Política

PP, Cs y la presión de Marchena fuerzan la suspensión de los presos en fin de campaña

A dos días de una triple cita con las urnas, la Mesa del Congreso decidirá la suspensión de los diputados independentistas en prisión preventiva

La presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, junto al vicepresidente segundo Alfonso Rodríguez Gómez de Celis
La presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, junto al vicepresidente segundo Alfonso Rodríguez Gómez de Celis EFE/Chema Moya

La presidenta del Congreso se estrenó el pasado martes con una de las decisiones más difíciles que se podía encontrar sobre la mesa; suspender de sus funciones a cuatro diputados independentistas catalanes que están siendo juzgados y que permanecen en prisión preventiva por su implicación en el proceso separatista catalán.

Meritxell Batet intentó demorar la toma de una decisión con necesarias implicaciones electorales. Tardó dos días más de lo habitual en convocar la primera reunión de la Mesa -el órgano de gobierno de la Cámara-. Todo bajo una intensa presión de PP y Ciudadanos que reclamaban con fuerza no dilatar más la suspensión.

La presidenta intercambio comunicaciones con el Tribunal Supremo para aclarar el procedimiento a seguir y la situación en que quedaban los dirigentes independentistas que sí pudieron tomar posición del acta. Desde el Alto Tribunal, el juez Manuel Marchena dejó claro que la pelota está en campo del Poder Legislativo, donde él no puede entrar. 

La Cámara Baja es soberana y debe ser ella quien decida sobre la situación de cuatro de sus miembros. Ante toda la presión, Batet terminó este jueves pidiendo con apoyo de Podemos un informe a los letrados de la Cámara para blindar jurídicamente una decisión que se tomará con toda probabilidad este viernes, a dos días de una triple cita con las urnas. 

"Conforme al derecho"

Para naranjas y populares no había duda. El Reglamento ampara en su artículo 21.2 la suspensión inmediata de Oriol Junqueras, Jordi Sánchez, Jordi Turull y Josep Rull. Ni los de Pablo Casado ni los de Albert Rivera veían necesario el informe para la suspensión que desde Unidos Podemos rechazan. La clave para Batet ahora es "garantizar que las decisiones sean estrictamente conforme a derecho y con la máxima seguridad jurídica", pues todo hace prever que los procesados llevarán el conflicto al Tribunal Constitucional

Los de Pablo Iglesias, visto que los socialistas se decidían por fin a ejecutar la suspensión, abogaron en la reunión de la Mesa de este jueves por dilatar la decisión al menos hasta la próxima semana, pasada ya la cita con las urnas del 26-M en la que Ada Colau se juega revalidar la alcaldía de Barcelona ante ERC. La antigua mano derecha de la primera edil se sienta ahora en la Mesa del Congreso que decidirá la suspensión de Junqueras. Aunque si hay votación, Gerardo Pisarello se opondrá. 

La gran incógnita es saber qué grado de concreción tiene el informe que elaboren los servicios jurídicos del Congreso y qué papel ocupa la figura del suplicatorio. El artículo del Reglamento en el que se pretende amparar la suspensión fija como requisito no sólo el auto firme de procesamiento y la situación de prisión preventiva, sino también marca la necesidad de que el Supremo pida un permiso especial al Congreso para poder juzgar a sus miembros.

Marchena entendió que ese suplicatorio no era necesario, pues los ahora diputados ya estaban siendo juzgados antes de acceder al cargo público. No en vano, la petición del suplicatorio obligaría a detener el juicio que está a punto de terminar en el Alto Tribunal.  

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