamaciones se dirigen de forma directa al Ejecutivo, a quien solicitan inyecciones de este tipo. Este mismo martes, de hecho, los hosteleros volvieron a protagonizar protestas por toda España insistiendo en que el sector “paga los platos rotos” y reclamando tanto ayudas directas como indemnizaciones, para lo que ya están en los tribunales