Los organizadores del cónclave todavía no tienen cerrada la jornada de apertura de un cónclave que está cogido con pinzas

Rubalcaba negocia con Susana Díaz para que no dinamite la conferencia política del PSOE

Ocho meses de preparativos para demostrar que hay programa de gobierno alternativo pueden irse al garete este viernes si la presidenta andaluza, Susana Díaz, le canta las cuarenta a la actual dirección del PSOE en la apertura de la conferencia política. Para impedirlo, Alfredo Pérez Rubalcaba está negociando directamente con ella su intervención con el fin de evitar sorpresas y garantizarse un cónclave pacífico.

A menos de cuatro días del arranque de la conferencia, el PSOE todavía no tiene cerrado quien intervendrá en su apertura. Esta será clave para encauzar su desarrollo, ya que en la ejecutiva federal hay miedo a que la presidenta andaluza, Susana Díaz, saque en su intervención los pies del tiesto, acapare todos los titulares y dinamite una reunión concebida para demostrar que el partido tiene un programa de gobierno alternativo con el que recuperar la mayoría social perdida en las elecciones generales celebradas hace dos años.

La cúpula del PSOE busca que la conferencia demuestre que tiene un programa de gobierno alternativo, pero teme sorpresas que evidencien la división interna

Para evitar sorpresas, Alfredo Pérez Rubalcaba está negociando con la baronesa andaluza no solo el orden de su intervención sino también su contenido. El interés del secretario general en que la conferencia sea pacífica es tan evidente que en ella se han orillado todos los aspectos que pueden resultar controvertidos y levantar polémica. Si se respeta el guion original, que tampoco está claro, no se hablará de las primarias para renovar el cartel electoral ni tampoco, lo que es quizás más chocante, del desafío soberanista en Cataluña. Ambos se han convertido en asuntos tabú para la actual dirección, a pesar de que la conferencia política se presentó ayer con total solemnidad como una ocasión histórica “para presentar una alternativa global a la derecha y volver a conectar con la mayoría social progresista de este país”.

Las intervenciones de Susana Díaz y de Felipe González son las que levantan mayores reservas en la dirección socialista

Si por algo se ha distinguido Susana Díaz desde que se aupó a la Junta andaluza hace dos meses, ha sido por hablar claro en muchos de los temas, el catalán incluido, en los que Rubalcaba se ha movido con mayor ambigüedad. Si no llega a ser por la presidenta andaluza, el PSOE se hubiera abstenido hace una semana en la votación que el partido de Rosa Díez puso en juego para que todos los grupos se retrataran en el Congreso sobre el llamado ‘derecho a decidir’. Aunque todavía no ha mostrado sus cartas, en la ejecutiva federal se sospecha que la baronesa andaluza ha venido para mandar y marcar estilo propio, algo que también tendrá oportunidad de demostrar este viernes cuando abra el cónclave socialista, una especie de semicongreso si no fuera porque en él no se decidirá un recambio en los órganos de dirección del partido. ¿Será Susana Díaz la triunfadora de la conferencia política?, se preguntan algunos dirigentes de su partido. Esta posibilidad produce inquietud en la sede federal del PSOE, donde no se descarta que todo se precipite y la actual ejecutiva tenga problemas, incluso, para aguantar viva hasta las elecciones europeas. Acostumbrada a los sustos, en la cúpula del PSOE hay también reservas ante la intervención que haga el expresidente Felipe González, acostumbrado a no morderse la lengua.

Una de las propuestas defiende la reforma de la ley Electoral, justo cuando el gobierno socialista asturiano ha quedado en minoría por oponerse a ella

En las tres jornadas que se invertirán en esta conferencia se contará con una treintena de ponentes. Se han estudiado cientos de propuestas y se han escogido aquellas que pueden tener un mayor alcance mediático y también las que pueden proyectar una imagen más fresca del PSOE después de los errores cometidos hasta 2011 por el Gobierno de Zapatero. El propio partido destacó ayer como oferta estrella el uso de 20.000 millones del rescate bancario para el restablecimiento del crédito a las pymes y la creación de un banco público de inversión que facilite el crédito de forma directa.

Hay otra propuesta, todavía más controvertida, que defiende una reforma del sistema electoral para hacerlo más abierto y que coincide, precisamente, con la negativa del PSOE asturiano a ir hacia un modelo más proporcional, razón por la que el partido de Rosa Díez le ha retirado el apoyo al gobierno autónomo que preside Javier Fernández


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