Apartar de su red estratégica a proveedores de alto riesgo, como el fabricante chino Huawei, en cumplimiento de las recomendaciones del Reino Unido y la Unión Europea (UE), supondrá un coste aproximado de 200 millones de euros en cinco años para la operadora británica Vodafone, según ha indicado la compañía.

En la presentación de las cuentas del tercer trimestre fiscal de Vodafone, el consejero delegado de la operadora, Nick Read, ha subrayado que la nueva regulación británica tendrá un "impacto limitado" en su negocio en Reino Unido, ya que Vodafone no cuenta con proveedores de alto riesgo en su red estratégica en el país.

"Hace un año decidimos finalizar cualquier nuevo desarrollo en el área estratégica con Huawei y ahora hemos decidido reemplazar a Huawei en áreas sensibles en la UE en cinco años con un coste aproximado de 200 millones", indicó Read.

No obstante, el consejero delegado de Vodafone ha advertido de que, fuera de las partes sensibles de acceso a la red, Huawei es un importante proveedor tanto de Vodafone como del resto del sector en general, como reflejo de la alta calidad de la tecnología.

A finales de enero, las autoridades británicas decidieron permitir la participación de Huawei en el desarrollo de la red 5G del país, desoyendo así las presiones de Washington

En este sentido, Read ha advertido, al referirse a la discrecionalidad que la UE deja a los gobiernos nacionales sobre la aplicación de limitaciones a los proveedores de alto riesgo, como la de una presencia máxima del 35%, que estas restricciones pueden suponer subidas de precios y retrasar "entre dos y cinco años" el desarrollo del 5G en Europa, dañando la competitividad del Viejo Continente.

De este modo, el ejecutivo ha afirmado que la mejor solución es dejar que la industria "mejore por sí misma la diversificación de sus proveedores".

La red 5G

A finales de enero, las autoridades británicas decidieron permitir la participación de Huawei en el desarrollo de la red 5G del país, desoyendo así las presiones de Washington, aunque la compañía china será sometida a restricciones al ser considerada "de alto riesgo", incluyendo su exclusión de todos los elementos críticos del sistema y limitando a un máximo del 35% su presencia en el resto de funciones de la infraestructura.

Por su parte, la UE presentó la semana pasada sus recomendaciones sobre seguridad en las redes de telecomunicaciones, incluyendo la posibilidad de imponer restricciones concretas a proveedores considerados "de alto riesgo" como, por ejemplo, restringir su acceso a determinados sectores.