Concluida la jornada electoral en Galicia y País Vasco, ya sólo falta por contabilizar el voto de los gallegos y vascos residentes en el extranjero. Este puñado de votos podría provocar algún cambio en el reparto final de escaños en ambas comunidades, pero para eso es necesario que las papeletas lleguen a su destino en el plazo fijado, lo que no es del todo seguro que vaya ocurrir debido a la crisis del coronavirus.

En el caso de Galicia, el PP confía en lograr un escaño más por la provincia de Pontevedra, el número 42, gracias al voto de los gallegos que residen en el extranjero, pero las limitaciones al transporte por la pandemia podrían truncar sus planes. El escaño en liza baila ahora mismo entre los populares y los socialistas, después de que en la noche electoral se decantara del lado de estos últimos por sólo 45 sufragios de diferencia.

Cabe destacar aquí los sufragios procedentes de América Latina, donde el apoyo al PP es tradicionalmente mayor, por lo que podrían inclinar la balanza del lado del partido de Alberto Núñez Feijóo. Sin embargo, la situación de la pandemia en el continente podría afectar al transporte de los votos y que no llegaran antes del próximo 20 de junio, que es el plazo establecido por la Ley Electoral de Galicia. En tal caso, no se contabilizarían.

En caso de que esos votos lleguen, los populares necesitarían recibir 45 papeletas más que los socialistas para arrebatarles ese escaño por Pontevedra, del total de 3.496 electores que han pedido el voto por esa provincia desde el extranjero.

El presidente provincial del PP de Pontevedra, Alfonso Rueda, se ha mostrado este lunes convencido de que el voto del Censo Español de Residentes Ausentes (CERA) dará a su partido un diputado más por la provincia, con lo que conseguiría en Galicia un total de 42 escaños.

En el resto de provincias gallegas es complicado que el voto exterior cambie el reparto de los escaños, ya que la diferencia de votos es bastante más elevada.

Otro escaño en liza en Vizcaya

En el caso del País Vasco, existe la posibilidad de que haya un cambio en la distribución final de escaños en la provincia de Vizcaya, donde el margen por el último escaño entre EH Bildu y el Partido Popular se situó en 108 votos, en beneficio de los abertzales. 

El vicesecretario de los populares en Vizcaya, Carlos García, aseguró durante la noche electoral que su formación conseguiría un nuevo escaño por el voto extranjero. "Está asegurado recortar 108 votos a Bildu y quitarles un escaño. Tendremos 6 escaños en el Parlamento Vasco".