Nacional

El Gobierno, aliviado por la absolución de Garzón en los crímenes del franquismo

La absolución del ya ex juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por el caso de los crímenes del franquismo ha aliviado al Gobierno, que se veía inmerso en una campaña para contrarrestar la mala imagen que de la Justicia y de la política se estaba dando de nuestro país en el extranjero. Esa absolución, por seis votos a favor y uno en contra de los siete magistrados que el juzgaron de la Sala Penal del Supremo, era la anhelada por el Ejecutivo, según admiten fuentes gubernamentales a Vozpópuli.

La absolución del ya ex juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por el caso de los crímenes del franquismo ha aliviado al Gobierno, que se veía inmerso en una campaña para contrarrestar la mala imagen que de la Justicia y de la política se estaba dando de nuestro país en el extranjero. Esa absolución, por seis votos a favor y uno en contra de los siete magistrados que el juzgaron de la Sala Penal del Supremo, era la anhelada por el Ejecutivo, según admiten fuentes gubernamentales a Vozpópuli.

De las tres causas abiertas en el Alto Tribunal contra el ex juez Garzón, ésta era la que, sin duda, más incomodidad generaba en el PP. Su condena de inhabilitación de once años por las escuchas telefónicas de la Gürtel fueron interpretadas fuera de nuestas fronteras como una cacería contra el único magistrado que había osado a llevar ante la Justicia a los crímenes del franquismo. No hubo distinciones en el sentido de que la condena era por prevaricación tras vulnerar el derecho de defensa. Los medios de comunicación del extranjero no parecían estar para muchos matices.

La inhabilitación de Garzón fue portada de muchos medios de comunicación europeos e iberoamericanos, pero incluso "The New York Times" llegó a dedicarle dos editoriales en los que afirmó que "España es ahora una democracia viva, pero el juicio contra Baltasar Garzón iniciado la pasada semana --en referencia a la Memoria histórica-- es un preocupante eco del pensamiento totalitario de la era de Franco". Y se preguntaba: "¿Qué juez de instrucción no dudará ahora antes de investigar casos polítcamente sensibles? Los crímenes del franquismo que sacudieron España durante dos generaciones, ¿seguirán sin ser investigados por siempre?".

Tras el aluvión de apoyos a Garzón fuera de nuestras fronteras --fundamentalmente Iberomérica, donde ha forjado su leyenda por, entre otras cosas, la orden de detención al dictador chileno Augusto Pinochet-- el Gobierno decidió hacer un seguimiento de la prensa extranjera, pero no sólo. Corresponsales de medios internacionales y algunos embajadores recibieron el mensaje de que la actuación contra el juez respondía a una decisión independiente de la Justicia, sin interferencias políticas, por actuaciones cuestionables como la vulneración del derecho de defensa, asumir la instrucción de una causa que no le correspondía o recibir pagos de una entidad bancaria para financiar unos cursos en Estados Unidos y luego no admitir a trámite una querella contra Emilio Botín y varios directivos del Banco Santander.

Mal pasaporte para Rajoy

En definitiva, una condena por investigar los crímenes del franquismo --del que el propio Garzón acabó inhibiéndose y declarando extinguida la responsabilidad penal de Franco y de otros 44 altos mandos-- no hubiera sido el mejor pasaporte para el casi recién estrenado Gobierno de Rajoy.

En cambio, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, prefirió negar que se haya producido un deterioro de la imagen de España al defender que la Justicia de nuestro país es percibida como "fuerte" e "independiente" y estimó que ninguna de las críticas, en su opinión, "injustificadas" que se han hecho hacia el TS, le ha hecho perder el prestigio que tiene ante los ciudadanos españoles, informa Efe.

La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, no entró en muchas profundidades sobre la decisión de la Sala Penal del Supremo, aunque admitió que "unas sentencias nos gustan más que otras y esta, en concreto, nos satisface". También dijo estar satifecho el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), Emilio Silva, que aprovechó para reclamar que se resuelva el conflicto de competencias que se produjo al haberse "rebotado" la causa del franquismo a diversos juzgados de toda España tras la inhibición de Garzón en la Audiencia Nacional. Silva explicó que algunos juzgados han hecho "algo", otros han devuelto la causa a la Audiencia Nacional y otros "no han hecho absolutamente nada".


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