Se denomina ‘lumbalgia’ al dolor localizado en la región comprendida entre la última costilla y el sacro. Se trata de una sensación dolorosa más o menos intensa que se modifica con las posturas y con la actividad física.

“Este tipo de dolor se origina, principalmente, por causas leves, como contracturas musculares, malas posturas y traumatismos repetitivos. En el caso de la lumbalgia crónica, el dolor se prolonga y mantiene más de tres meses, siendo una patología incapacitante en muchos aspectos para los pacientes", advierte el doctor Carlos de Teresa, responsable de Medicina Funcional del Hospital Quirónsalud Málaga.

Este tipo de dolor de espalda afecta al menos al 80% de la población en alguna ocasión. Específicamente, "el lumbago crónico es una de las principales causas de baja laboral y el segundo motivo de visita al especialista; por lo que queda patente la necesidad de un tratamiento efectivo para su remisión", destaca este especialista.

El dolor de lumbares afecta en algún momento de su vida a un 80% de la población.

Generalmente, advierte, "la mayor parte de las lumbalgias se curan en unas seis semanas y sin cirugía, siendo los ejercicios prescritos por el especialista y el descanso la pauta principal en estos casos". No obstante, hay casos en los que el dolor persiste o incluso empeora. ¿Qué hacer entonces?

Desde la Unidad de Medicina Funcional y del Deporte del Hospital Quirónsalud Málaga, junto a un equipo de la Unidad del Dolor del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, del Centro de Investigación Biomédica UGR, y del Departamento de Ciencias Clínicas de la Universidad Politécnica Delle Marche (Ancona, Italia), han desarrollado un estudio científico en el que analizan el tratamiento de la lumbalgia crónica a partir del Método Teryos, una técnica bioelectrónica médica no invasiva, en pacientes con escasa o nula respuesta a tratamientos farmacológicos, intervencionistas, cirugía o fisioterapia.

La bioelectrónica, un innovador procedimiento

“Se trata de un innovador procedimiento de diagnóstico y del tratamiento del dolor frente a las disfunciones neuromotoras y las alteraciones neurovegetativas presentes en multitud de patologías y lesiones. Representa un método terapéutico que mejora la funcionalidad del paciente y el rendimiento del deportista, apoyándose, de manera coordinada, en herramientas bioelectrónicas, estimulación neurofuncional, y ejercicio físico; siempre de manera no invasiva y sin efectos secundarios”, afirma el doctor De Teresa, investigador principal de este trabajo científico.

A su juicio, la utilización de la metodología médica bioelectrónica, como el Método Teryos, aporta “grandes beneficios a los pacientes”, al tratarse de técnicas de elevada selectividad, no invasivas, y sin efectos secundarios, por lo que se postulan como “tratamientos de primera línea terapéutica”.

El resultado de este trabajo, publicado en la revista Journal of Clinical Medicine, ha comprobado la disminución del dolor, la mejora de la funcionalidad, y el beneficio en otras variables como el sueño y la calidad de vida en estos pacientes, frente a otro tipo de técnicas; además de constatar la nula aparición de efectos secundarios en los pacientes tratados.

Mayor precisión en el tratamiento

“Uno de los mayores beneficios de los dispositivos bioelectrónicos es que pueden intervenir con mayor precisión en la fuente del problema, debido a que se dirigen a dianas terapéuticas de manera muy selectiva, regulando funciones fisiológicas específicas en nuestro cuerpo. Sus ventajas la posicionan para desempeñar un papel de liderazgo en la transformación de la atención médica en los próximos años”, resaltan los expertos.

Los investigadores del trabajo celebran, a su vez, que la medicina bioelectrónica “está causando un impacto cada vez más importante en la industria de la salud”. Según sostienen, estos dispositivos y tecnologías brindan “una forma diferente” de abordar  las enfermedades, y tienen el potencial de revolucionar el enfoque terapéutico en una amplia gama de enfermedades y disfunciones.

Las técnicas de biolectrónica aplicadas a la lumbalgia crónica acreditan disminución del dolor, mejora de la funcionalidad y otros beneficios ara la calidad de vida de los pacientes

Ahora bien, la doctora Susana Ríos, directora Clínica de la Unidad y miembro del grupo de investigación, refiere que actualmente el desafío de la bioelectrónica aplicada a la medicina se centra en incrementar la accesibilidad de este método: “Estos desarrollos no solo tienen el potencial de ahorrar costos para los sistemas de salud, sino que también nos permiten brindar una atención más personalizada como resultado. Aportan tratamientos no invasivos, que ofrecen a los médicos y a los pacientes muchas más opciones y mayor eficacia sin efectos adversos colaterales".

Este equipo de investigación trabaja en colaboración con la Universidad de Loyola y con diversas instituciones, en múltiples proyectos de dolor crónico, dolor neuropático periférico, dolor post-quirúrgico, neuralgias orofaciales y craneales, esclerosis múltiple, pacientes reumatológicos complejos y recuperación de las secuelas post pandemia.

Actualmente, el acceso a este método de tratamiento está disponible, exclusivamente, en la Unidad de Medicina Funcional y del Deporte del Hospital Quirónsalud Málaga, en el Centro Clínico Biotronic Salud, en Granada, en la Unidad de Dolor Crónico en el Deporte de la Clínica de Medicina del Tenis de Madrid y en el Centro MedicalSport de Toledo.

El doctor Carlos De Teresa recomienda a todas las personas con lumbago crónico que no dejen nunca de consultar con el especialista si padecen un caso de estas características, y a pesar de la pandemia puesto que, según destaca, los centros sanitarios son hoy seguros frente al contagio de COVID-19, al haber diseñado circuitos libres del virus.