Cultura

La Audiencia de Oviedo suspende el juicio del caso Niemeyer durante un mes

Natalio Grueso con Mario Vargas Llosa durante la presentación de La Chunga, en Madrid, en 2012.
Natalio Grueso con Mario Vargas Llosa durante la presentación de La Chunga, en Madrid, en 2012. Archivo

La Audiencia Provincial de Oviedo ha acordado suspender durante 30 días el juicio contra el ex director general de la Fundación Niemeyer Natalio Grueso en atención a la petición realizada por su abogado, que asumió la causa hace unos días y no ha contado con tiempo suficiente para estudiarla.

La Sección Tercera de la Audiencia ha adoptado la decisión tras las cuestiones previas planteadas por las partes, en una causa en la que Natalio Grueso afronta una petición de la Fiscalía de once años de prisión por las presuntas irregularidades relacionadas con facturas falsas o manipuladas en su época al frente del complejo cultural de Avilés.

La Audiencia ha considerado  justificada la petición del nuevo abogado de Grueso, que asumió su defensa tras la renuncia de otros dos letrados en las últimas semanas.El abogado, Fernando Burgos, había pedido un tiempo "prudencial" para poder estudiar la causa y evitar que se produzca "una vulneración de facto", ya que apenas ha tenido tiempo en los tres días que han transcurrido desde que asumió la defensa para estudiar los 20.000 folios del procedimiento.

Grueso, que desde el pasado martes está en prisión provisional sin fianza al apreciar el tribunal riesgo de fuga, afronta una petición por parte de la Fiscalía de once años de cárcel, diez de inhabilitación y multa de 24.000 euros, acusado de los delitos continuados de malversación en concurso medial con falsedad, otro societario y un tercero de insolvencia punible.

Su carrera como gestor

Natalio Grueso  asumió la dirección del Teatro Español en marzo 2012. Recién había salido del Centro Niemeyer señalado por mala gestión económica. Llegó de la mano de Fernando Villalonga, entonces delegado de las Artes del Ayuntamiento de Madrid. Desembarcó, pues, no sólo para sustituir a Mario Gas en el área de artes escénicas, sino para dar relumbrón cultural y cierto cosmopolitismo a la que fue la mayor apuesta de la entonces alcaldesa Ana Botella: Madrid 2020, la candidatura olímpica que la alcaldesa del PP vio esfumarse entre cafés con leche y bromas sarcásticas sobre su inglés.

Grueso arrastraba la sombra de su gestión dudosa en el Niemeyer, institución por la que desfilaron desde Woody Allen o Brad Pitt hasta Kevin Spacey y Jessica Lange. Lo que comenzó con el acoso a cal y canto por parte de Foro Asturias y Francisco Álvarez Cascos –entonces presidente del Principado- terminó en una imputación, en 2013 –ya Foro no gobernaba en Asturias- por presunto delito societario contra Grueso, ya entonces en Madrid.

La oposición criticó la medida, ya que el proceso judicial todavía abierto por las irregularidades en las cuentas del Niemeyer denunciadas por la consejera de Cultura del Principado, Ana González, era la principal razón para rechazar su llegada. Sin embargo, la potente agenda de contactos de grueso en el exterior y las propuestas iniciales que llevó a cabo pesaron más. En la presentación que hizo de su Plan de Teatros, Grueso sacó pecho con un vídeo, De Madrid al mundose llamaba, en el que Kevin Spacey o el director del NY Public TheaterOskar Eustis, cantaban las loas de la capital española como metrópoli de las artes y la cultura.

Grueso enfocó su plan en cuatro pilares: la internacionalización; la cooperación con compañías de otros países; la enseñanza obligatoria de los teatros en las escuelas y la eficiencia en la gestión de las instituciones a su cargo. En lo que a la internacionalización y cooperación se refiere, lo único que Grueso consiguió poner en marcha el proyecto Dos Orillas, para la coproducción con teatros de países como Argentina, Colombia o México. Sólo se ha completado un montaje: Tirano Banderas, dirigida por el catalán Oriol Broggi. pesaba sobre él, sin embargo, la sombra del Centro Niemeyer.

Madrid Destino

Al llegar al cargo y cuando presentó su plan de Artes Escénicas, Grueso fue muy claro en un tema: no se privatizaría ningún teatro. "Esto no es un negocio ni puede serlo. Creo en la cultura pública", dijo. Si bien es cierto tal cosa como una privatización no ocurrió, a raíz de la creación de la empresa Madrid Destino se esparció la alarma en muchos trabajadores del teatro Español, Fernán Gómez, Centro Cultural de la Villa, Teatro Circo Price, Matadero-Madrid, Teatro Español Naves del Español, Medialab-Prado y CentroCentro Cibeles.

La aparición de Madrid Destino generó mucho resquemor, especialmente por la forma en la que apareció, con la absorción, en octubre de 2012, de dos instituciones: Madrid Arte y Cultura (MACSA), la sociedad pública encargada de la gestión cultural –que ya atravesaba un expediente de regulación de empleo-, y Madrid Visitors & Convention Bureau, sociedad de promoción turística internacional.

En su defensa, Grueso negó que existiese durante su gestión cualquier intención de privatizar las instituciones madrileñas. “Yo lo que te puedo decir es que ningún teatro está privatizado. Y mi opinión personal es que sería un error terrible privatizar los teatros de la ciudad. Esas son confusiones que se generan en los medios de comunicación. Es que hacéis titulares que no son tales. Habéis dicho que se privatizaban los teatros y un año después no ha pasado tal cosa”, manifestó.



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