El secretario de Estado de Defensa en tiempos de María Dolores de Cospedal, Agustín Conde, publica una misiva en la que aviva la polémica por la creación de una gran base logística del Ejército de Tierra en Córdoba. Asegura que el acuerdo estaba apalabrado con Toledo, una ciudad que reunía todos los requisitos exigidos, a diferencia -siempre siguiendo su relato- de la ubicación finalmente escogida. De este modo, se suma a las quejas presentadas por Jaén, que ya manifestó su convicción de que el proyecto recalaría en sus terrenos.

Agustín Conde cuenta sus experiencias como número dos del Ministerio de Defensa. Afirma en su misiva que mantuvo reuniones al más alto nivel con el Ejército de Tierra para estudiar la creación de esta base logística y su ubicación: “Un viejo proyecto que venía cultivando polvo desde hacía años debido a la escasez de dinero”. Con ella, el cuerpo militar centralizaría los recursos repartidos en otras bases, lo que optimizaría sus capacidades y eficiencia.

La base no sólo supone beneficios para el propio Ejército. Según los datos que manejan desde la institución, su construcción conlleva la creación de 1.600 puestos de trabajo, en su mayoría personal civil: “Un motor tecnológico, de creación de empleo y de l+D+i para la región”. En definitiva, un caramelo para cualquier ayuntamiento que participase en la carrera.

Según Conde, la intención inicial era instalar la base en unos terrenos de Defensa ubicados en Pozuelo de Alarcón. “Me parecía muy poco conveniente”, señala. A su juicio, la concentración de unidades en Madrid ya era excesiva y Cospedal, como ministra de Defensa, pretendía descentralizarlas y que hubiera una mayor presencia militar en otras zonas con menor implicación castrense. Como factor último, el ex ‘dos’ de Defensa consideró que el valor del suelo de Pozuelo era muy elevado y prefería su enajenación para financiar otros proyectos.

Los criterios de Defensa para la base

Por eso estableció una batería de criterios para determinar la nueva ubicación de la base logística. Entre ellos, que no estuviera a más de 100 kilómetros de Madrid, que hubiera espacio suficiente para las instalaciones, que la ciudad escogida tuviera acceso a al menos tres autovías y acceso al AVE. “La conclusión a la que llegaron los técnicos no pudo agradarme más. Toledo cumplía todos esos requisitos, y no había ninguna otra ciudad que lo hiciera”, afirma Conde en su carta.

La conclusión a la que llegaron los técnicos no pudo agradarme más. Toledo cumplía todos esos requisitos, y no había ninguna otra ciudad que lo hiciera

También detalla que llegó a ver los planos iniciales para la construcción de la base en Toledo antes de que el PSOE culminara con éxito su moción de censura en mayo de 2018 y tuviera que abandonar su puesto como secretario de Estado de Defensa. Y que una vez dejó su cargo, se puso a disposición de la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, “para ayudar en lo que pudiera y compartir lo que sabía”.

La decisión de Córdoba

Finalmente la base se construirá en Córdoba, tal y como anunció el Ministerio de Defensa a principios de este mes de febrero. Una ubicación que Agustín Conde no comparte: “No cumple ninguno de los criterios que en su día fijamos”. El ex ‘dos’ de Defensa -que también fue alcalde de Toledo- critica a la actual corporación municipal por “no defender lo que ya estaba decidido”: “Esta es otra ocasión perdida para nuestra ciudad, y ya van varias”.

Las críticas de Agustín Conde se suman a las planteadas por el alcalde de Jaén, Julio Millán. Según él, el Ministerio de Defensa le había trasladado la buena posición en la que estaba su ciudad para llevarse la gran base logística. El primer edil arremetió duramente contra la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo, a la que acusó de mediar para que el proyecto se desarrollase en Córdoba, de donde ella procede.

La decisión final provocó un hondo malestar en Jaén, donde se produjo una manifestación de protesta. A esas críticas hay que sumar ahora el descontento de Toledo. O, al menos, de una parte de la ciudad, a la que Agustín Conde pone voz en su carta pública.