El exfutbolista y prorruso Mijaíl Kavelashvili ha tomado posesión como presidente de Georgia entre protestas y manifestaciones en su contra. Estas concentraciones llevan sucediéndose durante dos meses en Georgia, cuando Kavelashvili fue elegido presidente y la oposición se negó a reconocer su victoria.
La jura del cargo ha tenido lugar en el Parlamento georgiano y ha convertido a Kavelashvili en el primer presidente del país elegido por un colegio electoral de 300 miembros, en el que no participó la oposición.
Tras la toma de posesión, Kavelashvili ha protagonizado un discurso de investidura donde ha afirmado que "Georgia se enfrenta a una polarización artificial de la sociedad impuesta desde el exterior". "Aprecio a todos los ciudadanos de Georgia, independientemente de sus opiniones políticas. Seré el presidente de todos", ha expresado el nuevo presidente. Kavelashvili también ha prometido empeñar todos su esfuerzos para consolidar y unir a la sociedad.
La anterior presidenta, la opositora europeista Salomé Zurabishvili, ha abandonado la residencia presidencial poco antes de la investidura y se ha unido posteriormente a las protestas. Allí ha vuelto a afirmas que ella sigue siendo la "única presidenta legítima de Georgia".
"Nada ha cambiado, esté yo o no en la residencia. Esta residencia presidencial fue un símbolo mientras estuvo en ella un presidente legítimo", ha declarado Zurabishvili. La opositora también ha calificado de "parodia" la ceremonia: "No tenemos miedo a nada, ni siquiera a la cárcel". "Me llevo la legitimidad y la bandera y, lo más importante, vuestra confianza", ha asegurado ante los aplausos de los manifestantes.
Unas elecciones controvertidas
Mijaíl Kavelashvili fue elegido presidente durante una votación celebrada el 14 de diciembre en el Parlamento con el aval de la Comisión Electoral Central y ante el boicot de la oposición. Kavelashvili, que recibió el apoyo de 224 de los 300 diputados nacionales y municipales convocados.
De esa forma, Kavelashvili, que era el único candidato en discordia, se convirtió en el sexto presidente en la historia de este país desde su independencia de la Unión Soviética en 1991.
Presentado por el partido gobernante, Sueño Georgiano (SG), Kavelashvili ejerció como diputado oficialista desde 2016 después de una brillante carrera futbolística durante la que incluso militó en el Manchester City.
Nacido en 1971, es fundador de La Fuerza del Pueblo, movimiento que promovió la aprobación de leyes contra la influencia extranjera y las minorías sexuales que fueron condenadas por la oposición y Occidente por su semejanza a las draconianas normas promulgadas por Rusia para reprimir a la oposición y a los homosexuales.
Las autoridades modificaron el mecanismo de elección del presidente que, por primera vez, no fue resultado del ejercicio del sufragio universal, sino de una votación colegial de 150 diputados y 150 delegados municipales.
Además de los diputados, 89 de los cuales son de SG; también podían participar 21 diputados del Parlamento de la Autonomía de Adzharia; 20 del Consejo Supremo de Abjasia en el exilio y 109 delegados municipales.
El Gobierno tenía todas las de ganar, ya que domina el Parlamento nacional y las asambleas locales. Para ser elegido, Kavelashvili necesitaba 200 votos.