La infidelidad es un tema tan complejo como interesante que ha vuelto a primera plana por el programa éxito de audiencia 'La isla de las tentaciones' (Telecinco). Los expertos llevan años analizando las causas de que aparezcan los cuernos de pareja, y aún no se han establecido factores claros ni se ha decretado si es bueno o no.

Para salir de dudas y conocer más a fondo las deslealtades en las relaciones de pareja, nos reunimos en un hotel del centro de Madrid con Lara Ferreiro, psicóloga experta en terapia de pareja y colaboradora de la plataforma de citas Ashley Madison.

PREGUNTA. Desde Ashley Madison defendéis que es mejor ser infiel antes que divorciarse, ¿por qué? 

Lara Ferreiro y Christoph Kraemer, responsable de Ashley Madison, tras la entrevista

RESPUESTA. La infidelidad es un síntoma de que una relación puede tener problemas. Y una solución puede ser la infidelidad. Al final la pareja no deja de ser un constructo creado, con reglas morales, entre las que se incluye la fidelidad. Pero, desde el punto de vista psicológico, que una persona te dé el 100% de todo durante 20 años, quizá no es sostenible.

Hemos hecho estudios en los que hemos visto que hay más ventajas en ser infiel Vs. divorciarse. En los estudios que hemos hecho hemos visto que el 63% de los infieles considera que ha mejorado su relación y su vida.

La infidelidad puede ser una solución porque tu amante te va a aportar la parte más sexual, de novedad, divertimento... que no te da tu pareja. Ese deseo te lo puede proporcionar una tercera persona

La infidelidad puede ser una solución porque tu amante te va a aportar la parte más sexual, de novedad, divertimento... Llega un momento en el que ya conoces a tu pareja, y después del enamoramiento se va el deseo. Y ese deseo te lo puede cubrir una tercera persona, mientras tu pareja representa el hogar, los niños... Con una aventura te vas a sentir más vivo, deseado... sobre todo si tu pareja ya no quiere tener relaciones sexuales contigo.

De hecho, la mayoría de infieles tienen hijos. Los niños, sumado al patrimonio que tengas con tu pareja, hacen que igual no te merezca la pena divorciarte. Además, si dejas tu relación y comienzas con otra persona, te volvería a pasar lo mismo: desenamoramiento y pérdida de deseo.

¿Y si la infidelidad no es tan mala?

P. ¿Y si la persona se enamora de su amante?

R. El enamoramiento dura de tres a seis años. Es un periodo. Si tú tienes una relación con una persona y sabes que el amor tiene un tiempo limitado, no tiene sentido que dejes a tu pareja porque cuando se pase esa etapa vas a volver a lo mismo. Al final se trata de que tengas claro qué quieres en tu vida, qué te aporta cada una de las personas, y en función de eso elegir.

El enamoramiento dura de tres a seis años. Es un periodo. Si tú tienes una relación con una persona y sabes que el amor tiene un tiempo limitado, no tiene sentido que la dejes por otra

P. Y ahora que sabemos que el amor no dura para siempre, ¿el matrimonio convencional está acabado? ¿No sería más lógico tener relaciones abiertas y así no mentir para ser infiel?

Las relaciones abiertas no es lo común, pero estamos viendo que cada vez hay más. Los jóvenes se están planteando hasta qué punto es interesante una relación abierta. Si tú no quieres mentir a tu pareja, se preguntan de qué sirve la infidelidad...

En terapia, el único caso que he tenido de relación abierta era de una pareja que llevaba dos años de relación. Ella quería abrir la pareja y él no. Al final, estuvieron seis meses negociando una serie de normas: si era una relación abierta en lo sexual (solo sexo) o solo en lo sentimental (sin sexo). Estas personas acordaron que abrían su pareja en lo sexual pero que no podían repetir con la misma persona ni con amigos, y siempre con métodos anticonceptivos.

Su negociación tiene sentido, ya que las relaciones sexuales crean vínculos, sobre todo las mujeres, a causa de la segregación de oxitocina, y a partir de ahí te puedes enganchar. Las relaciones abiertas tienen que estar pactadas y habladas desde el principio para que salga bien.

Tiene dos amantes

P. ¿Y si después de la infidelidad el infiel quiere romper con su pareja y no le sirve para recomponer su relación?

R. Por norma general, al final no se separan. El infiel suele saber separar. Es verdad que cuando las mujeres tenemos relaciones sexuales segregamos muchísima más oxitocina, igual que cuando parimos. Es la hormona del vínculo. Pero esa hormona tiene que estar muy vinculada a sentimientos para que te enganche. 

Con el amante, suele haber menos sentimientos y más parte sexual. Obviamente, hay un riesgo. Si uno está en su casa mal, si uno es invisible para la pareja... pues corre el riesgo de engancharse del amante. Pero una vez más se trata de separar, de ver qué quieres en tu vida.

Si uno está en su casa mal, si es invisible para la pareja... pues corre el riesgo de engancharte del amante, pero no suele pasar

P. Ahora la infidelidad está en boca de todos por el programa 'La isla de las tentaciones', y muchos se han sorprendido de ellas hayan sido las infieles y no ellos, que parece ser que era lo que todo el mundo esperaba. ¿Crees que está cambiando algo en la sociedad o que siempre ha sido así?

R. No creo que ellas sean más infieles. En Ashley Madison vemos que son igual de infieles ellos que ellas. Actualmente es cierto que hay un empoderamiento sexual femenino: ellas saben lo que quieren y si tu pareja no se lo da, pues te buscan a otra persona. Yo lo veo a diario en terapia. Tengo a muchas mujeres ejecutivas que aseguran que quieren mucho a sus parejas pero que no les dan lo que necesitan. 

Hay un empoderamiento sexual femenino: ellas saben lo que quieren y si tu pareja no se lo da, pues te buscan a otra persona. Yo lo veo a diario en terapia

Las mujeres que tienen una carencia emocional o sexual suelen ser infieles. Y lo hemos visto con Fani y Andrea, de 'La isla de las tentaciones'-

Fani ha verbalizado en varias ocasiones que le falta algo en su relación con Christofer, que "es un niño". Parece que ella no termina de masculinizar a su novio, con quien llevaba 7 años. Ahí hay una carencia, de tipo sexual y afectivo. Ella quería sentirse viva. Él, en cambio, tenía todo con Fani, con un proceso de idealización que no sé hasta qué punto es sano. Ellos entraron en la isla desde diferentes puntos. Fani quería conectar con su sexualidad y con ella misma.

Y luego, Andrea e Ismael no estaban a pares en juegos de poder y simetría. Andrea tiene muchas carencias, es la Fani de esta relación. 

En ambas creo que la infidelidad no fue por causa de sus parejas, sino individual: hace mucho tiempo que no se sentían vivas y tenían muchas carencias. Y tienen todo el derecho a vivir la experiencia.

El enamoramiento no dura para siempre

P. ¿Qué le dirías a las personas que piensan que alguien es infiel porque no está enamorado de su pareja? 

R. La relación de pareja tiene tres fases. La primera es el enamoramiento, que es como un trastorno obsesivo compulsivo, ya que solo puedes pensar en esa persona. Esta fase dura de unos meses a dos años. La segunda fase es el amor, cuando ya puedes empezar a hacer cosas y dejar de pensar tanto en el ser amado. Y la tercera fase es el amor profundo, y aquí es cuando tienes a tu compañero de vida.

Muchas personas me preguntan en terapia si deben dejar a su pareja porque ya no están enamoradas. Y yo siempre les digo lo mismo: si lo dejaras, empezarías con otra persona y te volvería a pasar lo mismo, porque las fases son siempre iguales. Nadie puede estar enamorado toda su vida de la misma persona. 

Muchas personas me preguntan en terapia si deben dejar a su pareja porque ya no están enamoradas. Pero es que el enamoramiento dura como mucho dos años. Si lo dejaran, les pasaría lo mismo con la siguiente persona

Y, por último, ¿se debe confesar una infidelidad?

Es muy personal, pero yo creo que las infidelidades no se deben confesar. Las personas que lo confiesan suelen ser de tipo narcisita: lo que quieren es quitarse el sentimiento de culpa, limpiarse. El confesarlo es coger un jarrón, tirarlo y después intentar recomponerlo. Una pareja, tras conocer la infidelidad, tiene muchos problemas para seguir; queda casi destruida para siempre. El confesarlo no arregla nada, solo deja cadáveres emocionales.