Cuando se habla del uso de la mascarilla, al epidemiólogo Jeffrey Lazarus le gusta recordar el libro de Eduardo Mendoza 'Sin noticias de Gurb'. Para los que no lo hayan leído, Gurb es un alienígena que vaga por nuestro planeta. Si Gurb estuviera en España, vería que las personas se ponen la mascarilla en la calle, y se la quitan en los bares y restaurantes. Por tanto, Gurb llegaría a la conclusión de que el virus es más peligroso en el exterior que en el interior, cuando es al revés.

El uso de mascarilla en exteriores ha sido puesto muy en duda por los especialistas en Salud Pública y, hoy en día, sigue habiendo más voces a favor de que se elimine su uso que en contra. En Europa, la obligación de ponerse la mascarilla al aire libre se limita a los PIGS: Portugal, Italia, Grecia y España. Portugal, siguiendo la línea dura española, ha extendido su uso obligatorio para el verano.

Esta semana, el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas debaten sobre el uso de la mascarilla al aire libre. Regiones como Madrid, Cantabria o Andalucía ya se han mostrado a favor de eliminar su uso al aire libre.

El resto de naciones europeas abogan por una obligación más limitada de la mascarilla y centrada, sobre todo, en interiores. En países como Alemania, Noruega, Finlandia o Suecia nunca han sido obligatorias en el exterior. En Francia, dejará de serlo en el exterior desde el 1 de julio. Bélgica es otro de los que se ha unido a esta política, eliminando el uso obligatorio en exteriores.

Reino Unido no ha hecho obligatorio el uso de mascarilla en ningún momento a lo largo de toda la pandemia, ni siquiera en los peores momentos en cuanto a contagios y hospitalizaciones. El país que preside Boris Johnson ha mantenido como mera recomendación su uso en interiores.

El ejemplo de Dinamarca

Por otra parte, dada la situación epidemiológica, Dinamarca ha eliminado la obligatoriedad en el uso de mascarilla incluso en interiores.

El jefe del Grupo de Investigación en Sistemas de Salud del Instituto de Salud Global Barcelona, Jeffrey Lazarus, se muestra tajante al respecto: "Hay que eliminar de una vez la obligación de usar mascarillas al aire libre. Esta medida no tiene sentido. Hay otras mucho más importantes: la ventilación de interiores en espacios cerrados, seguir vacunando y testar mucho más".

Hay que eliminar de una vez la obligación de usar mascarillas al aire libre. Esta medida no tiene sentido

El jefe del Grupo de Investigación en Sistemas de Salud del Instituto de Salud Global Barcelona, Jeffrey Lazarus

Lazarus recuerda la importancia de testar también a asintomáticos, que también pueden transmitir. Pone de ejemplo el caso de Dinamarca, "que acaba de quitar el uso de mascarillas en interior y aun así, ha bajado muchísimo el número de casos de coronavirus. Eso sí, siguen testando muchísimo, al contrario que en España, y se necesita mostrar un test covid negativo para entrar en el cine, restaurantes y bares".

Dos factores para quitar la mascarilla

El presidente de la Sociedad Española de Medicina Preventiva (Sempsph), Rafael Ortí, aboga por relajar el uso de mascarillas al aire libre, pero no ahora mismo. Según este especialista hay que tener muy en cuenta dos factores, la incidencia acumulada de casos y el proceso de vacunación.

"Probablemente en agosto tendremos al 70% de la población vacunada. Además, contando con los que han pasado la enfermedad, podemos augurar cerca de un 80% de personas protegidas frente a la covid en agosto", explica.

A este factor hay que sumar la incidencia acumulada. Para Ortí lo ideal es que esté por debajo de 50 y esperaría a que los mayores de 50 estuvieran vacunados. Por tanto, no cree que junio sea el momento de quitar las mascarillas en exteriores, ni si quiera en julio. "Lo ideal sería en agosto".