Javier Marín, consejero delegado del Banco Santander, ha descartado este martes hacer autocritica por la mala imagen que puede generar para la banca que su entidad o La Caixa hayan fichado a Rodrigo Rato, uno de los responsables del rescate de Bankia. Al contrario, ha reiterado que "tener a Rato en el banco es un lujo" en un momento como el actual de tanto cambio regulatorio.

El número dos de Emilio Botín respondia así a una pregunta sobre si la entidad no debe hacer autocrítica por la mala imagen que tiene la banca en la sociedad, a la vista de actuaciones como el fichaje de Rato o los desahucios. "Claro que hacemos autocrítica, pero no por el fichaje de Rato. Estamos encantados de tener a Rato en el consejo asesor internacional. En un momento como el actual de la regulación financiera, con cada vez mayor peso internacional, la experiencia, la imagen y los contactos de Rato son una ayuda y un lujo para el banco", ha argumentado.

Marín ya había reiterado este apoyo a Rato en octubre del año pasado, cuando se produjo el fichaje. Y como entonces, ha dado a entender que lo que le interesa al Santander del exdirector generente del FMI es su capacidad de hacer lobby a su favor en las instituciones internacionales, gracias precisamente a su experiencia y a esa amplia agenda de contactos.

El consejero delegado de Santander ha atribuido la mala imagen del sector financiero fundamentalmente a la inyección de ayuda pública a la cajas de ahorros. "La banca no ha recibido ni un euro pero las cajas han recibido tantas ayudas que se ha hecho un gran bizcocho. Este bizcocho ha tenido muchas guindas, como, por ejemplo, el tema de los desahucios", ha asegurado. En este sentido, se ha mostrado "contento" con que Bankia siga aumentando sus beneficios en el primer trimestre de este año.

En cuanto al negocio en España, Marín ha mantenido la estimación de ganar 3.000 millones hasta 2016, un resultado que pasaría por mejorar la cuenta de resultados este año respecto al cierre de 2013.

Marín ha reconocido que el objetivo es aumentar la rentabilidad de la entidad, habida cuenta de que en la actualidad "no se gana dinero" con el negocio bancario, una afirmación en la línea de la realizada por el presidente saliente de la Asociación Española de la Banca (AEB), Miguel Martín.