Mémesis

Hic sunt dracones: Allá donde se esconden los monstruos

El miedo a lo desconocido hace volar la imaginación. Y ya lo hacía hace cientos de años cuando aún quedaba todo un mundo por descubrir.

Los mapas recogían esos miedos dibujando dragones y monstruos en los territorios inexplorados o por descubrir.

Mapa satírico de Europa en 1877, una herencia del 'Hic sunt dracones'
Mapa satírico de Europa en 1877, una herencia del 'Hic sunt dracones' Wikimedia.org

Hagamos volar nuestra imaginación. Viajemos 600 o 700 años al pasado. Ahora pongámonos en la piel de cualquier persona que viviese en aquel entonces, e intentemos entender cómo era el mundo en los ojos de aquella persona. Prácticamente toda la tecnología que tenemos a día de hoy era inexistente, la comunicación era primitiva y el conocimiento era disperso. ¿Cómo creía esa persona que era el mundo que le rodeaba?

Seguramente, una gran mayoría jamás se planteó la necesidad de saber que había más allá de la pequeña comarca en la que nació y murió. Pero sí hubo algunos afortunados lo suficientemente curiosos como para empezar a describir el mundo en sus ojos.  Pero ese mundo, sin el acceso a satélites o a Google Maps, tenía unos límites. Y más allá de aquellos límites, era donde se encontraban los monstruos.

Hic sunt dracones (Aquí hay dragones) es la expresión latina que se utiliza para hablar sobre todos los mapas antiguos que utilizaban diferentes monstruos para ‘cartografiar’ las tierras desconocidas. A veces se trataban de monstruos en los límites del mapa del mundo conocido, en otras ocasiones sólo señales para hablar sobre la peligrosidad de los mares.

Mapa basado en el globo de Hunt-Lenox (1503). El primero en mostrar la inscripción HIC SVNT DRACONES

Serpientes marinas, sirenas, dragones, ballenas… La variedad de los monstruos presentes en los mapas fue magnífica, aunque no tanto su creatividad. Una gran mayoría de las imágenes que representaban a estos monstruos eran simples copias de unos mapas a otros. En los mejores casos se trataban de copias de ilustraciones de otros libros, manuscritos o pinturas. Quizá algún caso fue auténtico, pero fueron los menos.

Hoy voy a recopilar algunos de los monstruos más interesantes, ayudándome de un puñado de mapas que conocía, así como algunas recomendaciones encontradas en BibliOdyssey, Smithsonian o Sea Monsters on Medieval and Renaissance Maps.

La Carta Marina, Olaus Magnus (1539)

Sin duda, la Carta Marina de Olaus Magnus es un filón para los amantes de los monstruos. Se trata de un mapa de Escandinavia que dice representar las tierras nórdicas y sus maravillas. Y para el tema de las maravillas, Olaus Magnus tuvo mucha, pero que mucha creatividad. Aquí rescato mis monstruos favoritos (y aquí os dejo una versión del mapa en alta resolución para que busquéis los vuestros

Carta Marina. Fuente a alta resolución: Wikipedia

Un pez con cabeza de jabalí y múltiples ojos por todo el cuerpo. Fantástico, ¿no?

Un par de monstruos feos con avaricia. Uno parece tener hasta una corona de hojas.

Una clásica serpiente marina. Bueno, en roja, que impresiona bastante más. Es más, también podría ser Leviathan.

Cosmographia, Sebastian Münster (1544)

Cosmographia fue la primera descripción germana del mundo. Este libro es en cierto modo famoso por su mapa de Europa como una mujer:

Europa Regina. Fuente: wikipedia

Pero Münster no sólo se centró en cartografiar el mundo, sino también describir las distintas partes del mundo, incluyendo sus costumbres y sus monstruos.

Los monstruos humanos de Sebastian Münster. De lo más normal

Un pescador afortunado frente a las costas de África.

Theatrum Orbis Terrarum, Abraham Ortelius (1570-1590)

Abraham Ortelius fue un cartógrafo magnífico. Principalmente popular fue su atlas/mapamundi de 1570, pero tanto o más todos los mapas que publicó posteriormente dedicado a partes específicas del mundo. Al igual que Olaus Magnus, y muchos otros cartógrafos de la época, tuvo cierta fijación a la hora de situar monstruos en el Mar del Norte y el Atlántico Norte.

Pero Ortelius, al cartografiar el mundo entero, también dejó algunas joyas interesantes en el resto de los mares. En la wikipedia hay una buena colección de los mapas de Ortelius

Un ictiocentauro. Sí, la mitología griega puso un nombre a el monstruo parte humano, parte caballo, parte pez.

Una especie de caballito de mar, aunque no tan encantador como un hipocampo.

Ballenas mutantes atacando navíos. Como para no estar asustado.

Monstruos, monstruos y más monstruos.

La cantidad de mapas con monstruos es prácticamente incalculable, pero pocos hay tan relevantes como los tres que os he mostrado más arriba. El siglo XVI fue sin duda el más prolífico a la hora de usar monstruos en mapas, pero la costumbre ni comenzó entonces, ni terminó entonces.

En un comienzo era una forma de avisar del peligro o de determinar las zonas desconocidas. Con el tiempo ese valor original de los monstruos cartográficos pasó a ser más una cuestión meramente artística. En este proceso, una gran cantidad de cartógrafos optaron por usar barcos, aunque fueron unos pocos los que mantuvieron e incluso aún a día de hoy mantienen los monstruos marítimos.

Intentaré terminar la recopilación de hoy con monstruos de otros mapas y cartógrafos de uno u otro modo recalcables.

Carta Marítima, Domenico and Francesco Pizzigano (1371): Una putada ir tranquilamente en barco y que un pulpo enorme decida destruir tu navío, ¿no?

Nova et Aucta Orbis Terrae Descriptio ad Usum Navigantium Emendate Accommodata, Gerardus Mercator (1569): Mercator, en el mapamundi en el que introdujo su famosa proyección, también tenía monstruos como esta serpiente marina.

L'Isole piu Famose del Mondo, Tomaso Porcacchi Castilione (1572): Un elefante marino. Si existe en la tierra, por qué no iba a existir en el mar. ¡Faltaría más!

Speculum Orbis Terrae, Cornelis de Jode (1593): Un unicornio marítimo, ¿por qué no? Este visible, que invisibles y rosas hay muchos en los mapas antiguos.

Nova typis transacta navigatio, Honorius Philoponus (1621): Ni más ni menos que un monstruo con un puñado de humanos encima que han decidido parar a rezar, con cristo incluido.

New Haven, Edward P. Judd Co (1928): Serpientes marinas, peces raros, un barco fantasma español… en un mapa de New Haven del siglo XX. Esto no podía pasarlo por alto.

Italy with Vatican City, Ernest Dudley Chase (1935): Y bueno, otro más del siglo XX. En realidad, en aquel entonces sólo se utilizaban por cuestiones puramente artísticas.

Miguel García Álvarez@milhaud

Me gustan los mapas y me gusta intentar entender el mundo en el que vivo. Tengo opiniones y estoy dispuesto a cambiarlas cuando me (de)muestran que estoy equivocado. ¡Ah! y también tengo un blog llamado Recuerdos de Pandora.


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