El independentismo sigue empeñado en vincular los dramáticos efectos del coronavirus en Cataluña a su pertenencia a España. Si este mismo lunes, la portavoz del Govern, Meritxell Budó, desató la polémica al afirmar que “una Cataluña independiente hubiera tenido menos muertes” porque habría actuado “quince días antes” —a pesar de que el 29 de febrero ella y otros líderes separatistas se encontrasen en el multitudinario mitin que Puigdemont celebró en Perpiñán—, anoche fue el portavoz de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell, quién se ha expresado en términos parecidos. En concreto, Canadell ha asegurado en su cuenta de Twitter que, mientras que España es “paro y muerte”, Cataluña es “vida y futuro”.

En el escrito, el presidente de la entidad, cuya alineación con el separatismo es de sobra conocida, explica que el Estado tiene la culpa de la elevada mortalidad por no haber atendido las indicaciones del presidente de la Generalitat, Quim Torra, que —siempre según Canadell— pedía el confinamiento antes que Pedro Sánchez. Para ilustrar sus tesis, Canadell publica una gráfica compartida en la misma red social por un experto en la que se compara la evolución de la curva e la pandemia en España y Grecia. Al ser la curva de éste último país más plana, Canadell afirma que la “diferencia de un cierre llevado a cabo dos semanas antes” hubiera ahorrado gran parte de los muertos y contagiados. “Una Cataluña independiente habría salvado miles de vidas”, zanja.

A raíz de estos comentarios, algunos de los seguidores de Canadell en Twitter han apoyado sus argumentos destacando que en la Cataluña Norte —parte de Francia donde se habla catalán y que el secesionismo considera catalana— hay menos muertos que en Cataluña debido a que la gestión allí no ha corrido a cargo del Gobierno español. Llamativamente, dichos comentarios no han tenido en cuenta que Cataluña es una comunidad con mayor población que la llamada Cataluña Norte.

Canadell se burló de los muertos en España

No es la primera vez que Canadell se envuelto en una polémica por sus comentarios subidos de tono en Twitter. Sin ir más lejos, el mes pasado bromeó con los muertos españoles producto de la pandemia. Haciéndose eco de otro comentario en el que se daba cuenta del número de fallecidos en nuestro país por cada 100.000 habitantes, el presidente de la Cámara de Barcelona apostilló con acidez: “La España vaciada…”. También generó una gran controversia cuando, en verano de 2019 y tras responder algunas preguntas de periodistas en castellano, anunció que a partir de ese momento no volvería a utilizar el español en sus comunicaciones públicas.