España registrará este año el mayor número de quiebras de su historia si se mantiene la tendencia del primer trimestre del año. En este periodo, el número de concursos de acreedores es superior al del mismo trimestre de 2013, cuando se contabilizó el mayor número de suspensiones de pagos registrado hasta ahora en el país.

Solo este jueves, el Boletín Oficial del Estado publicó más de cien concursos de acreedores, de los que aproximadamente el 60% corresponden a personas físicas, una cifra que recuerda a la registrada en los peores momentos de la pasada crisis financiera y económica, entre los años 2008 y 2013. Durante la semana, el número diario de concursos publicado ha oscilado entre los 60 y los 80.

Expertos en materia concursal consultados por Vozpópuli advierten que si ya entre enero y marzo el número de concursos declarados es alarmante a pesar de la moratoria concursal establecida, las cifras pueden dispararse en los próximos meses.

"Desde enero los concursos vienen sufriendo un repunte importante", constata José Martínez Carrera, al frente de Gesico, despacho especializado en materia mercantil. "Si bien la moratoria concursal hasta el 31 de diciembre de 2021 está tratando de contener las estadísticas, no es menos cierto que las empresas ya no pueden más debido al retraso de la recuperación", añade.

"Es una tendencia que consideramos que se va a mantener, ya que en la actualidad existen concursos presentados en tramitación, pendientes de su declaración, lo que puede hacer que incluso se incremente en los próximos meses", advierte Martínez Carrera.

De acuerdo a datos recogidos por Gesico, en enero de 2021 se declararon 775 concursos de acreedores en España; 1.202 en febrero; y 1.226 en marzo (a día 25 del mes). Lo que supone que en el primer trimestre de 2021 se han contabilizado 3.203 concursos de acreedores.

En 2013 se contabilizaron 9.500 concursos, el mayor número registrado en un año en España. En 2021 se pueden superar los 10.000

En el primer trimestre de 2013, el periodo en el que mayor número de concursos se había registrado hasta ahora, se contabilizaron 2.709 suspensiones de pagos, según los datos elaborados por el despacho Abencys y publicados en el Círculo de Empresarios.

A la hora de explicar el incremento registrado en el número de concursos en este primer trimestre del año, se puede aludir al hecho de que, en la actualidad, la estructura del mercado laboral español es diferente a la que existía en el periodo de crisis anterior, entre 2008 y 2013, con un mayor número de autónomos y nuevas profesiones. Y que ahora hay una mayor accesibilidad a los concursos de personas físicas, con el desarrollo de la Ley de Segunda Oportunidad.

Pero en esta ocasión, los datos de concursos en el primer trimestre del año no reflejan la contención en su incremento que está suponiendo la implementación de medidas como la moratoria concursal, los ERTE o los préstamos ICO. Si estas medidas se agotan antes de que se produzca un crecimiento de la economía, las quiebras se dispararán.

El real decreto aprobado en marzo amplía hasta el 31 de diciembre la suspensión del deber de solicitar concurso

En la pasada crisis financiera y económica "el año que más concursos se declararon fue en 2013, unos 9.500", señala Luis Martín, socio fundador de Abencys, con amplia experiencia en la administración de empresas en concurso.

"Ahora se puede llegar a superar los 10.000; aunque la pasada crisis financiera se inició en 2008, el reflejo en el número de concursos no llegó hasta unos años después", subraya. "En el primer trimestre de este año lo que estamos viendo es un aumento de concursos provocado por situaciones de insolvencia ocurridas el pasado año", explica Martín.

Diego Comendador, presidente de Aspac, la principal asociación que representa a los administradores concursales, advierte que los datos registrados en este primer trimestre están inflados por el elevado número de concursos de personas físicas. "En el año 2020 se registraron unos 4.000 concursos, por lo que estaríamos hablando de que solo en el primer trimestre de 2021 ya se ha alcanzado una cifra similar a la de todo el pasado año", indica.

Los profesionales consultados advierten sobre pequeños despachos que están ofreciendo la alternativa concursal a personas físicas a cambio del pago de cuotas mensuales

Los profesionales consultados por este diario también advierten que, en los últimos meses, despachos pequeños especializados en la materia están gestionando la entrada en concurso de numerosas personas ofreciéndoles la alternativa concursal a sus problemas económicos "a cambio de cuotas mensuales de unos 50 euros".

"En Galicia, en el primer trimestre de 2020, se declararon en concurso 59 empresas, y en el mismo periodo de este año se han declarado 58 sociedades en concurso. Pero en personas físicas hubo el pasado año 38 concursos y entre enero y marzo de este año se han declarado 64 personas en concurso de acreedores", expone Diego Comendador.

Moratoria concursal

 El Real Decreto-ley 5/2021, de 12 de marzo, de medidas extraordinarias de apoyo a la solvencia empresarial en respuesta a la pandemia, amplía hasta el 31 de diciembre de 2021 inclusive la suspensión del deber de solicitar la declaración del concurso de acreedores. Y también la tramitación de las solicitudes de concurso necesario presentadas por los acreedores desde el 14 de marzo de 2020.

La moratoria concursal no tiene efecto sobre el hecho económico", advierte Luis Martín, de Abencys

A pesar de ese 'dique concursal', el número registrado en el primer trimestre del año de concursos de acreedores se ha disparado.

"Es que la realidad es tozuda", comenta Luis Martín. "La moratoria concursal no tiene efecto sobre el hecho económico, y el hecho económico es que la persona o empresa afectada no puede más, y que a pesar de esa moratoria, los acreedores no paran de llamar a su puerta, incrementándose las tensiones y el estrés personal y empresarial, lo que lleva a los afectados a declararse en concurso de acreedores y así, al menos, paralizar el acoso del acreedor", considera.

"La estructura en España empresarial es de un 98% de pymes y con una alta dependencia de la hostelería y el ocio", apunta José Martínez Carrera. "Con las restricciones por el estado de alarma desde hace un año, muchas empresas han aguantado, gracias a los ICO principalmente, a la espera de una mejoría económica, pero esta se ha retrasado por diferentes motivos", indica.

El sistema judicial no está preparado para la avalancha de concursos que se avecina", considera Martínez Carrera

"Adicionalmente", añade el director de Gesico, "es reseñable que muchas personas físicas que se han quedado sin empleo se están acogiendo a la Ley de Segunda Oportunidad, incluyendo muchos autónomos que no tiene actividad con sus negocios para atender sus obligaciones pendientes".

"Mientras no haya una recuperación, la tendencia de crecimiento de concursos va a subir", subraya Luis Martín. "El incremento del número de concursos es consecuencia de una caída del PIB del 11% en 2020, hasta que no se consiga crecer, aunque sea solo el 0,5% del PIB, la curva no se va a invertir", advierte.

¿Preparados para lo que viene?

¿Está el sistema judicial español preparado para la avalancha de declaraciones de concursos de acreedores que se avecina?

"Por desgracia la respuesta es negativa", responde José Martínez Carrera. "No estamos preparados para lo que viene, porque no estamos ni siquiera preparados para lo que ya hay encima de la mesa. Los Juzgados Mercantiles tienen recursos limitados y la digitalización no ha alcanzado los niveles deseados", expone.

El director de Gesico considera que, en la mayoría de los casos, "los juzgados hacen lo que pueden". Pero "el problema de fondo es que la lentitud del proceso hace que en ocasiones empresas viables desaparezcan porque se vuelven inviables durante la tramitación del concurso".

"Desde el punto de vista legislativo se ha hecho un gran esfuerzo en la última década", opina Luis Martín. "Hay mecanismos que funcionan, como el desarrollo de la Ley de Segunda Oportunidad o los concursos exprés, se agilizan concursos en los que no hay activos para pagar a nadie", dice.

"Pero faltan recursos, falta personal", lamenta el fundador de Abencys. "Además el coronavirus lo dificulta todo, los juzgados mercantiles son pequeños, en las salas de vistas no caben jueces, abogados, concursados... esto lo ralentiza todo". Además, añade Martín, "se están produciendo traslados de jueces y oficiales entre juzgados que también afecta al desarrollo de los concursos".

"El sistema judicial en cuanto a medios no está preparado, eso podría provocar un colapso fuerte en los juzgados", advierte Diego Comendador. "Desde Aspac recomendamos desjudicializar el proceso concursal, delegando los jueces muchas de sus tareas en favor de la administración concursal, para lo que haría falta una administración concursal realmente profesional, que existiera un estatuto del administrador concursal", requiere el presidente de los administradores concursales españoles.