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¿Utilizó Mourinho a Granero como cebo para cazar a Casillas, presunta "rata chivata" del vestuario?

Una autobiografía de Dudek desvela una escena de alta tensión entre Mourinho y Granero que huele a montaje entre ambos para buscar al "chivato".

Granero y Mourinho, en la previa de un partido de Liga de Campeones.
Granero y Mourinho, en la previa de un partido de Liga de Campeones. Getres

Hace cuatro años, Jerzy Dudek colgó las botas... y los guantes. El polaco fue portero de fútbol en equipos de la talla mundial del Feyenoord, Liverpool y Real Madrid, club en el que se retiró y que, por lo visto, le marcó profundamente. Porque ahora, a los 42 años, acaba de ver la luz su autobiografía, de momento sólo en idioma polaco y titulada Una carrera no Real.

Entre las muchas escenas que relata en el libro, hay una que ya está dando la vuelta al mundo porque describe con crudeza una reacción de José Mourinho en el vestuario blanco. Sucedió en abril de 2011, cuando el Real Madrid recibió al Barcelona después de haber sido humillado en el Camp Nou (5-0) en el primer clásico español vivido por el entrenador portugués.

Mourinho decidió sorprender a Guardiola, técnico catalán, alineando a Pepe en el centro del campo. Pero alguien le contó esta novedad a algunos periodistas, que dieron la noticia antes del encuentro. Según se lee en el libro del exguardameta polaco, el entrenador portugués de Madrid llegó al vestuario hecho una furia. A voz en grito, preguntó quién había filtrado la alineación y el nuevo esquema, y luego se dirigió a un jugador concreto: "¿Dónde está ese rata? ¿Has sido tú, Granero?".

"Ese fue el origen de todos los conflictos que se produjeron con posterioridad", añade Dudek. Nada extraño más allá de otra bronca si no fuera por la excelente relación existente entre Mourinho y Granero. Y por la admiración que le sigue profesando el futbolista al técnico muchos años después de aquello.

El vestuario apodaba a Granero 'Perota', una mezcla de 'Pirata' y 'pelota'

De hecho, en otro libro -Prepárense para perder, cuyo autor es el periodista Diego Torres- se describe lo que opinaba de Granero buena parte del vestuario madridista y por qué:

"El 23 de abril, cuatro días antes de la ida de las semifinales de la Champions, el Madrid regresó a Valencia para disputar la jornada 33 de Liga. Mourinho estaba de una excelente disposición de ánimo y se paseaba por el comedor estimulando a la tropa con monólogos humorísticos. Insistía en que el Barga era una ficción construida por los medios de comunicación. Que todo lo que era se lo debía a la semifinal que le había ganado injustamente al Chelsea en 2009. Durante la comida en el hotel se acercó a la mesa de los españoles, donde le oyeron reírse ruidosamente de su propia ocurrencia: —¿Sabéis lo que le voy a hacer al Barcelona? Les voy a dejar el césped alto y no lo voy a regar. ¡Ya veréis cuando lleguen al calentamiento la cara que ponen... ! — ¡Qué cabrón eres! —le admiró Granero. Solo Granero y Adán forzaron la carcajada. El portero y el centrocampista eran los únicos españoles que daban muestras de admiración por el técnico, incluso cuando no estaban en su presencia. Granero resultaba tan exagerado que sus compañeros le cambiaron el mote. Deformaron su apodo, Pirata, para fusionarlo con pelota, definición informal de adulador. El resultado fue un sonoro Perota".

Además, en cualquier entrevista que concede el centrocampista, una o varias preguntas giran en torno a la figura de Mourinho. Y sus respuestas no son, en modo alguno, diplomáticas. No oculta nunca su admiración. Ejemplos: "Con Mou me quedo con todo. Para mí es el número uno y el prototipo de entrenador perfecto"; o "Mourinho volvió a hacer del Real Madrid un equipo de primera. He aprendido mucho gracias a él. He mejorado mucho como jugador. Guardo los mejores recuerdos de ese período gracias a Mourinho".

Menos efusivo se muestra el Pirata con su excompañero Iker Casillas. Y con la difícil situación que atraviesa el capitán del Madrid: "No sé si Iker está sufriendo, pero no está en ninguna situación rara para ningún futbolista. Todos alguna vez hemos estado en el banquillo. Todos hacemos buenos partidos y nos han aplaudido, o alguno malo y nos han pitado. Nos ha pasado a todos. Es algo que forma parte del futbolista. Es verdad que en los últimos años el está teniendo más competencia, porque los otros porteros son muy buenos, como antes Diego o ahora Keylor. A Casillas no le pueden quitar lo que ya ha hecho, eso es suyo. Lo que pasa es que el fútbol no para y cada día tienes competencia. Si te superan tienes que aceptarlo, como tú muchas veces has superado a tu rival. Eso forma parte del fútbol".

Con todas esas premisas, resulta muy chocante la bronca de Mourinho a Granero desvelada por Dudek. Porque es raro que el centrocampista no le guarde rencor al técnico. O de verdad fue él el chivato en aquella ocasión, y la regañina le sirvió para aprender una lección, o se trató de una especie de montaje o paripé entre técnico y futbolista para intentar descubrir al verdadero delator.

Y, por todo lo que vino después, Mou sí que señaló al que él consideró el gran topo -"rata", según sus palabras- del vestuario: Iker Casillas. Y el portero madrileño ya nunca se ha desprendido de esa etiqueta ni ha vuelto a ser el que era bajo los palos.

Por si todo lo anterior no fuese suficiente, a raíz de la polvareda levantada por la publicación del libro de Dudek, el propio Granero publicó este lunes un tuit que no precisa comentarios. Tuit que, por cierto, fue reproducido (RT) por Arbeloa. Este:

Se ve que no pocos seguidores madridistas, aquellos que no tragan a Casillas, interpretaron de forma similar el pasaje relatado por Dudek y el mensaje de Granero porque minutos después uno de los diez asuntos más populares en Twitter tenía como como etiqueta #CasillasRata. No hace falta explicar por qué.


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