"He puesto 40 reclamaciones; nada; solo queda rabiar y esperar". Así denunciaba Raquel en su cuenta de Twitter que lleva muchos días esperando el mensaje que le permita terminar el proceso de inmunización al recibir las dos vacunas, lo que ha confirmado a Vozpópuli esta usuaria.

Como ella, cientos más en redes sociales están reflejando su indignación con la organización de la vacunación en Madrid porque no se están recibiendo los SMS para la segunda dosis de sus respectivas vacunas. Por su parte, la Consejería de Sanidad de Madrid, con quien se ha puesto en contacto este medio, insta al Ministerio a que "se reduzca la edad de administración de la vacuna de Janssen para que los menores de 40 años puedan acceder a ella". De esta manera se podrá reactivar con normalidad el proceso de segundas vacunas, insisten.

Andrea, otra paciente que ha reflejado su decepción por la desorganización, asegura a Vozpópuli que, aunque por fin ha conseguido la cita, ha sido ella la que ha tenido que llamar una y otra y vez al teléfono 900 102 112 (el teléfono covid de la Comunidad de Madrid) para que le atiendan.

Desde que Madrid abrió el sistema de autocita para los jóvenes menores de 30 años, el proceso de citación para la segunda dosis se ha ido colapsando progresivamente, según denuncian numerosos usuarios. Muchos pacientes aseguran que no se están respetando los tiempos entre dosis y dosis de las vacunas establecidos por las farmacéuticas. “La pauta de la farmacéutica es a los 21 días. Lo de los 42 no está probado científicamente" cuenta otro de ellos.

A este respecto, la Consejería de Sanidad madrileña asegura que desde su departamento se está procurando que la segunda dosis se inocule a los 21 días, aunque también recalca que "a los 28 días es igualmente eficaz" y, en cualquier caso, no contemplan alargarlo hasta los 42 días.

Pelear por la vacuna

Raquel recibió su primera vacuna en el Hospital Ramón y Cajal y lleva un mes esperando el mensaje que le cite para la segunda inyección. Ha reclamado a la Consejería de Sanidad, al hospital e incluso a su centro de salud y no ha recibido respuesta. "Llegaron a colgarme dejándome con la palabra en la boca" dice.

Una enfermera le aseguró que iba a tener que pelear por su segunda dosis, aunque le advirtió que si se demoraba demasiado era muy probable que tuviera que "empezar de nuevo el proceso de vacunación".

Este retraso está afectando más allá de lo meramente sanitario. Miguel, otro paciente que ha denunciado la saturación a la hora de citar para las vacunas, ha asegurado a este medio que no puede organizarse las vacaciones porque coinciden con los días en los que tendría que ponerse la segunda inyección. “No sé qué hacer, porque no me dan la cita. Me da rabia, porque veo que voy a tener que volver en mitad de mis vacaciones solo para vacunarme”.

Imagen de archivo de una sanitaria inyectando la vacuna a un joven en Madrid.

Raquel reconoce a Vozpópuli que vive una situación parecida. “Yo tuve que cambiar la cita de la vacuna porque tenía que acompañar a un familiar al oncólogo. Cambié la consulta con el oncólogo, pero al final me he quedado sin la de la vacuna y ya no me dan otra”.

Otro de los problemas que están denunciando los pacientes es la incertidumbre y el miedo que se está provocando con esta situación. "No es de recibo tener que mendigar nuestras vacunas" señala Raquel.

Imitar a otras CCAA

Algunos usuarios consideran que la solución es muy fácil: que den cita para la siguiente dosis el día de la primera inyección, como se está haciendo en otras Comunidades, insisten. De esta manera, “mucha gente se habría ahorrado horas de llamadas infructuosas y no sería necesario que hubiera gente atendiendo esas llamadas que se podrían usar para responder otro tipo de problemas”, afirma otro usuario en Twitter y ha podido comprobar Vozpópuli.

Ante la “desesperante” espera, ha habido usuarios que han optado por trasladarse para vacunarse en otra comunidad. Sin embargo, y según cuenta a este medio Jorge, uno de ellos, trasladado de vacaciones a Cataluña con la confianza de que iba a recibir la segunda dosis allí, "para vacunarme aquí solo necesito que me manden un sms con la cita de Madrid para anularla y no son capaces de enviármela. Y la telefonista me llegó a admitir que si iba sin el sms podían no vacunarme".

¿Y cuál es la respuesta de la Comunidad de Madrid? La ministra de Sanidad, Carolina Darias, aseguró este martes que la región tiene "las vacunas suficientes para dar cumplimiento a las segundas dosis", replicando de esta manera al consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, que criticaba que esta comunidad "recibía menos vacunas de las necesarias para cumplir con los objetivos".

Fuentes oficiales de la Consejería de Sanidad de Madrid aseguran a Vozpópuli que el problema no está en el stock sino en las restricciones de edad que impone el Gobierno para cada vacuna. "Es una tontería que no nos dejen vacunar a todos los rangos de edad con AstraZéneca o Janssen", insisten.

El problema, según Madrid

Esta queja de Madrid viene porque el gobierno ha establecido que las vacunas de AstraZéneca se usen sólo para personas mayores de 60 y las de Janssen para mayores de 40. Mientras que hay excedente de estos tipos de vacuna, otras se quedan cortas. "Tenemos que intentar jugar con todas las vacunas posibles", aseguran desde la Consejería a Vozpópuli.

Las mismas fuentes informan a este medio que otro de los problemas radica en la entrada de las vacunas de Pzifer. Hasta hace unas semanas, la Comunidad recibía cada lunes 500.000 dosis de esta farmacéutica. Sin embargo, en las últimas semanas han recibido tan solo la mitad. "La semana pasada tuvimos que cancelar las primeras dosis de Pzifer y empezar a reservarlas solo para segundas inyecciones" insisten desde Sanidad de Madrid.

Por su parte, la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, también ha terciado en la polémica con una carta enviada a la portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea en la que explica su visión de la polémica con las dosis y que se reproduce a continuación.