Las casi 400.000 empleadas domésticas que están en España dadas de alta en la Seguridad Social no han sido incluidas entre los sectores que el Gobierno considera esenciales y que deben seguir trabajando, por lo que los sindicatos asumen que tienen derecho también al permiso retribuido que se ha aprobado para el resto de asalariados. 

Su situación, de todas formas, es peculiar. "Puesto que el empleo del hogar no es una de las actividades que se hayan visto obligadas al cierre por el estado de alarma", si no hay riesgos de contagio y tanto la empleada del hogar como la familia están de acuerdo, "estas trabajadoras deben acudir al trabajo", explica Comisiones Obreras en una guía práctica para aclarar dudas. 

Si la empleada doméstica está contagiada o bien en cuarentena, podrá pedir una baja de incapacidad temporal como cualquier trabajador. Pero, si estando sana, es el empleador el que decide prescindir de sus servicios por miedo a que pueda contagiar de coronavirus a la familia, entonces CCOO asume que "debería entenderse como un permiso retribuido". 

En ese caso, la empleada del hogar podría quedarse en casa esta semana y la próxima, seguir cobrando su salario habitual y, cuando se vuelva a la normalidad, devolver las horas. Si por ejemplo trabajaba dos días a la semana dos horas, ahora podría quedarse en casa y cuando se recupere la actividad pasar a trabajar dos días a la semana tres horas (una gratis) hasta devolver las horas que debe. 

"El empleador también podría intentar acordar con la trabajadora acudir al recurso de vacacionesadaptación de jornada", para solucionar la situación, apuntan. 

Incertidumbre para ellas

El real decreto-ley aprobado el domingo recoge que el permiso retribuido es "para todo el personal laboral por cuenta ajena que preste servicios en empresas o entidades del sector público o privado que
desarrollan las actividades no esenciales calificadas como tal el anexo", pero no especifica qué ocurre con el personal laboral que presta servicios en un hogar.

Mantiene como esencial el trabajo de cuidadoras de personas dependientes, pero no dice nada acerca de las empleadas domésticas cuya función principal es la limpieza. 

Este colectivo es uno de los más vulnerables ante la crisis económica que ha provocado el coronavirus, ya que se ha prescindido de forma generalizada de sus servicios y son unas trabajadoras (en su mayoría son mujeres cobrando el salario mínimo) que no tienen reconocido el derecho a percibir un subsidio de desempleo aunque estén dadas de alta en la Seguridad Social. 

Se estudia habilitar un subsidio similar al paro

Por esa razón, el Gobierno está estudiando aprobar un subsidio extraordinario para ellas que sería como máximo el equivalente al Salario Mínimo Interprofesional, es decir, 950 euros al mes. En caso de que finalmente se apruebe, aquellas que dejen de trabajar podrían acogerse al subsidio en vez de pedir a su empleador un permiso retribuido.

Para cobrar la prestación, las empleadas del hogar deberían demostrar que han dejado de trabajar o que trabajan menos, para lo que bastará con que presenten una carta de su empleador, según un borrador del decreto que lo regulará al que ha tenido acceso Vozpópuli.

La cuantía que cobrarán se calculará aplicando un 70% a la base reguladora de la prestación de incapacidad temporal, con una "cuantía máxima que está en directa relación con los parámetros de subsistencia que, en nuestro país, vienen configurados por la cuantía del Salario Mínimo Interprofesional".

El Ejecutivo barajó el domingo incluir a las empleadas del hogar entre los colectivos considerados esenciales y que debían seguir operando con normalidad. Sin embargo, al quitar finalmente a este colectivo de las excepciones es posible que tenga pensado aprobar este subsidio para ayudarlas o bien delegar en sus empleadores la concesión del permiso retribuido.