El presidente de la patronal de grandes constructoras Seopan, Julián Núñez, ha querido quitar responsabilidad a las compañías sobre la quiebra de las autopistas radiales de Madrid, que ha dejado una factura de unos 4.000 millones de euros que deberán asumir los contribuyentes españoles. "Nosotros somos las víctimas", ha dicho.

Núñez, que representa a compañías como ACS, OHL, Ferrovial, FCC, Abertis, Sacyr o San José ha explicado estas declaraciones: "Desde 1973 cualquier concesión que caiga en 'default', por las causas que sean, eso es indiferente de quien sea la culpa, genera 2 efectos: el primero es que tiene que pagar la inversión pública realizada. No olvidemos que es una obra pública, solo que en lugar de financiarla el contribuyente la adelanta el sector privado anticipando esa inversión y la cobra después. Cualquier concesión, la que sea, la administración pública tiene que pagar la inversión realizada. La administración no se puede enriquecer de forma ilícita. Es un activo de titularidad pública. El segundo efecto es que si el concesionario hiciera una mala gestión de ese activo se puede llevar a los tribunales".

"Los responsables no están en las concesionarias, están en los tribunales de justicia"

Una mala gestión que, bajo su punto de vista, no realizaron las concesionarias, porque las decisiones que luego se han demostrado erróneas fueron impulsadas por la administración. "¿Quién realizó las previsiones de tráfico? ¿Quién diseñó los proyectos? Quién dictaminó que el suelo rural en Madrid cuesta como un piso en la Castellana? ¿Quién mandó hacer unas vías adicionales cuando no era necesario? ¿Quién realizó las vías de acceso a Madrid dando mayor capacidad?".

Las previsiones de tráfico han sido hasta diez veces menores de lo previsto, unas previsiones que las constructoras aceptaron cuando Fomento (al alimón entre Francisco Álvarez Cascos y Rafael Arias-Salgado) las propuso.

"Que no pasen coches no es su culpa"

Jesús de Isidro, socio responsable de Infraestructuras de KPMG, ha abundado en esta idea de Núñez: "Si ha habido una mala gestión de las concesiones es lógico que lo pagaran las empresas. No ha habido una mala gestión. No puede pagar quien está gestionando bien, que no pasen coches no es su culpa", ha asegurado.

"La responsabilidad no está en las sociedades concesionarias. Está en los tribunales de justicia. Desde luego nosotros somos las víctimas. Cuando tienes una actividad empresarial en la que tienes una inversión de 3.800 millones de euros y los tribunales te dicen que tienes que sumar 1.800 millones de sobrecostes. Si la administración te dice que le añadas además otros 2.300 millones para mejorar el trazado de estas autopistas, ¿qué haces?", ha insistido Núñez, quien ha destacado también que ha habido casos de éxito como la M-50, una autopista de circunvalación de Madrid "pagada por tres constructoras y que los ciudadanos disfrutan gratis. El modelo ha fracasado solo a medias".

Estas declaraciones las ha hecho Núñez en el marco de un encuentro sobre reindustrialización organizado por El Economista, al que han acudido directivos de importancia de Adif como Miguel Miaja, el director general financiero. Miaja ha asegurado que el futuro de los trenes en la capital pasa por la ampliación de Chamartín, la estación en el norte que quieren hacer el nuevo 'hub' de alta velocidad en la capital.