A pesar de que el empleo en España se recuperó en el primer trimestre del año, con un crecimiento del 1,4% en el empleo equivalente a tiempo completo, según los datos de Contabilidad Nacional publicados por el INE, más de la mitad de las empresas del país se vieron obligadas a recortar plantilla entre enero y marzo.

Así se recoge en la Central de Balances Trimestral (CBT) publicada este jueves por el Banco de España, en la que se detalla que "el porcentaje de empresas que redujeron su plantillas efectivas (ya sea tanto por despidos como por tener trabajadores en ERTE) se elevó algo más de diez puntos porcentuales en el primer trimestre en comparación con un año antes y se situó en un 52,6%".

Un 14% de las empresas mantuvieron el número de empleados sin cambios, mientras que un 33,4% hicieron contrataciones.

Además de tener que recurrir a despidos o de introducir a más trabajadores en Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), un 49,8% de las empresas recortaron los sueldos de sus empleados, mientras que un 50,2% los mantuvieron sin cambios o los subieron.

La disminución del empleo siguió concentrándose fundamentalmente en el colectivo de trabajadores temporales, con una reducción del 14,4%, mientras que el personal fijo también se redujo, pero de forma más moderada, un 2,2%.

"La información de la muestra de empresas de la CBT evidencia que, durante los tres primeros meses de 2021, la actividad de las empresas siguió contrayéndose con respecto al primer trimestre del año anterior, aunque a un ritmo mucho menor que entonces, cuando ya se dejaron sentir los primeros efectos de la crisis de la covid-19. De este modo, entre enero y marzo de este año se han seguido registrando descensos, aunque reducidos, en el valor añadido bruto y en el resultado económico bruto, y el empleo ha continuado cayendo en el conjunto de la muestra", destaca el supervisor.

Caídas de empleo en hostelería y comercio tras la Navidad

Por sectores, la caída del empleo afectó a todas las ramas de actividad excepto a la industria, en el que los puestos de trabajo crecieron un 1,1%, frente a la caída del 2,8% que habían sufrido en el mismo trimestre del año anterior.

Las ramas de comercio y hostelería fueron las que registraron los descensos más pronunciados, del 6,1% y del 5,2%, respectivamente, debido al aumento de las restricciones en los primeros tres meses del año para intentar frenar la pandemia, así como al parón que provocó la tormenta Filomena en enero.

En los demás sectores se registraron también disminuciones de empleo, pero más moderadas, por ejemplo en el sector de información y comunicaciones fueron del 1,4% y del 1,8% en el de la energía.

El resultado económico bruto (las ganancias menos los gastos y sin tener en cuenta los impuestos) bajó también un 0,5% en el periodo; mientras que los ingresos financieros descendieron, un 21,3%, "como consecuencia principalmente de los menores dividendos recibidos (que cayeron un 31,6%), aunque también por la caída de los intereses cobrados, que se redujeron un 6,3%.

Por su parte, los gastos financieros siguieron disminuyendo, un 2,5%, debido a los menores costes medios de financiación soportados por las empresas, "que compensaron el efecto en la dirección contraria asociado al mayor endeudamiento".

Las empresas reducen la liquidez que habían acumulado

Entre enero y marzo de 2021, las empresas aprovecharon para reducir la liquidez que habían acumulado el año anterior, sobre todo las del sector industrial y energético.

Estas compañías habían acumulado efectivo el año anterior por motivos precautorios y en el principio de año empezaron a reducirlos de forma progresiva a medida que disminuía la incertidumbre.

Pese a esa menor incertidumbre, las compañías aumentaron sus ratios de endeudamiento hasta el 42,6% a cierre del primer trimestre.