España ha sido, históricamente, un país poco poblado en comparación con otros de su entorno. Propiciado por el éxodo rural durante el franquismo, el Gran Trauma -como lo definió Sergio del Molino en 'La España Vacía', el lúcido ensayo que en 2016 puso nombre al fenómeno- desencadenó un proceso de despoblación que afectó especialmente a las zonas de interior, mermando así la vida en los pueblos. Ahora, con los territorios rurales al mínimo y en punto muerto, son las ciudades medias las que sufren la paulatina pérdida de habitantes, con todo lo que conlleva. Y por ellas pasa ahora la solución a la despoblación.

El llamado "éxodo urbano" agudiza a su vez el vaciamiento del campo al desproveer de servicios, talento y oportunidades a su entorno más cercano. Actuar en esos municipios se ha convertido en un objetivo prioritario para el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, que está implementando una nueva estrategia para revertir el fenómeno: descentralizar la Administración General del Estado en esas ciudades medias para así salvar la España vaciada. Una idea, salida de la Presidencia del Gobierno, se materializará en cientos y cientos de puestos de trabajo.

Reto Demográfico ha anunciado ya la apertura de varios centros de competencias digitales en diferentes ámbitos ferroviarios: un cloud de gestión y mantenimiento de infraestructuras en Teruel, un centro de desarrollo de robótica e inteligencia artificial de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) y dos oficinas de atención al cliente de Renfe proyectadas en Mérida (Badajoz) y Linares (Jaén), el municipio con más paro de España y caso práctico de ciudad media desolada por la despoblación de su entorno y el abandono de las instituciones.

Además, Soria, cuya provincia es la más despoblada de España, albergará instalaciones informáticas de la Seguridad Social; en concreto, su centro de procesamiento de datos, que actualmente se ubica en Madrid. Y también Cuenca y Vigo acogerán oficinas del Ministerio de Justicia que son parte de una red municipal que se extenderá a otras tantos municipios españoles.

El Gobierno ha anunciado ya la apertura de oficinas e instalaciones de la Administración General del Estado en Teruel, Alcázar de San Juan, Mérida, Linares, Soria, Cuenca y Vigo, creando así cientos y cientos de puestos de trabajo y contribuyendo a frenar la despoblación

Son las primeras ciudades en las que se aplica el Plan de Deslocalización de los Recursos 2021-2024 del Ministerio Transición Ecológica y Reto Demográfico. Cabeceras de comarca, ciudades medias y hasta capitales de provincia se presentan ahora como la solución a esos pequeños municipios de menos de 5.000 habitantes, que siguen siendo la prioridad, pero donde actuar resulta infructuoso sin la vertebración del resto del territorio. Por eso, se hace imprescindible llevar a la España que se vacía "actividades que hasta este momento se estaban efectuando en el ámbito de Madrid", señala a Vozpópuli el secretario general para el Reto Demográfico, Francisco Boya.

Equilibrio frente a la despoblación

"Va a ser lógicamente un flujo de actividad de profesionales, de familias que ayudan por una parte a la cuestión demográfica, pero no solo eso, sino que estas actividades tienen un valor añadido, pues acaban generando un tejido económico y social", asevera Boya, que habla de la necesidad de generar "ecosistemas" en toda España para frenar el proceso despoblación y conseguir "un territorio más dinámico y sobre todo más equilibrado". El secretario de Reto Demográfico defiende que "la transición ecológica y digital no puede ser exclusiva de entornos urbanos"

Los datos son demoledores. España lleva cuatro años consecutivos con un saldo vegetativo negativo, es decir, se producen más muertes que nacimientos a pesar del aumento de la inmigración. En un contexto de envejecimiento poblacional, cuanto más pequeño es el municipio, más reducidas son sus probabilidades de tener jóvenes empadronados. En los pueblos de menos de 100 habitantes, hay solo un menor de 15 años por cada nueve mayores de 65. Y pese a todo, en lo que va de siglo XXI la población española ha aumentado un 15%, mientras casi uno de cada tres municipios tiene ahora menos vecinos que hace dos décadas.

Un niño en un pueblo de la España vacía. Efe

Una España "policéntrica"

De poco sirve poblar una aldea de 10 habitantes sin servicios de calidad a una distancia prudencial. "Es verdad que el papel de las ciudades intermedias, más que en el reto demográfico, es fundamental en el ámbito de la cohesión territorial", reconoce Boya: "Lo que necesitamos es ir generando un territorio policéntrico donde estas ciudades vertebren espacios, sean capaces de proveer servicios, de proveer actividades, de generar también modelos de excelencia y por tanto de ir generando un modelo de economía que rompa la radialidad que en este momento representan las grandes urbes: Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao".

Reto Demográfico apuesta por "un territorio poliédrico [...] que rompa la radialidad que en este momento representan las grandes urbes"

Francisco Boya detecta "un cierto autismo de la gran ciudad" y aboga por su implicación en "una gran dinámica territorial" con "solidaridad": "Queremos también que las ciudades grandes se involucren en el territorio, deben comprometerse con el desarrollo rural y el desarrollo de las ciudades medias". El secretario general de Reto Demográfico insiste en la necesidad de que "la savia" se extienda por toda España, y aunque la solución no será inmediata, la realidad indica que es posible, porque "hay experiencias previas en otros países", donde tampoco son ajenos a la tendencia globalizada de las grandes metrópolis.

El ejemplo de Alemania

Boya pone de ejemplo el modelo alemán: "Alemania es el paradigma de la cuestión territorial, donde tenemos un territorio muy bien distribuido, no solo desde el punto de vista de la administración del territorio, sino de cómo se crea el PIB.". "Ese es el modelo que debemos buscar, esa es la idea y en ello estamos trabajos", recalca, poniendo el énfasis en la "creación de ecosisitemas" a nivel económico, de servicios y también de formación.

Reto Demográfico también creará "centros de innovación territorial" para fomentar retener el talento en las zonas afectadas por la despoblación

En ese sentido, el secretario general de Reto Demográfico avanza que el Ministerio y la UNED están trabajando "de una manera muy decidida" para que sus centros se conviertan en auténticos vertebradores de innovación en el territorio. También está prevista la apertura de "centros de innovación territorial" plantados como "espacios de impulso en zonas críticas para hacer viable factible y fácil la colaboración público-privada, que de alguna manera aglutina a los actores del territorio y retiene el talento". "Todo suma". En la España vacía, las posibilidades son infinitas.