La reina Letizia es sumamente discreta con su vida privada y más aún con su pasado, sin embargo, de vez en cuando sus allegados se van de la lengua y revelan detalles curiosos. Este ha sido el caso que nos ocupa. El padre de la reina de España, Jesús Ortíz, que se jubiló hace apenas unos días tras una brillante carrera en el periodismo, ha publicado qué hacía tanto él como su hija el pasado 23 de febrero de 1981, que hoy se conmemora.

Aquel 23-F, Felipe VI estaba asistió a las tensas conversaciones mantenidas por su padre, Juan Carlos I, en el palacio de la Zarzuela. Y Letizia se encontraba en un punto muy diferente de su vida: en su clase de ballet con sus dos hermanas.

El padre de la reina Letizia revela qué hacían los dos durante el 23-F de 1981

Cuando se produjo aquel intento fallido de golpe de Estado perpetrado el 23 de febrero de 1981, Jesús Ortiz tenía 31 años y ya era periodista. Se enteró de la noticia de la entrada de Tejero en el Congreso cuando "llegaba a Oviedo desde Trubia, de hacer alguna entrevista, conduciendo la unidad móvil de RCE y escuchando las votaciones”, asegura en Twitter.

Al enterarse de lo ocurrido, lo primero que le vinieron a la cabeza fueron las “imágenes y relatos contados por mis padres y abuelos de las represiones de unos y otros del 34 en adelante” y, cómo no, sus hijas.

Letizia, Telma y Erika Ortiz, en aquel entonces, tenían 9, 8 y 6 años. "De repente, algo explota en mi cabeza y lo relaciona: mis tres hijas estaban en clase de ballet con su madre en el estudio de Marisa Fanjul, local que estaba justo encima de la sede de CC.OO". Esto le alarmó, ya que temía que a "algún descerebrado" le diera "por liarla".

“Pocos sabían que en el piso de encima del sindicato había una escuela de ballet llena de niños, profesores y padres a esas horas", recuerda. Tras pensarlo un segundo, Jesús decidió subir y sacar a su familia de aquella academia de danza: "Nos marchábamos de ahí a toda prisa y sin preguntar, y advertí a la directora de la escuela de mis temores”.

Una vez en casa y con su familia a resguardo, Jesús llamó a su entonces director, José Luis Pérez Perelétegui, para ver si quería que él hiciese algo, ya que necesitaba, como cualquier periodista, contar lo que estaba sucediendo.

"Mi jefe me dijo que tenía órdenes muy claras de no hacer nada, que él estaba en los estudios, en la Calle Asturias, y que estuviera pendiente del teléfono por si acaso. Cabreo: yo quería hacer algo... ¡ya! No fue posible esa noche porque sólo se emitió programación nacional. Sólo pudimos contar cosas de local a la mañana siguiente. Y, bueno: lo demás es historia que se puede leer, con mayor o menor grado de veracidad y objetividad, en algunos libros”, concluye el padre de Letizia y suegro de Felipe sobre cómo vivió él el golpe del 23-F.

Una historia, sin duda, curiosa.