El primer ministro italiano, Mario Draghi, ha anunciado este viernes que la mayoría del país volverá a la fase amarilla del semáforo epidemiológico a partir del 26 de abril, aunque ha reconocido que se trata de una decisión en la que el Gobierno "asume un riesgo razonado en base a los datos que va mejorando".

"A partir del 26 de abril se prevé la implantación de la zona amarilla, se darán prioridad a las actividades al aire libre y a las escuelas, todas ellas, reabrirán si se encuentran en zona amarilla o naranja", ha explicado Draghi, adelantando así unos días la flexibilización de las medidas que se había previsto anteriormente.

En el caso de aquellas regiones más afectadas, que no puedan dejar la zona roja del semáforo epidemiológico, Draghi ha señalado que se gestionará una mecánica mixta en la que enseñanza pueda ser impartida tanto presencial como de manera virtual, informa la agencia Adnkronos.

"Riesgo razonado"

"Con la decisión de hoy, el Gobierno ha asumido deliberadamente un riesgo razonado en base a la mejora de los datos", ha apuntado el primer ministro italiano, quien confía en poder "mirar hacia el futuro con prudencia y optimismo".

"Si se observa la dinámica, la probabilidad de que tengamos que retroceder es muy baja", ha dicho, aunque ha apelado a la "conciencia de las autoridades y de las fuerzas policiales" para que velen por el cumplimiento de las nuevas normas.

Las últimas cifras ofrecidas por el Ministerio de Salud son mejores en relación al número de nuevos caso diarios. Este viernes se han constatado 15.943, unos mil menos que el jueves, pero no son mejores en el caso de los fallecidos, con 429, casi 50 más que la jornada anterior.

En total, son 3.842.079 las personas que han contraído la enfermedad, de las cuales 3.218.975 se han recuperado, a diferencia de las 116.366 que han fallecido.

No obstante, el ministro de Salud italiano, Roberto Speranza, ha explicado que han sido "dos factores fundamentales" los que han permitido doblar la curva epidemiológica y, por tanto, tomar estas nuevas decisiones, que el índice de trasmisibilidad caiga por debajo del 0,8 a partir de la próxima semana y que la incidencia sea de 182 casos por cada 100.000 habitantes.