Terrorismo Dos fundaciones de Qatar y Dubai financiaron a un imán detenido en España

La mayor parte de las donaciones que recibió Hesham Shashaa están relacionadas con los Gobiernos de estos países, pero también tuvo aportaciones procedentes de Arabia Saudí, Reino Unido, Austria, Alemania y Kuwait

Hesham Shashaa
Hesham Shashaa The New York Times

Las fundaciones Al Maktoum (Dubai-Emiratos Árabes Unidos) y Al Muntada- El Foro (Reino Unido y Qatar), con fuertes vínculos con las familias reales de estos países del Golfo Pérsico, suministraron al imán de imanes, y presunto yihadista Hesham Shashaa, detenido en 2017 en Teulada (Alicante) importantes sumas de dinero con las que el arrestado, que se encuentra encarcelado de forma preventiva desde hace un año, trataba presuntamente de crear o controlar mezquitas de Alemania y España, difundiendo el islamismo radical, según el auto de prisión del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, al que ha tenido acceso Vozpópuli.

La mayor parte de las subvenciones que recibían están relacionadas con los gobiernos de estos países, apuntan a este diario fuentes de la lucha antiterrorista española conocedoras del caso. Y de hecho, algunos de estos países han cortado las subvenciones, e incluso antes de la detención algunas ya dudaban deldestino del dinero y de las actividades que realizaba.

Tras conocerse la detención de Shashaa, que había aparecido en el diario norteamericano The New York Times como ejemplo de musulmán que apostaba por la tolerancia entre las diferentes religiones, algunos de sus mecenas, que desconocían el destino real del dinero que aportaban, cortaron sus subvenciones.

Precisamente, llama la atención que Shashaa consiguiera financiación de dos fundaciones cuyo origen está en Qatar y Dubai (Emiratos Árabes Unidos), dos países de tradiciones islámicas diferentes y que mantienen enfrentamientos entre ellos, ya que se acusan mutuamente de financiar el terrorismo yihadista.

Fuentes de la lucha antiterrorista española destacan que además de estas dos fundaciones, Shashaa recibía fuertes cantidades de dinero de personas residentes en países como Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, como por ejemplo Abu Mhamed Ghanem, Abu Hussein e Ibrahim Chanti.

La Policía española, que en estos momentos está analizando las cuentas del imán de Teulada, que lleva en prisión preventiva más de un año, aunque fuentes policiales adelantan que Shasha podría haber movido millones de euros.

Sólo del dinero procedente de las remesas, mediante los envíos utilizando Western Union y MoneyGram, este imán de imanes recibió durante su paso por España alrededor de 100.000 euros.

A nombre de sus 4 mujeres

Esta suma la habría recibido a su nombre y al de alguna de sus cuatro mujeres procedente de donantes de Alemania, Arabia Saudí, Austria, Reino Unido, Kuwait y Austria, entre otros.

El destino final de estas donaciones, completa el juez Velasco en su auto, es la empresa radicada en España denominada Palme de Moraira SL, para finalmente ser transferido a Alemania, en concreto a la asociación ‘Berrached Mohamed para la Comunicación y el Diálogo’, que hacía uso del dinero para sufragar los gastos de los proyectos y actividades del imán.

Según explican a este diario fuentes de la lucha antiterrorista española, el imán de Teulada recibía importantes cantidades de dinero de los mecenas, a los que convence de que va a llenar España de mezquitas. Y por eso movió, según las fuentes policiales, millones de euros, de los que habría retraído dinero para mantener a excombatientes en Siria y Alemania.

Pero el dinero que recibía el imán de imanes también fue destinado a otros gastos, que no eran promover el Islam. Shashaa tenía aportaciones puntuales y otras periódicas: y una parte de ellas las destinaba a su vida diaria, ya que tenía 25 hijos escolarizados en un colegio alemán, por los que pagaba 80.000 euros anuales. También adquirió una vivienda valorada en unos 400.000 euros, que sufragó en pocos meses.

De hecho, este imán mantenía contactos “muy potentes”, explican las fuentes antiterroristas españolas. Hesham Shashaa fue contactado por agentes del Centro Nacional de Inteligencia¡ (CNI), interesados en los contactos de “alto nivel” del presunto yihadista, que en una carta dirigida al juez, cuyo contenido adelantó El Español, aseguraba que había colaborado con el espionaje español y que no era un yihadista.

El mencionado diario también apuntó que Hesham Shashaa había sido amenazado por el Daesh, por lo que su abogado en España, Gonzalo Boye, considera imposible que su defendido sea integrante de una organización terrorista que le había amenazado.

Sin embargo, poco después de aparecer en The New York Times como ejemplo de concordia, EEUU le prohibió la entrada en el país, explican fuentes policiales a Vozpópuli, que destacan que Shashaa muestra dos caras muy opuestas: por una parte es profesor de imanes, es decir, imán de imanes; y por otra crea su propia organización, fuera de la zona de conflicto, con la que captar a los radicales. Y tiene una operativa de recepción de los retornados de Siria e Irak.

“Hesham Shashaa, que dispone de elevados medios económicos  que le permiten soportar el valor de inmuebles, viajes, alojamientos de personas bajo la cobertura de mezclarse con musulmanes radicales para excluirles del radicalismo, está aprovechando esa tesitura en España para transmitir apoyo, hacer proselitismo e incluso financiar algunos sectores del terrorismo yihadista internacional y diversas ideas que justifican el uso de la violencia para imponer una concepción violenta religiosa”, especifica el auto, firmado por el magistrado Eloy Velasco.

Los seguimientos policiales e intervenciones telefónicas constatan, según los agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional y el juez Velasco, que el investigado acudía con frecuencia a mezquitas de la provincia de Alicante, como por ejemplo la de Teulada, Calpe, Altea, Pedreguer, Almoradí, San Vicente del Raspeig y otras, a las que solía hacer aportaciones económicas “generosas y supuestamente altruistas”, destaca el auto.

Una mezquita en Alicante

La estrategia de establecerse en España, y más concretamente en la Comunidad Valenciana, se confirma, según el instructor, por el abono de 20.000 euros para la compra de un edificio y iba a ser utilizado como mezquita en Teulada (Alicante) y mediante las conversaciones telefónica intervenidas, en una de las cuales el investigado habla de comprar personalmente un edificio en la localidad de Torrent (Valencia) con la condición de que no fuera vendido sin su autorización, ya que quería “el control de la mezquita”.

Con todo ello, el presunto yihadista buscaba “ganarse la confianza de las directivas de las mismas, para posteriormente imponer imanes de su interés con un discurso rigorista, logrando con ello disponer y controlar su adscripción ideológica y extender así su radio de influencias en la provincia”, indica el magistrado Eloy Velasco.

En el auto, el instructor asegura que una vez creada el área de influencias, Hesham Shashaa tenía intención de establecer una organizción asentada en Alicante, “que utilizaría de cobertura para traer jóvenes musulmanes, a los que captaría, adiestraría y manipularía, bajo la coartada de sacarles de su radicalización, para inculcarles valores islamistas radicales y poder ser enviados posteriormente a Siria u otros lugares para imponer la Sharía en el mundo”, completa el auto, al que ha tenido acceso Vozpópuli.



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