Grandes fondos, sicavs y firmas familiares de inversión recibieron el jueves con júbilo la sentencia europea que legitima la facultad de los inversores institucionales para reclamar una indemnización a Bankia, hoy Caixabank, por las inexactitudes que incluía el folleto de salida a Bolsa de la entidad.

"Los fondos estaban esperando esta sentencia para iniciar una acción de responsabilidad contra Santander por la inversión fallida en Popular", explica un despacho que representa a una de estas firmas. "Ahora irán sobre seguro, el folleto de salida a Bolsa de Bankia contenía inexactitudes, y el folleto de ampliación de capital de Popular de 2016 también", añade.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha comunicado este jueves la sentencia en la que legitima la facultad de los inversores institucionales para reclamar en los juzgados por la información contenida en un folleto, siendo indiferente la condición del inversor, minoritario o institucional, que se considere perjudicado.

Santander debería estar ahora más preocupado que Caixabank por la sentencia europea", comentan en un despacho

Las fuentes jurídicas consultadas que trabajan en la presentación de demandas contra Santander por Popular -el banco presidido por Ana Botín se hizo a principios de junio de 2017 con Popular tras su intervención- explican que la acción de responsabilidad por el contenido del folleto de ampliación de capital del antiguo banco español prescribió el pasado año.

"Los fondos que interrumpieron dicha prescripción el pasado año tienen ahora de tiempo hasta 2023 para presentar demanda, y aprovecharán la sentencia del tribunal europeo para hacerlo ahora con mayor seguridad", señalan. "Los que no interrumpieron esa prescripción ya no pueden hacer nada", apuntan.

"La sentencia europea del caso Bankia tendrá que ser ahora analizada por los juzgados españoles", precisan fuentes cercanas a Santander consultadas por este diario. "Y el caso Bankia no es el caso Popular, el Popular se intervino por resolución de la JUR", subrayan.

Popular estimaba unas pérdidas de 2.000 millones en 2016, pero estas fueron finalmente de 3.608 millones

Buena parte de las demandas presentadas contra Popular se basan en que los datos aportados por el banco de cara a la ampliación de capital que lanzó a mediados de 2016, con la que captó 2.500 millones de euros, no se ajustaban a su realidad contable.

Pérdidas del Popular

Popular explicó en el folleto de la operación que estimaba unas pérdidas de 2.000 millones en ese ejercicio. Sin embargo, las pérdidas que finalmente comunicó el banco, estando ya presidido por Emilio Saracho, fueron muy superiores, de 3.485 millones de euros.

Y en abril de 2017, la entidad comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores una serie de errores detectados en las cuentas que incrementaron aún más las pérdidas anuales, hasta los 3.608 millones

"Santander debería estar ahora más preocupado que Caixabank por las consecuencias de la sentencia europea", comentan en otro despacho internacional presente en España que representa a fondos que invirtieron en Popular. "Hay mucho inversor institucional que estaba esperando esta sentencia para demandar, ahora tienen luz verde para reclamar", consideran.