Florentino Pérez mantiene viva la Superliga y su apuesta de impulsarla de la mano de Key Capital Partners, la firma de inversión ahora bajo el yugo de su amigo y expresidente de la eléctrica Endesa, Borja Prado.

El entorno de Pérez ha dado el ok a un empleado de esa sociedad como responsable último del entramado empresarial de la Superliga. En concreto, se trata de Rodrigo Marín García Manso, responsable del área del finanzas corporativas de Key Capital. De KC son accionistas Prado y Anas Laghrari, exhombre en Madrid de la francesa Societe Generale y calificado por algunos como el jefe económico en la sombra de la Superliga.

Para buena parte de la opinión pública, el proyecto ha quedado en agua de borrajas tras los comunicados de 'arrepentimiento' de nueve de sus doce miembros. Como ya avanzó Vozpópuli, ninguno de los clubes fundadores ha salido realmente, ya que hacerlo les abocaría a tener que pagar alrededor de 300 millones de euros.

Como administrador de la Superliga emerge ahora la figura de Marín García Manso, quien entró en Key Capital en 2015 tras media década en su homóloga MBD. Empezó a trabajar para KC a la vez que esta comenzó a diseñar la Superliga, allá por el mismo 2015, según ha precisado La Información.

La Superliga de Florentino designó en mayo, una vez superada ya la polémica mediática, a Laghrari y a John Hahn como apoderados.

Marín tiene formación reciente en finanzas corporativas por el IESE de la Universidad de Navarra, ha sido auditor en Deloitte -empresa que ha realizado auditorías del Real Madrid-, y es responsable de finanzas corporativas en KC. Ahora, ha asumido el cargo de administrador único de A22 Sports Management SL., administradora única su vez de European Super League Company SL, la empresa tras la Superliga encabezada por Pérez.

Paralelamente, según ha podido cotejar Vozpópuli a través de la plataforma Insight View, ESLC designó en mayo, una vez superada ya la polémica mediática, a Laghrari y a John Hahn como apoderados.

'Joe' Hahn ha sido en la última década el hombre de las grandes operaciones en España del fondo estadounidense Providence, que ha dado financiación al propio Real Madrid desde 2018 y es acreedor del club blanco hasta, por lo menos, 2027, según avanzó El Economista. El Confidencial precisó en su momento que Pérez confiaba a él la estructura financiera de la Superliga.

Vozpópuli ha podido confirmar que tanto Hahn como Laghrari son dos hombres claves en el armado del proyecto cuya estructura financiera empezó a ultimarse en 2020.

Las entrañas financieras de la Superliga

Del desarrollo del entramado empresarial de la Superliga han participado y participan también distintos nombres ligados a TMF, una firma de inversión propiedad del fondo de capital riesgo británico CVC Capital Partners, que entró recientemente en el capital de la Serie A italiana con una cláusula Superliga.

El Financial Times informó en su momento de conversaciones entre CVC y Florentino de cara a una liga mundial de clubes. Vozpópuli avanzó que la Superliga europea de Pérez contempla un espacio en el calendario para una liga mundial en la que tendrían peso importante los clubes de la Asociación Mundial de Clubes creada por el propio Florentino en 2019.

La FIFA ve en el fondo con buenos ojos el proyecto ante el estancamiento de su principal fuente de ingresos actual, el Mundial de Naciones (que, como reflejan los últimos datos de la consultora Barlovento sobre la Eurocopa, sufre una creciente caída de la audiencia).

El proyecto de la Superliga sigue contando con la promesa de un préstamo de 4.000 millones de euros a cargo del banco de inversión estadounidense JP Morgan

El proyecto de la Superliga sigue contando además con la promesa de un préstamo de 4.000 millones de euros a cargo del banco de inversión estadounidense JP Morgan - UEFA aspira a una inyección similar de cara a 2024. El préstamo de JP Morgan está ahora sujeto al proceso judicial que ha iniciado la Superliga contra la UEFA ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Luxemburgo.

Como avanzó este medio, el entorno de Pérez prevé ganar ese juicio a finales de este 2021 o principios de 2022, y apunta a poder estrenar la nueva competición en 2022, el año en que preveía hacerlo desde un principio.

La UEFA, por lo pronto, se ha visto forzada a suspender los procesos sancionadores contra los equipos de la Superliga y les ha tendido la mano para negociar, a lo largo de todo este 2021, los términos del nuevo reparto televisivo del fútbol una vez caduque el ciclo actual en 2024.