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Juan Laborda

Opinión

Alegato contra los patriotas de hojalata

Solo defienden unos intereses, los suyos, los de la superclase. Y siempre lo mismo, inducir temor, pronosticar las mil y una plagas, mentir reiteradamente

Bolsa de Madrid
Bolsa de Madrid EFE

Los resultados electorales del 10-N solo dejan una opción viable razonable, un gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos. Pero frente a la opinión de la ciudadanía, es decir, el ejercicio de la democracia, se alza la voz de quienes presumen de moderación, de patriotismo, todo ello aderezado con una salsa caducada en cuyo etiquetado se puede leer “sentido de Estado”. En nombre de todo ello, tratan de “evitar” que dicho gobierno empiece a funcionar. Para ello no han dudado en poner a trabajar a sus quintacolumnistas. Solo defienden unos intereses, los suyos, los de la superclase. Y siempre lo mismo, inducir temor, pronosticar las mil y una plagas, mentir reiteradamente. Si no fuera porque dan miedo, producirían risa. La presión mediática contra la voluntad del pueblo español resulta grotesca y pone de manifiesto la muy baja catadura moral y calidad de nuestra democracia.

¿Dónde estaban todos ustedes?

A todos estos patriotas, a todos estos que se autoproclaman hombres y mujeres de Estado les pregunto en voz alta: ¿Dónde estaban todos ustedes cuando España se desindustrializaba, consecuencia del papel que ustedes mismos asignaron a nuestro querido país? ¿Dónde estaban todos ustedes cuando se formó la burbuja inmobiliaria patria? ¿Dónde estaban todos ustedes cuando el bienestar de nuestros jóvenes, día tras día, empeoraba? ¿Han visto la evolución de la renta y riqueza de las familias jóvenes? ¿Dónde estaban todos ustedes cuando desahuciaban a miles de ciudadanos que no podían pagar sus viviendas? ¿Dónde estaban todos ustedes cuando los mejores estudiantes universitarios patrios tuvieron que abandonar España por falta de expectativas? ¿Dónde estaban ustedes cuando las élites económicas y políticas expoliaban los recursos públicos? ¿Han dicho algo frente al deterioro brutal de la sanidad, educación, y demás servicios públicos? ¿Dónde pretenden ahora “penetrar” para continuar haciendo lo que saben, expoliar rentas? ¿Dónde estaban ustedes mientras la desigualdad y pobreza se extendían como una mancha de aceite por la geografía patria? ¿Dónde estaban ustedes cuando el capital extranjero, bajo una financiarización extrema, empezó a asaltar nuestras pequeñas y medianas empresas exportadoras? ¿Dónde están ustedes ahora mientras este país atraviesa una profunda crisis moral, política, social y económica? Se lo resumo en una frase, extrayendo rentas a la ciudadanía que es lo que la mayoría de ustedes han hecho toda la vida.

Permítanme, patriotas de hojalata, un consejo: cállense por favor. Si ustedes no ayudan a reformar este puñetero país para una inclusión real de todos y todas aquellas personas que lo habitan, absténganse de decir nada. Les recomiendo una lectura, de un rojo tan peligroso como Ray Dalio, director de inversiones y presidente de Bridgewater Associates. Su título, muy sugerente: 'Why and How Capitalism Needs to Be Reformed (Parts 1 & 2)'. Léansela despacito por favor y luego si quieren hablamos del significado real del concepto sentido de Estado, no de su burda interpretación. Mientras tanto, mutis por el forro. ¡Ah!, se me olvidaba, permítanme ustedes recomendarles una actividad cultural muy enriquecedora. Visiten la exposición del Museo del Prado, recién estrenada, de un español enorme, con mayúsculas, un genio en toda regla. Nos referimos a la exposición Goya. Dibujos. "Solo la voluntad me sobra". Como verán, ciertos males patrios parecen no tener fin.

La atonía de la bolsa española

Pero si ha habido algo realmente hilarante han sido ciertos comentarios sobre la Bolsa española. Inmediatamente después de anunciarse la posibilidad de formación de un gobierno de coalición PSOE y Unidas Podemos, ciertos medios de comunicación, especialmente aquellos que se autoproclaman especialistas en economía –qué atrevidos- advertían que la Bolsa española empezaba a ir mal por los comunistas de Podemos. ¡Me troncho! Vamos a dar algunos datos. Cojamos marzo de 2000, cuando Aznar logra mayoría absoluta. El Ibex en aquellas fechas estaba alrededor de los 12000 puntos. Hoy sobre los 9300. Pues bien en marzo de 2000 el S&P 500 estaba alrededor de 1500, hoy rozando los 3150; el DAX 30 estaba alrededor de los 7600, hoy sobre los 13200. Y así con el AS 30, el SPTXSP, el SMI, e incluso el NIKKEI 225. Obviamente debemos añadir los dividendos.

¿No es de coña quejarse por una caída del 2%, que ya lo ha recuperado, cuando nuestro índice no ha hecho nada en los últimos 20 años? ¿Y saben por qué? Porque nuestro IBEX 35 se reduce a bancos y ex monopolios naturales, y no hay nada realmente productivo. Pues bien, en vez de reclamar un cambio de modelo productivo que permita pequeñas y medianas empresas potentes, bien financiadas, que coticen en bolsas como las small caps nórdicas, esos medios mutis por el forro. Esos periódicos nunca han puesto en tela de juicio nuestro modelo productivo, donde las empresas más grandes son meramente rentistas y no aportan nada. Eso sí, esas empresas rentistas son los acreedores de dichos medios. Y luego se les llena la boca hablando en nombre de los pequeños ahorradores patrios. ¡Qué tropa!

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