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Una innovadora cirugía para enderezar la columna de un bebé

Un padre con su hijo pequeño
Un padre con su hijo pequeño Kelli McClintock

La primera vez que tenemos en brazos un bebé nos damos cuenta de la fragilidad del cuerpo humano. “Sujétale bien la cabeza” solemos escuchar a nuestro alrededor. La cabeza, sostenida por la columna vertebral; un conjunto de huesos articulados que va desde la parte superior del cuerpo, pasando por el cuello y la espalda, hasta la pelvis.

La columna vertebral sujeta, además de la cabeza,  los hombros,  la parte superior del cuerpo y protege la médula espinal. Está formada por unas piezas óseas (33 en el ser humano) llamadas vértebras, de ahí su nombre, que dan flexibilidad, estabilidad y amortiguan los impactos que sufre el cuerpo al andar correr,  saltar o girar.

La columna no es recta

La forma de la columna en el ser humano, vista de perfil, no es recta, tiene cuatro curvaturas naturales, muy importantes para distribuir el esfuerzo que requiere el movimiento en la actividad diaria; curva cervical, torácica, lumbar y sacra. Las curvas en forma de “C” del cuello y la zona lumbar se llaman lordosis. Y la de “C” inversa de la zona del tórax, se la denomina cifosis.

Cuando la columna, vista de frente,  presenta una curvatura lateral en forma de “S”,  se padece escoliosis

Si estas curvas cambian de tamaño por cualquier problema físico o congénito la postura del cuerpo adquiere una apariencia “anormal”, como puede ser la joroba de espalda, una deformidad espinal que sufre la curvatura de la zona dorsal.

Cuando la columna, vista de frente,  presenta una curvatura lateral en forma de “S”,  se padece escoliosis. Esta deformidad  se puede sufrir a cualquier edad. En niños menores de tres años, la escoliosis infantil puede ser congénita, por trastornos neurológicos o por causas desconocidas.

La historia de Iyad

Iyad, es un niño de 22 meses que nació con escoliosis congénita severa. Sufría una desviación de columna de más de 100 grados, algo muy extraño en menores de tres años.

La malformación que sufrían sus vertebras imposibilitaba el desarrollo de su caja torácica y dificultaba el funcionamiento de los pulmones y el corazón, lo cual reducía notablemente sus expectativas de vida. Cuando los médicos de su país de origen, Marruecos,  comunicaron a la familia que no veían tratamiento para este problema, los padres de Iyad se pusieron en contacto con el Hospital Quirónsalud Barcelona.

Momento de la intervención
Momento de la intervención

Allí, el equipo del Instituto de Columna, liderado por los doctores Ferrán Pellisé Urquiza y Francisco Javier Sánchez Pérez-Grueso, estudió el caso y preparó durante meses la estrategia quirúrgica que deberían llevar a cabo. Dada la complejidad de la cirugía, financiada por el Gobierno de Marruecos,  se realizó un modelo tridimensional de la columna y la caja torácica del niño para poder realizar la intervención con el máximo éxito.

Las curvaturas leves no producen dolor por lo que es importante acudir al médico cuando se vea algún síntoma de escoliosis

Los cirujanos extrajeron las vértebras malformadas, recolocaron la columna y el tórax con minitornillos y corrigieron la escoliosis sin que la médula espinal sufriera daño alguno. “Los objetivos de corrección de esta columna que se plantearon han superado lo que esperábamos, ya que hemos tenido una corrección de algo más del 50% de la deformidad, lo cual es muy importante, e Iyad tiene ahora una deformidad residual de unos 50 grados, que es mucho más manejable de lo que era una deformidad de 110 grados", explica el Dr. Ferran Pellisé, Director del Instituto de Columna.

Sin complicaciones

El postoperatorio de Iyad no ha tenido complicaciones gracias a los especialistas del Servicio de Pediatría del Hospital Quirónsalud Barcelona, aunque “deberemos seguir su evolución para ir guiando el crecimiento de la columna de Iyad hasta que sea más mayor, pues, dadas las características  y la malformaciones que tiene, puede tener tendencia a volver a torcerse” asegura el doctor Pellisé.

Dr. Pellisé
Dr. Pellisé

Aproximadamente el 3 por ciento de la población adolescente padece escoliosis, con una curvatura de entre 10 y 30 grados. Los síntomas se pueden ver en un hombro o un lado de la cintura más alto que otro. Las curvaturas leves no producen dolor por lo que es importante acudir al médico cuando se vea algún síntoma de escoliosis en un niño.

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