España

Cuatro años de cárcel para un yihadista por adoctrinar en un taxi sin licencia

Divulgó un artículo en la prensa bajo el seudónimo 'Bidel' en el que mostraba sus deseos de unirse a la Yihad y luchar en Siria

Policía Nacional.
Policía Nacional. EFE

Conoció los audios y vídeos del Estado Islámico "por casualidad". Al final, los escuchaba mientras conducía su Volkswagen Golf por las calles de Ceuta. Los escuchaba solo y con pasajeros: trabajaba como taxista sin licencia. El pasado 1 de febrero fue condenado a cuatro años y seis meses de cárcel como "autor criminalmente responsable de un delito de captación y adoctrinamiento terrorista".

Ahmed H. M., mayor de edad y de nacionalidad española, reconoce en su declaración ante el juez haber consumido hasta 2.000 archivos de contenido yihadista y haberlo compartido con terceros. Admite que, hasta el momento de su detención, mantenía relación directa con personas acusadas y condenadas por delitos de integración en organización terrorista.

En concreto, cuenta que se reunía con otras personas procesadas por delitos de terrorismo para comentar cánticos y escuchar los discursos de su líder, Abu Bakr al Bagdadi. Aunque estaban en árabe clásico, entendía.

El taxi de la Yihad

El repertorio iba desde aleyas del Corán sobre "cómo evitar el castigo de Dios el día del juicio" hasta llamamientos a todos los musulmanes para que se unan a la Yihad Violenta".

Según la sentencia de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, recogida por Vozpópuli, gran parte de los encuentros tenían lugar en el interior del coche con el que se hacía pasar por taxista. En él, explicaba a otras personas cómo ver vídeos de carácter yihadista sin necesidad de descargarlos, ya que sabía que consultar este tipo de contenidos era ilícito.

Ahmed "variaba su comportamiento en función de la persona que estaba con él", se adaptaba a las características de cada viajero para "transmitir eficazmente el mensaje", apuntan los magistrados en la sentencia. Cuando lograba 'conectar' con el pasajero, colocaba canciones o citas del Corán. Era entonces cuando conseguía "debatir sobre contenidos radicales, zonas de conflicto o la estructura" propia el Estado Islámico. 

Los audios y vídeos los conseguía a través de YouTube y de Telegram, utilizando redes wifi de otros: desde cuentas de terceros hasta la conexión del puerto de Ceuta. También consumía material vía Facebook, red social en la cambiaba de perfiles: aparecía con leones, con kalasnikov o con la cara tapada con dos gatos. 

"Moriré luchando en Siria"

En 2013, divulgó un artículo en el diario El Mundo bajo el seudónimo 'Bidel' en el que mostraba sus deseos de unirse a la Yihad y luchar en Siria. Del texto, se recogen frases como: "Si Alah quiere, moriré luchando con Siria" y "si reúno 1.000 euros, también me iré (...) Si mi dios me llama, acudiré donde me mande".

Asimismo, Ahmed reconoce haber acudido a reuniones periódicas en la tienda Guantanamero, "centro neurálgico de una red que se dedicaba a la captación, radicalización, financiación y envío de yihadistas desde España a los grupos terroristas que operaban en el conflicto de Siria e Irak". Allí, se escuchaban "audios de contenido yihadista y propios de la organización terrorista". 

El acusado ingresó en prisión provisional el 26 de abril de 2017 y fue juzgado el pasado 23 de enero. Finalmente, cumplirá condena de cuatro años y medio de prisión y pagará una multa de 1.080 euros.

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