Cultura

Centenario de Paul Newman, los irrepetibles ojos azules de Hollywood

El protagonista de 'La gata sobre el tejado de zinc' tuvo una carrera envidiable y mantuvo siempre un perfil discreto y corriente

  • Paul Newman y Joanne Woodward. -


Paul Newman se convirtió en los ojos azules más icónicos de Hollywood y su leyenda, más tres lustros después de su muerte permanece intacta. El mundo entero recuerda este domingo a una de sus estrellas más brillantes, el día en el que se celebra el primer centenario de su nacimiento, un aniversario que sirve como excusa para acercarse al mito cinematográfico más venerado pero, al mismo tiempo, el más discreto. 

El protagonista de películas como El coloso en llamas, Dulce pájaro de juventud o Dos hombres y un destino nació el 26 de enero de 1925 en Ohio (Estados Unidos) y pronto mostró su interés en la actuación. Gracias a la beca que obtuvo en el ejército, estudio artes escénicas en la Universidad de Yale. Tras servir en la marina en la Segunda Guerra Mundial como operator de radio, arrancó su formación en el Actor’s Studio de Nueva York, donde se sumergió en el método Stanislavski.

Pronto se hizo hueco entre las estrellas del momento, con nombres que eclipsaban al espectador como Marlon Brando o James Dean. Sin embargo, con una capacidad de trabajo que demostró a lo largo de su carrera, su vocación y la manera racional con la que afrontaba su profesión.

También la discreción con la que mantuvo su vida privada, a pesar de lo complicado que podía parecer estar casado con otra estrella de Hollywood. Paul Newman se casó con la aspirante a actriz Jackie Wittie y, después de varios años de matrimonio y con tres hijos en común, se separó y empezó una relación -que ya mantenía en secreto desde hacía varios años- con la también actriz  Joanne Woodward, a quien conoció sobre el escenario e 1953, en la obra de Broadway Picnic

Paul Newman se describía a sí mismo como una persona “muy aburrida, normal, con poca imaginación, ordinaria”, tal y como recoge el documental Las últimas estrellas de Hollywood, estrenado en HBO en 2022 y en el que su creador, el actor Ethan Hawke, indaga en los secretos y las confesiones del actor y de su mujer, Joanne Woodward. En esta misma película, el director Elia Kazan se refiere a los ojos azules más importantes de Hollywood como un actor excepcional que, sin embargo, no compartía esa dimensión más vanidosa y excéntrica que sí poseían otros actores contemporáneos como el ya citado Marlon Brando. 

Así, el actor destacó a lo largo de su trayectoria como una estrella corriente, desprovista de las excentricidades que se esperaba de cualquier estrella como él. En cambio, Paul Newman siempre fue una persona discreta. 

De hecho, este documental cuenta con los testimonios de George Clooney, Karen Allen, Oscar Isaac, LaTanya Richardson Jackson, Zoe Kazan, Laura Linney o Sam Rockwell, para dar voz a los testimonios de Elia Kazan, Sidney Lumet, Karl Malden, Sidney Pollack, Gore Vidal, Jacqueline Witte, Joanne Woodward o el propio Newman. Sin embargo, la mayoría de ellos son meras transcripciones de las entrevistas que el propio actor y Stewart Stern, guionista de películas como Rebelde sin causa y amigo, realizaron. 

Paul Newman las borró todas y los textos conservados pasaron a formar parte también de una autobiografía que en España publico Libros Cúpula, bajo el título de La extraordinaria vida de un hombre corriente

Reconocimiento tardío

Pese a la extraordinaria carrera cinematográfica, en la que destacan títulos como La gata sobre el tejado de zinc, no logró un Oscar hasta mediados de los años ochenta, con uno de sus trabajos menos destacados, 'The Color of Money' (1986), en la que retomó el papel del jugador de billar de 'The Hustler', acompañado por Tom Cruise y a las órdenes de Martin Scorsese. Antes, fue galardonado con un Óscar honorífico. 

En su larga lista de trabajos, cabe destacar otros títulos con los que se ganó el aprecio del espectador, entre ellos, 'Exodus' (1960), 'Sweet Bird of Youth' (1962) 'The Prize' (1963), 'Harper' (1966), 'Torn Curtain' (1966), 'The Towering Inferno' (1974), o 'Absence of Malice' (1981)..

Si hay algo que todos destacan sobre uno de los actores con la belleza más envidada de Hollywood, es no solo su discreción, sino también su gran corazón. Recientemente, la actriz Susan Sarandon señaló en declaraciones a la BBC Radio, tras el rodaje de Al caer el sol (1998), el actor le cedió parte de su salario con el fin de conseguir la igualdad salarial. Todo un gesto en un tiempo en el que el debate de la igualdad estaba en una etapa muy temprana.

Apoya TU periodismo independiente y crítico

Ayúdanos a contribuir a la Defensa del Estado de Derecho Haz tu aportación Vozpópuli
Músicos exiliados e instrumentos destruidos: la prohibición total de la música en Afganistán por "antiislámica"
Una canción inédita de Tina Turner sale a la luz después de 40 años