La amenaza se ha cumplido. Vox ha dejado este miércoles en minoría parlamentaria al Gobierno andaluz del Partido Popular y Ciudadanos al tumbar la nueva ley del suelo que promueve la consejera de Fomento, Marifrán Carazo. A pesar de haber apoyado la novedosa normativa durante todo su proceso de elaboración y decreto de la misma, la formación de Santiago Abascal ha dado un giro de 180 grados, motivado por la acogida de 13 menores inmigrantes marroquíes en Andalucía, tras la crisis de Ceuta.

Desde primeras horas de la mañana el portavoz del hasta ahora socio parlamentario del bipartito andaluz, Manuel Gavira, jugaba a las incertidumbres en rueda de prensa sobre el sentido de sus votos, sin desvelar si votarían en contra, o se abstendrían, en la enmienda a la totalidad presentada por Adelante Andalucía (Unidas Podemos e IU) al Proyecto de Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA).

Ya en la sesión plenaria el antecesor de Gavira en la portavocía de Vox, Alejandro Hernández, ha anunciado la abstención: "La posición de mi grupo coincide en cierta medida con la posición de Adelante Andalucía, sobre todo con su argumentación, no así en el fondo, porque nuestra concepción del urbanismo se encuentra en las antípodas de los comunistas", ha dicho para referirse a Unidas Podemos.

Adelante Andalucía, el grupo parlamentario del que se escindieron los anticapitalistas de Teresa Rodríguez (ex Podemos) ha calificado la LISTA de "urbanismo salvaje" que retrotrae el urbanismo andaluz "a los tiempos de la ley del suelo de Aznar".

La abstención de los 11 diputados de Vox deja en 50 la suma de los votos de Adelante Andalucía, los anticapitalistas no adscritos y el PSOE, frente a los 43 que suman PP y Cs.

Un problema de "seguridad jurídica"

A juicio de Hernández existe "un problema de seguridad jurídica con esta ley" porque –según ha argumentado– "se ha buscado la simplificación y desregulación" de trámites burocráticos, "pero al final, si lo estudiamos, vemos cómo ni se simplifican ni se clarifican las actuaciones a seguir".

Para el partido de extrema derecha, "esta ley no resuelve la complejidad administrativa" de los instrumentos de planeamiento urbanísticos de la comunidad autónoma.

El parlamentario opositor ha citado el caso del mayor caos urbanístico registrado en Andalucía, como fue el de la Marbella de Gil y la posterior anulación del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) de la ciudad que, en 2010, fue anulado por el Supremo: "Parece que no hemos conseguido parar el efecto cascada", ha expuesto sobre las sucesivas anulaciones en otros municipios andaluces.

Vox también ha reclamado a la consejera del PP una "respuesta definitiva" a las más de 300.000 viviendas irregulares de Andalucía: "No hemos aprovechado la promulgación de una ley para un cambio normativo". Ahora, ha añadido Hernández, "hay un parche" y la nueva ley del suelo es para él "una oportunidad desaprovechada".

Por último, ha calificado de "brindis al sol" el hecho de "incorporar al planeamiento urbanístico las edificaciones irregulares", porque "no decimos cómo".

El portavoz del PP, Juan Bueno, ha apelado a la "responsabilidad" de Vox para que reconsideren su voto, si se tienen en cuenta –ha subrayado– "todas las cosas buenas que hemos hecho juntos.

Tras anunciar la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, que las votaciones de varios asuntos del orden del día –incluida la enmienda de Adelante Andalucía–  se aplazaban "una hora" la tensión ha sido máxima entre los parlamentarios de PP y Cs presentes en la cámara autonómica.

Ha habido negociaciones in extremis con Vox, que no se ha movido un ápice de su posición: una hoja de ruta claramente calculada para dejar en una posición muy frágil a Moreno Bonilla y forzarle a convocar elecciones. 

La LISTA era una de las grandes reformas legislativas proyectadas por la coalición de centroderecha para poner orden en el urbanismo andaluz, que se rige actualmente por una legislación de hace 17 años.

El varapalo ha sido duro, reconocen fuentes del propio gobierno autonómico consultadas por Vozpópuli, al ver a su hasta ahora socio parlamentario (Vox) aliado con la izquierda más radical (en forma de abstención) y posibilitar así "una pinza". Sostienen desde las filas populares que el partido de Abascal "se ha echado al monte" en Andalucía, al tirar para atrás una ley que califican de "emblemática".

Pero el revés parlamentario que ha sufrido el llamado 'Gobierno del cambio', a manos de su hasta ahora aliado de investidura, no ha sido el único del día. Tal y como se preveía, Vox no ha apoyado que se llevara al Parlamento, por el trámite de lectura única para ser aprobada por unanimidad, la reforma de la Ley de Salud para implementar una serie de medidas urgentes anticovid. Con esta herramienta legislativa, ahora frustrada y que tendrá que seguir el tramite ordinario, se buscaba permitir el confinamiento perimetral de aquellos municipios andaluces con tasas de incidencia superiores a los 1.000 contagios por 100.000 habitantes.

La postura de la consejera de Fomento

La consejera de Fomento, Marifrán Carazo, del Partido Popular, viene defendiendo en los últimos meses, y lo ha vuelto a hacer este miércoles, que la LISTA "es un proyecto de ley moderno, para acabar con el caos en la planificación urbana, garantizando la viabilidad social, ambiental y económica de las actuaciones".

A su juicio "se aumenta la protección de los recursos naturales, del litoral, del paisaje y del patrimonio histórico". Asimismo, la consejera ha destacado que el texto ahora rechazado ha contado "con una gran participación social", así como de colegios de profesionales y organizaciones empresariales. Para Carazo se trata de una "ley en consonancia con la revolución verde que ha impulsado el presidente Moreno”.

Desde el PSOE su portavoz, José Fiscal, cree que la ley rechazada "abre la puerta a la edificación desmedida y sin planificación". Para quien fuera consejero de la Junta con Susana Díaz la LISTA es "un retroceso a los años del ladrillo y de construir donde hubiera un hueco".