Lilith Verstrynge salió de su escondite para volver a los medios de comunicación pero la jugada no le salió bien. La joven, de 28 años, se mantenía alejada de la esfera pública desde marzo del pasado año, cuando varios medios la relacionaron sentimentalmente con Pablo Iglesias.

En Vozpópuli, como ya te contamos, nos pusimos en contacto con ella para que pudiera aclarar lo sucedido, pero Lilith decidió no contestar, sembrando aún más la duda sobre la veracidad de dichos rumores que dejaban su valía profesional un tanto dañada.

Justo un año después de lo acontecido, la hija de Jorge Verstrynge, ideólogo de Podemos, regresó a primera línea para acompañar a su jefe y amigo, Pablo Iglesias, ante su último gran reto: aspirar a presidir la Comunidad de Madrid con Podemos. Lilith Verstrynge acompañó al ya expolítico como candidata en su lista en las elecciones, un puesto al que ella aspiraba tras haber sido asesora de la vicepresencia segunda del Gobierno, esto es, de Iglesias.

Lilith Verstrynge dejó así su puesto en el Ministerio para acompañar a Pablo Iglesias. Lo hizo y perdió. Y él también. Ya sabemos cómo acabó la cosa –corte de coleta incluido–, pero ¿qué es de ella? ¿Está en paro? ¿Qué hace ahora ya sin Pablo?

La nueva vida de Lilith Verstrynge sin Pablo Iglesias: lo dio todo por él… y perdió

La que fuera asesora de Pablo Iglesuas en su etapa como vicepresidente del Gobierno de España, iba en el puesto 14 de la lista de candidatos de Podemos a la Comunidad de Madrid. El partido morado sólo sacó 10 escaños, por lo que Lilith Verstrynge se quedó sin tres cosas de golpe: sin puesto en el Gobierno de la Comunidad, sin trabajo como asesora (tras haber renunciado a él para ir en las listas) y sin Pablo Iglesias, ya que decidió dejar la política tras la victoria de Ayuso.

La prometedora carrera de la joven se ha visto truncada de la noche a la mañana por seguir a Pablo Iglesias. Primero le acompañó en Europa, luego trabajó con tres eurodiputadas diferentes y posteriormente se vino a Madrid a ser asesora personal de Pablo Iglesias en su etapa en la vicepresidencia de España. Él quiso presentarse a las elecciones madrileñas y ella lo siguió.

Ahora, ni ella ni él tienen puesto en la comunidad, aunque Lilith sí que sigue estando ligada a Podemos. Actualmente, la joven es la responsable de Transición Ecológica de Podemos. Todo apunta a que volverá a ser asesora del partido en pocos meses, cuando se forme el grupo parlamentario de Podemos en la Asamblea de Madrid, tal y como señala el diario El cierre digital.

Ecologista y políglota: así es Lilith, la hija de Jorge Verstrynge que va  en las listas de Pablo Iglesias por Madrid

Lilith Verstrynge, siempre al lado de Pablo Iglesias

Lilith Verstrynge siempre ha sido la mano derecha de Pablo Iglesias en el trabajo. Más cuando las cosas con Irene Montero no andaban del todo bienFuentes del entorno confirmaron que el ex de Podemos quería que la madre de sus hijos se presentara a las elecciones de la Comunidad de Madrid, pero ella dijo que no, lo que abrió una brecha en el terreno laboral entre ambos. Esta animadversión en la política se trasladó, como siempre ocurre, al hogar de ambos, donde él parece no contar mucho con ella, ni antes ni ahora.

Al margen de esto, el que fuera líder del partido morado siguió con su campaña, y al lado tenía a sus más acérrimos apoyos. Uno de estos era –y siempre fue– Lilith Verstrynge, quien podía haberlo dejado en la estacada tras el escándalo sobre su relación, pero no lo ha hecho. Más al contrario, apareció en diversos programas de la televisión defendiendo a su jefe y acompañándolo en actos del partido. Donde no la vimos fue el día de las elecciones, cuando Iglesias comunicó su dimisión.

La joven, que estudió en el Liceo Francés de la capital y terminó Bachillerato en Ciencias Económicas y Sociales, estaba dispuesta a exponerse con la intención de continuar en la política y también al lado de Pablo Iglesias. La jugada le ha salido mal. El tiempo dirá si finalmente sus caminos vuelven a juntarse o si ella sigue en solitario haciendo carrera en Podemos.