El diputado de ERC Gabriel Rufián ha dejado en el aire la abstención de los 13 diputados de esta formación que permitiría al socialista Pedro Sánchez mantener la presidencia del Gobierno. Rufián se ha remitido a lo que decida esta mañana la ejecutiva de ERC, que se ha reunido de urgencia tras conocer ayer la decisión de la Junta Electoral Central (JEC) de inhabilitar al presidente Quim Torra y de retirar el acta de eurodiputado al republicano Oriol Junqueras.

"Nada de lo que está pasando es normal", ha dicho Rufián en el Congreso, "es absolutamente anómalo que se persiga a la disidencia política". En su opinión, las decisiones de la JEC "son un ataque al PSOE". Y, aunque se ha remitido a lo que decida esta mañana su partido, ha dejado entrever que él sí es partidario de ayudar a Sánchez a ser presidente: "¿Cuál es la alternativa al diálogo?. Nosotros no vamos a desaparecer, pero otros tampoco". Rufián se ha mostrado así en la misma línea en la que se mostró ayer el ex diputado de ERC Joan Tardà, que advirtió de que nada hará cambiar el sentido del voto de los republicanos para la investidura de Sánchez.

Rufián ha culpado a "la extrema derecha y la derecha extrema" de las decisiones de la JEC y ha afirmado que "hoy es un mal día para cualquier demócrata". "Lo que vemos", ha asegurado, "es un Estado contra un Gobierno". Además, ha acusado a la derecha de "fagocitar las instituciones para utilizarlas contra la disidencia política".

En lo que al discurso de Sánchez se refiere, Rufián lo ha calificado de "positivo" en cuestiones como "derechos, cuestiones laborales y memoria histórica". "Parece escrito por Unidas Podemos", ha añadido, "pero el contexto es el que es".