La entidad Pícnic per la República, vinculada a  Tsunami Democràtic, fracasó anoche en su intento de convertir la entrada de la Conselleria de Interior en un vertedero. En la convocatoria, lanzada en sus canales de comunicación habituales, Pícnic per la República pedía a los posibles participantes que llevaran hasta el departamento que dirige el independentista Miquel Buch bolsas llenas de basura con el fin de demostrar su rechazo a las intervenciones de los Mossos en las movilizaciones independentistas.

Horas antes de la cita, los organizadores reclamaban a Buch que dimitiera si no está dispuesto a trabajar “por la independencia”. Y, además del anuncio de “montar un vertedero en Interior”, daban a conocer su intención de unirse a la concentración que, desde hace varias semanas, celebra cada noche un grupo de vecinos de la zona de Marina.

Ante estos anuncios, Interior tomó medidas como la de instalar numerosas vallas que impidieran el acceso de los radicales separatistas al departamento. Y, además, se reforzó la presencia policial en la zona. Pero lo cierto es que, finalmente, no fue necesario intervenir dada la escasa asistencia de gente. 

Los organizadores de la protesta admitieron el fracaso explicando que no habían sido “suficientes” las personas que acudieron a su llamada. Algo por lo que harán, según anunciaron, “autocrítica” y “análisis”.

Tensión ante el clásico

Por otro lado, la entidad anónima Tsunami Democràtic acumula ya 25.000 personas inscritas en su aplicación para la protesta que han convocado con motivo de la celebración en Barcelona del clásico Barça-Madrid el próximo día 18. Poco se sabe de lo que tienen previsto llevar a cabo. De momento, han dado a conocer los puntos en los que se concentrarán los radicales en los alrededores del Camp Nou y todo indica que el mayor protagonismo lo tendrán aquellos independentistas que puedan acceder al interior del estadio. 

Para el mismo día y en el mismo lugar se espera también la primera acción de protesta de la nueva organización Lliris de Foc, un grupo anónimo que, al parecer, no comparte la estrategia de Tsunami Democràtic y es partidario abiertamente de “volver a incendiar las calles”. Estos radicales se han dado cita en el cruce de las calles Cardenal Reig y Arístides Maillol.