Pixar se ha ganado a pulso el honor de ser el estudio que da en la diana de las emociones, tal y como demostró una vez más recientemente con el estreno de Soul. Sus producciones de animación aciertan como ninguna otra en una de las tareas más complejas del audiovisual: mostrar y explicar, tanto a niños como a adultos, los sentimientos que dan cuerda a las acciones y las decisiones de las personas y que, por tanto, mueven el mundo. Estos días, marcados por la festividad de San José (Día del Padre), merece la pena hacer mención a una de sus recientes creaciones con la que ofrece una mirada tierna al autismo y al coraje de los padres.

Hace apenas unas semanas, el estudio ofreció en abierto a través de Youtube uno de sus últimos cortometrajes: Float (Vuela, título en español), que su director, Bobby Rubio, dedica a todos los niños que son "considerados diferentes", tal y como señala en su dedicatoria al final de esta cinta. En ella, un padre oculta a su hijo de la mirada de los demás vecinos y padres por el simple hecho de ser distinto, pero pronto se dará cuenta de las consecuencias negativas que eso tiene para los dos.

Este cortometraje, de apenas siete minutos de duración, condensa de forma muy intensa y acertada algunos de los sentimientos que provoca la paternidad y, en especial, la magnitud con la que un padre vive la experiencia de tener un hijo con autismo. Los anhelos de ser padre, de que todo sea perfecto y que le vaya bien al hijo, así como el rechazo, la decepción, la frustración y la aceptación a través del amor forman parte de un proceso largo y complejo que, sin embargo, este cortometraje ha conseguido captar en pocos minutos.

¿Cómo lo consigue? Lo que hace especial y distinto al niño de esta película es su capacidad para flotar, algo que también emociona a su padre y que, sin embargo, produce extrañeza y rechazo en los demás. Y esta es la genialidad de Rubio, que ha conseguido captar la esencia de esta paradoja: lo que más brilla y lo que más fascina es precisamente lo diferente. Pero lo distinto, lo que no se adapta al canon de lo normal, causa perplejidad.

"¿Por qué no puedes ser normal?", grita enfadado el padre en un momento de la cinta. A partir de entonces, su padre se da cuenta de que su misión es simplemente aceptarlo como es y ayudarlo a crecer, a pesar de las miradas de los demás.

Pixar: la reina de las emociones

¿Qué hay de especial en esta historia? Al margen de la capacidad del director y de los productores para acertar a la hora de contar esta historia, lo cierto es que Bobby Rubio ha concentrado en esta cinta algunas de sus experiencias con su propio hijo, que padece autismo. Fue su mujer quien le animó a abordar sus vivencias en uno de sus guiones, algo que creía que podría ayudarle a entender y asumir una situación que le resultaba difícil.

¿Quién es Bobby Rubio? El responsable de este cortometraje tan emotivo, tierno y sensible es una de las cabezas que se encuentra detrás de una de las producciones de Pixar más celebradas de los últimos tiempos. Del revés (2015) se convirtió en la producción con la que el estudio se lanzó de lleno a explicar las emociones que mueven a las personas, a las que puso cara, color y nombre. La alegría, el miedo, la ira, el desagrado o la tristeza conviven en la cabeza de su protagonista y ayudan a entender, tanto a niños como a los adultos, el perfecto equilibrio tan necesario para ser feliz.

Pero Rubio también se encuentra detrás del proceso creativo de Los increíbles 2 (2018), esa familia de superhéroes que en esta segunda parte deja al padre en casa, encargado de sus tres hijos, con quienes tiene que desplegar toda su artillería de superpoderes.

Los cortometrajes de Pixar suelen acompañar las producciones como un complemento más, pero lo cierto es que en muchas ocasiones merecen más atención porque en pocos minutos condensan universos, situaciones y problemas reales, y proponen miradas lúcidas a todo lo que rodea a los seres humanos con más acierto en muchos casos que la vida real. Sin duda, las emociones son su terreno más fértil y el más interesante también.