Investidura Pedro Sánchez Sánchez se olvida de Podemos y Cataluña en su discurso de investidura

Las palabras del líder socialista no entusiasman a la formación de Pablo Iglesias a pesar de sus compromisos sociales. Hace una vaga referencia a la situación catalana con el Brexit y no plantea escenarios nuevos que atraigan a los independentistas 

Pedro Sánchez en la sesión de investidura
Pedro Sánchez en la sesión de investidura EFE

Primera sorpresa de la legislatura. Pedro Sánchez introdujo muchas ofertas de pacto de Estado en sus dos horas de discurso de investidura, pero no dio pistas sobre su oferta de gobierno con Podemos. En peor situación quedó Cataluña, para la que no tuvo ni una sola palabra atractiva a oídos de los independentistas y a la que sólo se refirió de forma indirecta, al comparar la estrategia secesionista con la fracasada del Brexit.

"Aprendamos del caso del Brexit, construido sobre la falacia, que va en contra de la lógica de los tiempos, reivindicamos una España autonómica en una Europa federal", manifestó Sánchez antes de censurar a aquellos que plantean "una segunda soberanía pequeña e inútil desde el aislamiento". Una afirmación que revolvió al portavoz de ERC, Gabriel Rufián, en su escaño.

En un lance previo de su discurso, el candidato a la investidura pidió superar las "tensiones territoriales". Para ello, hizo una "invocación de la ley y de la Constitución" y planteó un proyecto "colectivo de regeneración nacional, de progreso y de inspiración europeísta" frente a los postulados secesionistas.

"La superación de nuestras tensiones territoriales no vendrá solamente de la invocación de la ley y de la Constitución y de su aplicación, sin duda alguna necesaria. Derivará de un proyecto colectivo de regeneración nacional, de progreso y de inspiración europeísta", resumió.

Tras ello, se preguntó qué sentido tiene fomentar "la desunión, la desagregación, la división dentro de España" y "levantar fronteras internas", cuando lo que hace falta es "más Unión Europea" y "derribar muchas fronteras externas" en el continente. "Es ir contra la historia", advirtió a los independentistas sin dirigirse expresamente a ellos.

Difícil "punto de acuerdo"

Los compromisos sociales de los que Sánchez hizo gala desde el estrado no entusiasmaron a los 42 diputados de Podemos, quienes sólo aplaudieron el recuerdo que tuvo el presidente del Gobierno con las dos últimas víctimas de la violencia de género, lo que da una idea de las dificultades que existen entre socialistas y morados para cerrar un acuerdo programático de gobierno. 

Al filo de las dos horas del discurso de investidura llegaron las primeras palabras del candidato del PSOE que iban dirigidas a Podemos y no fueron nada halagüeñas, ya que le sirvieron para constatar que no será sencillo alcanzar "un punto de acuerdo" con los morados en este decisivo momento de la legislatura.

"Nada que merezca la pena es fácil, y lo que tenemos por delante merece mucho la pena", dijo Sánchez mirando por primera vez al escaño de Pablo Iglesias en busca de cierta complicidad. Pero no la hubo. "Procedemos de dos tradiciones distintas de la izquierda. Hasta ahora se ha hablado mucho de las diferencias y estamos comprobando que no es sencillo llegar a un punto encuentro. Pero nada que merezca pena fácil", les pidió a los diputados de Podemos.

Demasiada poesía

Al hilo de ello, planteó a Podemos que tanto el PSOE como ellos tienen encima "la mirada esperanzada de millones de compatriotas", por los que les corresponde avanzar para "culminar un acuerdo", en principio de aquí al jueves, que dé pie a "una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales en armonía con la naturaleza". Demasiada poesía a oídos de Iglesias y sus compañeros, quienes no se dieron por aludidos.

"Tenemos la posibilidad de sacar adelante lo que nos une, una sociedad de izquierdas", subrayó Sánchez antes de cambiar de tercio y dirigirse a la bancada conservadora, en la que metió a PP y Ciudadanos, a los que separó de la ultraderecha que, a su juicio, representa Vox. "Lo que les exijo es que España avance, no les pido que nos apoyen, solo que quiten las barreras", emplazó al líder del PP, Pablo Casado en el cierre de su discurso.

No se trata de elegir entre izquierda y derecha, estamos eligiendo entre que España tenga Gobierno o no"

La lista de ofertas de pactos de Estado empezó con una reforma de la Constitución para modificar el artículo 99 sobre la investidura y evitar en el futuro el "bloqueo institucional" que, a su juicio, se da en la actualidad. Sin entrar en detalles de por dónde iría dicha reforma, Sánchez subrayó que su iniciativa persigue que los españoles no tengan que "sufrir la amenaza de la repetición electoral", citando el modelo de constitución de los ayuntamientos y de algunas comunidades autónomas.

La propuesta busca, a juicio del candidato socialista, que el Ejecutivo "tenga garantías para poder ser constituido y reforzar la estabilidad del sistema", aunque no precisó cómo llevarlo a cabo. "No se trata de elegir entre izquierda y derecha, estamos eligiendo entre que España tenga Gobierno o no", insistió Sánchez, quien negó que con esta iniciativa se busque el "debilitamiento de la oposición".

En otro momento de su discurso, Sánchez también planteó la necesidad de cambiar en la Carta Magna la palabra "disminuido" por un término más acorde con los tiempos que corren, un compromiso que ya expuso la pasada legislatura en el momento de la moción de censura.

El candidato socialista expuso una veintena de reformas, empezando por el desarrollo de un nuevo Estatuto de los Trabajadores para derogar los aspectos más lesivos de la reforma laboral de Mariano Rajoy, así como un novedoso Estatuto del Becario para "proteger" a aquellos que empiezan a dar sus primeros pasos en el mercado laboral.

"Nadie va a parar Madrid Central"

Asimismo, enumeró una nueva ley de Cambio Climático y Transición Ecológica, otra de Movilidad Sostenible y la obligación de que las ciudades de más de 50.000 habitantes tengan zonas de bajas emisiones como el proyecto Madrid Central, del que hizo una encendida defensa. "Nadie va a parar Madrid Central. No puede haber pasos atrás", advirtió al nuevo equipo municipal de José Luis Martínez-Almeida (PP) y Begoña Villacís (Cs) antes de subrayar la "irresponsabilidad absoluta" que supone levantar las multas y "renunciar al derecho de la ciudadanía a respirar aire libre".

Sánchez expuso la necesidad de una nueva estrategia nacional para "la lucha contra la desinformación" mediante un plan de Ciberseguridad, así como la puesta en marcha de un bono social de acceso a Internet para colectivos vulnerables, los requisitos para el derecho al testamento digital y la creación de "servicios de capacitación" para quienes estén en riesgo de exclusión digital.

También ofreció un paquete de regeneración que incluye medidas como la exhumación del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos, una reforma de la Justicia, la eliminación del aforamiento de los políticos, suprimir el voto rogado o renovar instituciones "sumidas en la interinidad durante un periodo de tiempo inaceptable", aunque sin entrar en detalles.

Segundo país del mundo con desaparecidos

En este sentido, habló de la necesidad de "honrar la memoria democrática de España" y para ello se comprometió a dar "un nuevo impulso" a las medidas de memoria histórica, con el fin de reparar a las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura, asumiendo directamente el Estado la gestión de las políticas y actuaciones de búsqueda de la verdad, justicia y reparación.

El jefe del Ejecutivo en funciones recordó que España es el primer país de la Unión Europea y el segundo del mundo en número de desaparecidos. "No podemos fingir que este hecho nos es ajeno", defendió Sánchez antes de reafirmar su compromiso con la exhumación de Franco "porque una democracia no puede tener un mausoleo dedicado al dictador".

Lo más novedoso de la intervención de Sánchez fue su propuesta a las formaciones políticas un pacto para destinar el 5% del PIB español a la inversión en educación "con independencia de la coyuntura económica y de los gobiernos de los años sucesivos".

Ha elegido lo que mueve sus sueños, y para eso está la educación: para sacar lo mejor que cada uno puede dar a la sociedad y a sí mismo", dijo del joven que sacó la mejor nota en Selectividad y quiere ser dramaturgo

El candidato socialista indicó que este pacto pretende colocar a la educación como una prioridad en su proyecto de "transformación" del país, que se asentará, en su opinión, "en una apuesta decidida por la educación y el conocimiento". España destina el 4,2% de su PIB al gasto educativo, según los últimos datos recopilados por el Ministerio de Educación y Formación Profesional, correspondientes al año 2017.

Sánchez mencionó al joven alicantino Carlos Rodríguez, quien logró la mejor calificación de Selectividad de este curso y estudiará Dramaturgia, como ejemplo del modelo educativo que propone. "Ha elegido lo que mueve sus sueños, y para eso está la educación: para sacar lo mejor que cada uno puede dar a la sociedad y a sí mismo", puso de ejemplo.

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